
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Durante tres días, más de 70 artistas dieron forma a un cartel diverso y generacional. Figuras como Tyler The Creator, Sabrina Carpenter, The Killers, Lorde, Interpol y Deftones encabezaron una programación que confirmó la apuesta del festival convirtiéndolo en un espacio de disfrute o como muchos le llaman los días de mayor alegría del año.
Pero más allá del line up, el Estéreo Picnic 2026 volvió a consolidarse como un laboratorio de innovación experiencial. Las marcas dejaron de ser únicamente patrocinadoras para convertirse en actores clave dentro del ecosistema de innovación experiencial del festival, desarrollando activaciones que buscan conectar de manera orgánica con audiencias cada vez más exigentes.
Este año, junto a Páramo Presenta participaron marcas como Adidas, Grupo Aval, Coca-Cola, Sprite, Don Julio, Samsung, Mastercard, McDonald’s, KOAJ, Durex, Domino’s Pizza, LATAM Airlines, Gatorade (como “Gatorlit Recover”), Gato Negro, Stanley, Falabella, Schick,Stay Off, M&M’s, Doritos, Ajinomen, Bacardí, Colsubsidio, Jägermeister y Xtime.
El Espectador conversó con los voceros de algunas de las marcas aliadas que hicieron posible el Festival Estéreo Picnic 2026. Compartieron sus estrategias, motivaciones y apuestas creativas para llevar la experiencia festivalera a un nuevo nivel, donde demostraron que la cultura, la sostenibilidad y las marcas pueden coexistir de manera orgánica y poderosa.
Un festival para todas las generaciones
Santiago Carreño, director comercial de Páramo Presenta, explica que uno de los grandes retos del festival ha sido evolucionar con su audiencia:
“El Estéreo Picnic nació hablándole a una generación que hoy es más millennial. Pero hoy vemos gente de todas las edades y estamos conectando cada vez más con la generación Z”, afirma.
Esa apuesta se materializó, por ejemplo, en la creación de una zona para menores de edad —un espacio independiente, sin alcohol y con acceso a escenarios principales— que logró hacer sold out dos de los tres días. La iniciativa refleja una transformación del festival; de un evento musical a una experiencia cultural intergeneracional.
El concepto de inclusión también se mantiene como uno de sus pilares. “Buscamos que cualquier persona pueda venir y ser quien es, sin juzgamientos”, señala Carreño, destacando la política de cero tolerancia frente a la discriminación.
La experiencia como nuevo lenguaje de marca y publicidad
En este contexto, las activaciones de marca y su experiencia se consolidan como parte esencial del festival. Más allá de la música, el evento funciona como un “parque de experiencias o Disney, donde los asistentes interactúan, juegan, descubren y construyen recuerdos” afirma Carreño.
Para Falabella, por ejemplo, la apuesta estuvo en lo inmersivo. María Paula Yépez, marketing manager de Falabella, explica que la marca llevó al festival a la reconocida compañía teatral Fuerza Bruta, originaria de Buenos Aires, Argentina, reconocida por revolucionar el teatro inmersivo, sus espectáculos sensoriales 360 y acrobacias aéreas que desafían la gravedad.
“Queremos que los jóvenes vivan experiencias donde sean parte de algo, no solo espectadores… Buscamos lo disruptivo, no es común que se vea teatro en los festivales y por eso quisimos traerlo”, afirma. La estrategia hace parte de una visión 360 que busca conectar con nuevas audiencias y medir su impacto a través de plataformas propias y el engagement digital.
En la misma línea, Miguel Rizo, head of marketing de Ajinomen, comentó que la marca apostó por la gamificación ya que es su primera vez debutando en este festival. Su activación convirtió el consumo en juego; competencias; dinámicas rápidas y experiencias lúdicas que conectan con su eslogan de marca que es “el sabor de la felicidad en 3 minutos”. Para la marca, el festival representó una oportunidad para posicionarse en medio de grandes marcas que hoy en día buscan acercarse a las nuevas generaciones.
Por su parte, Durex llevó una propuesta alineada con su identidad; una experiencia que mezcla entretenimiento, sexo, libertad y conexión emocional. Pero también le apostó a lo disruptivo, llevando a su escenario a La Tigresa del Oriente. “Queremos que la gente recuerde que Durex es diversión, es sentir, es vivir, para nosotros es importante lo que se sucede en el festival, pero también lo que sucede después de él, queremos seguir vigentes” afirmó Lina Portillo, marketing manager Durex / CentralWest Latam.
Otro de los casos fue el Coke Studio, de Coca-Cola, que desarrolló un escenario propio enfocado en música electrónica, en colaboración con colectivos locales. La marca no solo buscó visibilidad, sino aportar valor a la experiencia general del festival.
“Siempre partimos de una pregunta: ¿qué le falta al festival y cómo podemos elevarlo?”, explica María Teresa Pérez, directora de marketing en Colombia. La respuesta, en este caso, fue crear un espacio que amplificara la escena musical emergente y conectara con nuevas audiencias desde la autenticidad.
A un mes del Festival Estéreo Picnic 2026, el impacto del evento trasciende lo cultural para consolidarse también en lo económico. Con un aporte cercano a los $245 mil millones de pesos, más de 36.000 empleos generados, el impulso a más de 80 emprendimientos y la participación de decenas de restaurantes, el festival confirmó su papel como dinamizador de ciudad.
El Estéreo Picnic no solo celebró 15 años de historia. También se consolidó como un termómetro de cómo las marcas están redefiniendo su relación con las audiencias, apostando por la emoción, la cultura y la experiencia como nuevos lenguajes de conexión.
🎭 ¿Quiere estar informado de todos los beneficios a los que puede acceder por ser suscriptor de El Espectador? Lo invitamos a ingresar aquí a su zona de usuario. 📚🎭