Si no fuera porque Lady Di murió hace 25 años en un trágico accidente estaría soplando las velas de su cumpleaños número 62 y a lo mejor, como dicen los expertos en realeza, estaría compartiendo su vida con un millonario que le daría gusto en todo. Nadie puede saber qué diría sobre la coronación de Carlos y su examante Camila.
Pero Diana de Gales lastimosamente no vivió lo suficiente para disfrutar del amor pleno, aunque estuvo rodeada de todo lo material y fue envidiada y admirada por su belleza, don de gentes y fortuna, en realidad y conforme la muestran en los textos que se han escrito sobre ella, las películas, los documentales y las series, en realidad, nunca fue una princesa feliz, por el contrario, la tristeza fue compañera suya por largos periodos. En realidad, sus oasis, además de sus pequeños hijos William, hoy príncipe de Gales, y Harry, hoy duque de Sussex, fueron los amores que tuvo cuando renunció a que Carlos la hiciera feliz y entendió que Camila Parker, hoy reina de Inglaterra, estaba enclavada en el corazón de Carlos, antes de conocerla a ella. Ya es mundialmente conocido que antes de la boda de Diana y Carlos, celebrada en julio de 1981, él se vio en secreto con Camila para reafirmarle su amor.
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Amores fugaces y poca felicidad de Lady Di
Volviendo a la vida de la princesa Diana que solo llegó a 37 años y murió en el famoso puente del Alma, en Paris, huyendo de los reporteros, se dijo por mucho tiempo que con Dodi Al Fayed, con quien salía en ese momento, estaba feliz, pero con el tiempo se supo que esto no era del todo cierto. Con Dodi, el hijo del millonario y dueño de las famosas tiendas Harrods, Diana estaría buscando consuelo porque su gran amor, Hasnat Khan, un médico paquistaní la había dejado luego de sentir que no podía estar con ella y someterse a la exposición y escarnio público permanente. Este abandono la dejó triste por una buena temporada.
Fotografía por: REVISTA VEA - Getty Images
Lady Di en noviembre de 1980
Antes del médico tampoco llegaron a buen puerto sus amores con el teniente James Hewitt, un oficial de caballería del ejército británico que fue trasferido, motivo por el cual la pareja rompió. Otros amoríos como el sostenido con el capitán de Rugby, Will Carling, o el vendedor de autos James Gilbey tampoco la hicieron del todo feliz. Barry Mannakee fue uno de sus primeros amores, cuando estaba casada con Carlos, pero murió trágicamente, ese hecho la afectó mucho.
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Lady Di, la novia triste en su boda
Pero sin duda uno de los momentos más tristes para Lady Di fue el que tenía que ser el más feliz: el de su boda. Ese día millones de personas siguieron por televisión cuando Diana llegó al altar, sin embargo, Carlos, el novio, no estaba enamorado, lo hacía por darle gusto a su madre, la reina, de esposar a una joven aristócrata y virgen digna de ser reina. Carlos anteriormente había sido novio de Sarah, la hermana mayor de Diana. En la luna de miel Diana tampoco habría sido del todo feliz. También se sumió en una gran tristeza cuando se separó oficialmente en 1996.
Pero no podemos decir que las tristezas de Diana solo las causó su vida en palacio. Cuando era Diana Spencer y aún no conocía a Carlos, era una niña retraída e insegura y vivió una infancia difícil. Su madre la abandonó cuando ella tenía 6 años para irse con un joven amante. Diana se quedaba en la puerta de la casa esperando que regresara. El abandono la traumatizó y de ahí sus episodios de ansiedad y abandono que desembocarían en bulimia en su etapa adulta.
Tiempo fue lo que le faltó a la princesa Diana que aparentemente lo tenía todo, pero en realidad, le faltó algo vital: amar y ser amada.

