La cara positiva de la migración venezolana

Sobrevivir: la razón por la que los venezolanos dejan su país

EL SALARIO MÍNIMO MENSUAL del país vecino, más el bono de alimentación que lo acompaña, equivalen sumados a 6.469 pesos colombianos. Un ejemplo de cómo viven los vecinos.

La pobreza y la violencia empujan a miles de venezolanos a dejar su país. / AFP

La masiva migración venezolana no es la primera ni será la última que ocurra en nuestro atribulado mundo. De hecho, los desplazamientos poblacionales se han convertido en uno de los grandes problemas humanitarios ya bien entrado el siglo XXI. Los grandes movimientos de personas de Oriente Medio, del Magreb y del África Subsahariana hacia Europa, los centroamericanos y mexicanos que van a los Estados Unidos, los rohingya que huyen de Birmania, son sólo algunos de los casos que reflejan los medios de comunicación. La diáspora venezolana está adquiriendo proporciones importantes respecto a otros fenómenos similares y se destaca por las explosivas cifras que hicieron eclosión en 2017, las cuales dan cuenta de la existencia de entre 2 y 3 millones de expatriados, un número importante en una nación que no llega a los 30 millones de habitantes. Y el éxodo continúa.

¿Por qué se están yendo los venezolanos de su país? En un comienzo, salieron aquellos que tenían capitales que salvar o quienes por su alta formación académica y experiencia profesional podían acceder a oportunidades laborales en el extranjero.

Hoy, la desbandada es general en la clase media y se está dando también entre los sectores populares, un fenómeno que puede apreciarse con claridad en las calles de las principales ciudades colombianas.

Venezuela ha visto cómo el nivel y la calidad de vida de sus habitantes se ha desplomado violentamente a raíz de decisiones políticas y medidas económicas anacrónicas y desacertadas adoptadas por los gobiernos de Chávez y Maduro, que dieron al traste con el aparato productivo industrial y agropecuario, lo que se ha visto reflejado en crecientes cifras de hiperinflación, desabastecimiento de alimentos y medicinas, desempleo, desnutrición y mortalidad.

Para la muestra un botón: el salario mínimo mensual del país vecino, más el bono de alimentación que lo acompaña, equivalen sumados a 6.469 pesos colombianos. Ese ingreso permite comprar solamente una caja de huevos de 30 unidades o poco más de un kilo de queso.

Mientras, la pensión mensual que paga el Seguro Social, sumada a un “bono de guerra” –así lo bautizó el propio Maduro en alusión a la guerra económica que dice enfrentar–, equivale a 2.424 pesos colombianos, cantidad con la que se puede adquirir apenas una caja de pastillas de acetaminofén.

Según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, para marzo de 2018 se necesitaban 192 salarios mínimos para adquirir la Canasta Básica Familiar. Así es imposible alimentar a una familia.

La pobreza es, sin duda alguna, la principal causa que está llevando a los venezolanos a buscar suerte fuera de sus fronteras. De esta manera, los que se van pueden ayudar a los que se quedan con las remesas que envían a su tierra. La gran mayoría de ellos son jóvenes, sin perspectivas de futuro, que huyen de un país con altísimos niveles de violencia y sumido en un mar de corrupción. Y Colombia les queda más cerca.

* Periodista venezolano radicado en Bogotá. @txominlasheras Miembro de la red académica del Observatorio de Venezuela de la Universidad El Rosario.

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Txomin Las Heras Leizaola*

El Mundo

Sobrevivir: la razón por la que los venezolanos dejan su país

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