En pocos días, ‘La última casa’, la película que mezcla drama y terror se ha convertido en la más visualizada en el servicio de Netflix.
La cinta que protagonizan Wagner Moura, quien personificó a Pablo Escobar en ‘Narcos’ y Greta Lee, de ‘The Morning Show’ los muestra cómo una pareja típica norteamericana, con dos hijos y un perro quedan, luego de una tormenta, atrapados en su propia casa.
Pese a los esfuerzos ninguna ventana o puerta se puede abrir. Inicialmente recurren a las tradicionales herramientas para forzar chapas o bisagras, pero anda funciona. Luego, cuando notan que sus vecinos también están atrapados, creen que se trata de extraterrestres o alienígenas que están detrás de esto. Más tarde, piensan que pudo ser el gobierno.
Años confinados en su propio hogar: así finaliza ‘La última casa’
Quién los encerró pasa a un segundo plano cuando transcurren semanas, meses y años que los llevan a vivir buscando alimentos en su propia casa. Notan que sus vecinos han perecido y seguramente ellos son de los pocos que han sobrevivido y así quieren seguir permaneciendo.
El thriller que llegó a la plataforma el pasado 7 de agosto y es dirigido por Louis Leterrier, quien encabezó ‘Ahora me ves…’ no se desempeñó bien ante la crítica, que lo han calificado incluso por debajo de 5,0 sobre 100,0
Dentro de las críticas que se pueden leer en las cuentas dedicadas al cine y las series hay todo tipo de comentarios. Quienes consideran que abordan el confinamiento y los conflictos que trae de manera atractiva, como los que no comprenden la razón por la que los actores estelares participaron en una historia tan extraña, que no termina por convencer.
Los protagonistas deben medir los alimentos, cultivarlos y mantenerse limitados. Cinco años después, la situación empeora debido a que cada vez que llueve monstruos marinos buscan la manera de entrar a la fuerza a la casa, por lo cual la familia debe ocultarse. Llega un evento inesperado que cambia el rumbo d la trama cuando la hija queriendo ser noble con un animal que capturan para comer sufre una mordedura que la pone en peligro.
Su madre decide ir por una alcantarilla hasta la casa del vecino, donde todos están muertos, a conseguir medicina para salvarla y allí comienza la guerra entre la extraña criatura, que parece ser muy inteligente, y los humanos sobrevivientes.
Al final, el monstruo es atrapado por los estelares, sin embargo una epifanía del personaje de Wagner lo hace reflexionar y perdonarle la vida. La criatura los deja ir.
El final que clarifica que no había extraterrestres sino criaturas marinas que reclamaban su hogar resulta algo predecible y plantea que se trata de un reclamos de los habitantes originales del área que reprochan el daño que los humanos han hecho al planeta.
La familia termina en un barco en busca de otros sobrevivientes.

