Comparte en tus redes

image/svg+xml image/svg+xml image/svg+xml

Masacre en El Tandil: dos años de impunidad

La muerte se tomó la vereda el Tandil, Tumaco (Nariño), el 5 de octubre de 2017: en medio de una masacre murieron sietes personas y 22 quedaron heridas. Dos años después constatamos que las víctimas no han sido atendidas por el Estado y que el caso está en la impunidad. El abandono de los habitantes de esa región es tal que a la comunidad le ha tocado pagar el sueldo de dos auxiliares administrativos que hacen las veces de docentes en la escuela veredal. Estuvimos en la conmemoración de los dos años de la matanza.

31.10.2019 / 8:00 am

El Tandil es una vereda adolorida desde el 5 de octubre de 2017. Ese día los campesinos protestaban contra la erradicación forzada de los cultivos de coca, que son el sustento de más de 70 familias en esa región de la selva nariñense. La manifestación se interpuso entre un grupo de policías antinarcóticos y los sembradíos. De pronto se empezaron a escuchar disparos. Siete personas cayeron asesinadas y 22 más quedaron heridas. Los testigos de la comunidad no tienen dudas: la Policía disparó contra personas indefensas. La Fuerza Pública dijo que se había tratado de un combate contra el frente Oliver Sinisterra, una disidencia de las Farc. No hubo uniformados heridos ni muertos, todas las víctimas eran civiles. 

En medio de la masacre murieron los campesinos: Diego Escobar Dorado, Nelson Chacuendo Colamba, Janier Usperto Cortés, Jaime Guanga Pai, Alfonso Taicús Taicús, Iván Darío Muñoz y Aldemar Gil. Sus familiares y las 22 personas que quedaron heridas denuncian que han sido abandonadas por el Estado. Aseguran que no han recibido atención psicosocial, han tenido que interrumpir sus tratamientos médicos por falta de dinero y están molestos porque consideran que la Policía y el Ejército han mentido.

El Estado tiene su propia explicación a la falta de atención para los campesinos de El Tandil y las comunidades que perdieron a sus seres queridos en la masacre. El director técnico de Reparación de la Unidad para las Víctimas, Enrique Ardila Franco, aseguró que esa entidad visitó el corregimiento de Llorente, en Tumaco, “para determinar la necesidad del acompañamiento psicosocial a las personas de la vereda El Tandil”, sin embargo, argumentó que “debido a problemas de orden público y de acceso a la vereda, fue difícil retomarlo”. Por su parte, el Grupo de Enfoque Psicosocial de la Dirección de Reparación de la misma institución dijo estar “con la disposición de priorizar para la vigencia 2020 a la vereda El Tandil, con el fin garantizar el acceso a la medida de rehabilitación psicosocial”. 

En El Tandil no olvidan a sus muertos

En el sitio donde se perpetró la matanza, cinco miembros de la comunidad construyeron una estructura de madera en la que se celebró una eucaristía para conmemorar los dos años de la masacre. A pesar del temor de volver al lugar donde vieron morir a sus vecinos, unas 200 personas llegaron a la cita para honrar la memoria de sus muertos. Acompañamos la conmemoración en medio de la cual los campesinos exigieron justicia, aseguraron que no olvidan lo que pasó y le pidieron al Estado que resuelva el abandono en el que están.

Lea la crónica de la conmemoración

Un caso en la impunidad y una decisión que indigna a las víctimas

Las víctimas de la masacre de El Tandil no entienden por qué después de dos años el caso sigue en la absoluta impunidad. La Fiscalía investigó hasta el 22 de agosto de 2019, día en el que el expediente fue trasladado a la Justicia Penal Militar. Esa decisión tiene molestos a los campesinos porque creen que en esa jurisdicción no habrá avances ni condenas. La Procuraduría tampoco ha sancionado a ningún miembro de la Fuerza Pública por la matanza.

Hablamos con la abogada de una de las víctimas, quien nos dijo que hubo irregularidades en la audiencia en la que se tomó la decisión de trasladar el caso. Además, conocimos el documento en el que la Procuraduría pidió que el caso llegara a la Justicia Penal Militar argumentando que «se enmarcó» en una orden de operaciones del Ejército. Lea la entrevista.

La mata que educa

En El Tandil viven unas 300 personas. Su escuela tiene dos salones, es una estructura mitad cemento mitad madera en la que actualmente estudian 25 niños. Los padres de familia viven con incertidumbre porque los contratos que la Secretaría de Educación de Tumaco les hace a los profesores son por dos o tres meses. En marzo, julio y agosto la Junta de Acción Comunal de la vereda tuvo que pagar los costos de dos auxiliares administrativos que son quienes, a falta de docentes, les dictan las clases a los niños de la comunidad.

Conozca los esfuerzos que hacen los padres de familia de El Tandil para que sus hijos no se queden sin educación, la cual debería estar garantizada por el Estado. En esa vereda los profesores los paga la coca.     


Edición de video: Harold Rodríguez y Alejandra García.
Fotografía: Óscar Pérez.
Diseño: Eder Leandro Rodríguez.
Periodista: Nicolás Sánchez Arévalo