Raúl Campos y Félix De Valdivia llevan más de una década trabajando juntos en comedia y han construido una trayectoria que cruza televisión, cine, pódcast y plataformas digitales. Su trabajo incluye más de 25 proyectos para servicios como Netflix, YouTube Originals y otras plataformas, además de producciones propias. En su más reciente paso por Colombia, donde trabajan para Prime Video, encontraron algo que los entusiasma más allá de un proyecto puntual: un público y una industria que, según ellos, tienen condiciones para seguir creando.
Los mexicanos llegaron al país para desarrollar “La broma maestra de: Betty, la fea”, serie que se estrena el 18 de septiembre y que los llevó a poner a prueba una fórmula de comedia basada en cámaras ocultas e improvisación.
¿Colombia tiene un público que se atreve?
Para Raúl Campos, Colombia tiene una ventaja frente a otros mercados de la región: la disposición de sus espectadores a recibir propuestas que se salen de lo habitual. No lo atribuye únicamente al éxito previo de “Yo soy Betty, la fea”, sino a una relación más amplia con la innovación y el entretenimiento.
“Creemos que el público colombiano es uno de los mejores públicos para un formato nuevo porque están abiertos y acostumbrados a ver propuestas diferentes, arriesgadas, innovadoras”, afirmó el director.
Esa receptividad también la encontraron en los profesionales con los que trabajaron. La producción reunió actores, improvisadores y equipos locales, una experiencia que para los creadores terminó confirmando que el país no solo funciona como escenario para historias dirigidas a otros mercados, sino como un lugar desde el cual pueden surgir ideas con identidad propia.
Félix De Valdivia considera que esa identidad fue determinante en el resultado. Para él, aunque una producción pueda partir de referencias internacionales, el equipo y el lugar donde se desarrolla terminan modificándola.
“De la imaginación a la realidad hay un abismo. Nosotros conceptualizamos, diseñamos los personajes, pero quienes le dieron vida fueron los actores colombianos. Entonces no es ‘tal cosa, sino colombiano’. Es algo con su propia esencia. Es denominación de origen colombiano: el ADN es muy colombiano, la calidez es muy colombiana y el espíritu de juego es muy colombiano”, explicó.
¿Por qué Raúl Campos y Félix De Valdivia le apuestan a Colombia?
La experiencia también reforzó su interés por continuar trabajando en el país. Campos, quien ha dirigido 24 especiales de comedia para Netflix en México, Colombia, Argentina y Chile, ya conocía parte de la industria colombiana. Su trabajo junto a De Valdivia también incluye la serie “Sobreviví” y la reciente película “Sobriedad, me estás matando”, ópera prima de Campos. La amplitud de formatos, sin embargo, les ha permitido comparar las dinámicas de distintos mercados.
Ahora, su interés está en aprovechar el talento que encontraron en Colombia. Campos destaca especialmente la capacidad de los equipos para resolver problemas y la existencia de una generación de actores e improvisadores que, a su juicio, puede tener mayor visibilidad.
“Tienen un enorme tesoro enterrado en este país, que es su generación de improvisadores y de actores, sus equipos de producción, su capacidad de resolver, de trabajar. Nos quedamos con muchas ganas de seguir esto que empezamos, en múltiples versiones y formatos”, señaló.
Esa comparación entre países latinoamericanos también atraviesa su manera de pensar los proyectos. No se trata, explican, de copiar fórmulas que funcionan en México o en otros territorios, sino de encontrar aquello que hace particular a cada público. En Colombia, esa apertura puede convertirse en una oportunidad para desarrollar formatos que después encuentren eco en otras audiencias.
La experiencia de “La broma maestra” también les recordó que trabajar con personas reales implica aceptar un grado de incertidumbre. La serie nació precisamente de esa premisa: Diego Caicedo, su protagonista, desconocía que estaba dentro de una producción y debía reaccionar sin saber qué ocurría.
Ese mecanismo llegó incluso a afectar a sus propios creadores. Félix De Valdivia, por ejemplo, contó que ambos llegaron a pensar que los papeles podían invertirse y que ellos mismos terminarían siendo víctimas de una broma.
“Cuando haces uno de estos engaños, empiezas a ver la realidad de una forma muy distinta. (...) El cambio trascendental para nosotros es identificar la ficción en la realidad, identificar las máscaras de las cosas. La realidad está llena de ficciones y de máscaras”, contó Campos.
Por ahora, el resultado de esa experiencia llegará a Prime Video con “La broma maestra de: Betty, la fea”. Pero para sus creadores, Colombia parece haber dejado una conclusión que va más allá de la serie: quieren volver. De Valdivia lo resumió con humor al despedirse: “Espero poder volver, porque quedo con muchas ganas. Espero que el público colombiano no nos odie después de esta broma maestra”.
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