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Baum Festival reunió a 50.000 asistentes y generó un impacto económico de $57.000 millones

Artistas como Underworld, Richie Hawtin y Helena Hauff encabezaron una edición que consolidó al festival como una plataforma para la cultura electrónica y las experiencias de marca.

El Espectador

11 de junio de 2026 - 11:05 a. m.
Baum Festival
Foto: Cortesía
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El pasado 22 y 23 de mayo, Corferias fue el escenario de la undécima edición del Baum Festival, el evento que desde hace más de una década impulsa la cultura de la música electrónica en Colombia con una mezcla de artistas de talla nacional e internacional.

Bajo el lema “los bajos en el pecho”, el Baum reunió a más de 50.000 asistentes a lo largo de dos noches —siendo el sábado la jornada de mayor afluencia— distribuidos en cinco escenarios que funcionaron como universos sonoros distintos. Por ellos pasaron Underworld, Adiel, Richie Hawtin, Pegassi, Helena Hauff, DJ Rush y Pan-Pot, un cartel que trazó un recorrido por toda la amplitud del techno, desde las apuestas más crudas del underground hasta los nombres más reconocidos de la escena global.

La música no llega sola, pues el Baum Festival ha construido un universo visual reconocible, luces de corte industrial, vestuarios en paletas oscuras y una puesta en escena donde los escenarios, los y las DJs, y el sonido, son los protagonistas. No es una estética accidental; es una identidad cultivada durante varias ediciones que, convierten al festival en un territorio fértil para marcas que buscan audiencias difíciles de alcanzar por los canales convencionales.

Páramo Presenta lleva años reescribiendo las reglas del patrocinio en eventos masivos, o como mejor lo llaman marketing de innovación experiencial. Su apuesta es clara, para llegar a comunidades con identidades tan definidas como la del público del Baum u otros festivales, las marcas no pueden irrumpir con mensajes ajenos a su lenguaje. Tienen que hablar en los mismos códigos, sin condescendencia ni publicidad invasiva.

En esta edición, los ejes de activación giraron alrededor de necesidades concretas del asistente y el bienestar, la preparación, la hidratación, la alimentación y la protección. María Laura Vásquez, directora de Marketing de Sponsors de Páramo Presenta, explica cómo funciona ese modelo.

“Este año las marcas traen experiencias no solo musicales, y no solo dentro de los escenarios, sino alrededor de todo el festival, acompañando al fan a tener una mejor experiencia y mayor bienestar”.

Un ejemplo concreto fue la presencia de Durex, marca que apostó por un espacio de descanso y bienestar dentro del recinto, alineado con mensajes de cuidado colectivo y salud sexual, sin recurrir a publicidad convencional.

Lina Portillo y Valentina Mejía, representantes de Durex en el festival, coinciden en que la apuesta fue por el bienestar del fan: “Quisimos tener un espacio para parar, para reconectar; que después de todos los bajos y la emoción, los asistentes tuvieran un lugar para respirar”, señaló Portillo. “Un espacio cómodo donde pudieran descansar, recargarse y volver a los escenarios”, complementó Mejía.

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Experiencia Durex en el marco del Baum Festival.
Foto: Cortesía

El caso del Baum Festival ilustra un principio que hoy atraviesa toda la industria del entretenimiento en vivo, el valor de una marca dentro de un evento no se mide por el tamaño de su logo, sino por la utilidad real que le ofrece al asistente. Las marcas que entienden el espacio, conocen a su público y responden a sus necesidades concretas son las que generan recordación genuina.

Según Páramo Presenta el festival representó un impacto económico superior a los 57.000 millones de pesos y 19.121 empleos directos e indirectos generados, cerrando su undécima edición como una de las locomotoras culturales y económicas de Bogotá.

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Pero su legado más relevante no está en las cifras, está en seguir demostrando que los festivales de música pueden operar como ecosistemas sofisticados, donde la experiencia del asistente, la identidad de la escena y la presencia de las marcas se articulan con una lógica propia. Ese es el modelo que Páramo Presenta ha perfeccionado durante años, y que hoy sirve de referencia para la industria.

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