La edición 98 de los premios Óscar ya respira un aire histórico antes de la gala de marzo, con las nominaciones recién salidas del horno. Si quiere llegar a la próxima función de cine con los argumentos de un verdadero experto, estos son los datos que debe conocer sobre el año en que Hollywood rompió sus propios moldes.
- Cuando ser favorita es una maldición
Como en cada edición de los Premios de la Academia, los récords y marcas personales hicieron eco. Ruth E. Carter, por ejemplo, obtuvo su quinta nominación al Oscar por mejor diseño de vestuario por Sinners, lo que la convierte en la mujer negra más nominada en la historia. Y Amy Madigan, la temible tía Gladys de Weapons cuya interpretación fue nominada a mejor actuación de reparto, logró el récord por el mayor intervalo entre dos nominaciones a la estatuilla. Antes había sido nominada por Twice in a lifetime (Dos veces en una vida, un curioso juego de palabras). Es lo que llaman un gran “comeback”, o resurgimiento actoral.
Pero, sin duda, el récord del que más se habla es el de Sinners, la película que ahora ostenta el título de más nominaciones a los Óscar con 16. Antes, ese registro lo tenían Titanic y La la land con 14 cada una. También hay que destacar que estas 16 nominaciones, junto con las 13 que obtuvo “One Battle After Another” (“Una batalla tras otra”), han hecho que Warner Bros. tenga su mejor año en sus 102 años de historia. Un logro excepcional para el momento actual, considerando la apuesta que hay por la venta de la compañía.
Sin embargo, la proeza de “Sinners” (“Pecadores”) puede encontrarse con un baldado de agua fría en la ceremonia y ser otro “gigante con pies de barro”. Las películas que llegan con el registro de más nominaciones suelen ver cómo se les escapa de las manos la estatuilla a Mejor Película, así como otras categorías de renombre. “The Power of the Dog” (“El poder del perro”), por ejemplo, llegó como favorita con 12, y solo consiguió una.
Cabe destacar que, en la antesala de esta carrera, “Sinners” solo ganó dos de sus siete nominaciones a los Globos de Oro, y una de estas fue por una categoría de menor importancia para los críticos agudos: Taquilla. Y hay que destacar el factor terror: la Academia sigue siendo conservadora frente a este género, pese a los últimos registros, por lo que los votantes no se inclinarían por ella como Mejor Película.
El verdadero punto de quiebre post-“Parasite”
La temporada de premios inició el 4 de enero con un hecho bochornoso en los Critics Choice Awards. Kleber Mendonça Filho, director de la brasileña “El agente secreto”, recibió el trofeo a Mejor Película Internacional en plena alfombra roja, mientras caminaba hacia la entrada, de manos de una presentadora que interrumpió su paso. El cineasta se mostró visiblemente confundido y no pudo dar un discurso. La comunidad cinematográfica internacional, incluyendo figuras como Guillermo del Toro, criticó duramente que se tratara a una categoría tan prestigiosa como un “trámite de relleno” para ahorrar tiempo en la gala principal.
Este desplante parece haber generado una ola de simpatía y apoyo de los votantes de la Academia hacia "El agente secreto", impulsándola hasta las categorías principales. Pero no se detuvieron allí. Por primera vez, tenemos a dos cintas de habla no inglesa ("El agente secreto" y "Sentimental Value") compitiendo simultáneamente por el premio a la Mejor Película del Año.
Esta edición de 2026 es, sin exagerar, el “año del despegue definitivo” para el cine de habla no inglesa en Hollywood, una tendencia que se viene fortaleciendo desde el triunfo de "Parasite" en 2020. Con la nominación de Joachim Trier, se mantiene la racha de directores internacionales peleando por la estatuilla frente a los grandes nombres de Hollywood como Ryan Coogler o Paul Thomas Anderson.
El 40 % de la categoría Mejor Guion es internacional. Y también hay cuatro actuaciones en lengua no inglesa nominadas en categorías de interpretación: Wagner Moura (Brasil), Renate Reinsve (Noruega), Stellan Skarsgård (Noruega) e Inga Ibsdotter Lilleaas (Noruega). El récord anterior era de tres, establecido hace 50 años. Acá Wagner puede dar la sorpresa. Ya ganó el Globo de Oro, dejando boquiabiertos a colegas como Oscar Isaac.
La buena hora del cine brasilero

El brasileño Wagner Moura compite en su categoría con Timothée Chalamet, Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke y Michael B. Jordan.
El caso de Moura, primer actor brasilero nominado en su categoría da para hablar de otro fenómeno: el del cine de Brasil. El año pasado, “Aún estoy aquí” ya había logrado una sensación en la Academia, consiguiendo la estatuilla en la categoría de habla no inglesa y consagrando a Fernanda Montenegro como una actriz de la élite. Esta vez, Moura llega con el Globo de Oro bajo el brazo, algo que no tuvo Torres y que además del patrón curioso sobre la temática (ambas películas hablan de la dictadura militar brasileña), hay que destacar que es casi inaudito que un país que no sea una potencia tradicional (como Francia o Italia) logre encajar una nominación dos años seguidos. Corea del Sur, por ejemplo, no tuvo sucesora inmediata.
Entre la juventud y la veteranía
En las categorías de interpretación hay muchas cosas que destacar, entre la euforia y el desconcierto. Por un lado, con su nominación por “Marty Supreme”, Timothée Chalamet ha entrado en los libros de historia al convertirse en uno de los actores masculinos más jóvenes de la historia (30 años recién cumplidos) en acumular tres candidaturas al Óscar como Actor Principal. Es un récord que mantiene Marlon Brando desde 1954 (29 años y 10 meses), pero que de todas maneras es destacable, pues Chalamet también acumula la aparición en ocho películas nominadas a Mejor Película. Tiene un ojo clínico para elegir proyectos y una gran versatilidad.
Por otro lado, está Emma Stone (37 años) que se convirtió en la segunda persona más joven en conseguir siete nominaciones al Oscar, sólo por detrás de Walt Disney. Cinco de estas por actuación. Así, le arrebata el récord femenino a Meryl Streep, quien consiguió su séptimo reconocimiento a los 38.
Lo de Stellan Skarsgård también es asombroso. Es lo que llaman una “coronación por trayectoria” para un actor que ha sido parte de las franquicias más rentables y populares del mundo como “Piratas del Caribe” y “Star Wars”. Y que finalmente este reconocimiento por un drama íntimo noruego dice mucho sobre el estado actual en la industria. Pero también es un premio a la veteranía europea: es el primer actor de reparto nominado al Óscar por una película internacional. Tras ganar el Globo de Oro y arrasar en los Premios del Cine Europeo, Skarsgård llega al Oscar como el gran favorito frente a Jacob Elordi (“Frankenstein”) y Delroy Lindo (“Sinners”).
Pero el desconcierto acá lo trae la nueva categoría: Mejor Casting. La Academia nominó a las actrices de reparto y a la protagonista de Sentimental Value, pero ignoró a los directores de casting en su propia categoría. Muchos creen que esto se debe a que la categoría es nueva y los votantes priorizaron producciones con elencos más masivos como “Sinners”.

