La importancia de Suiza

El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, entrega un balance sobre las relaciones comerciales entre el país helvético y Colombia.

Entre 2002 y 2005, el comercio global colombo-suizo bordeaba los US$300 millones, en 2006 llegó a US$807 y superó la barrera de los US$1.000 millones en 2007 y 2008, al registrarse un crecimiento de hasta US$1.223,9 y US$1.326,8 respectivamente. Con este panorama económico cuadruplicado en seis años y un Tratado de Libre Comercio (TLC) en camino, el panorama no puede ser más positivo.

A lo anterior se suma el hecho de que en el año 2005 el total de exportaciones llegaba a los US$148.127 millones, mientras las importaciones desde Suiza alcanzaban los US$208.035 millones, con una balanza comercial de US$67.907 millones. Situación diferente a la ocurrida en 2008, cuando esta cifra negativa se revirtió y llegó a los US$564.124 millones a favor de Colombia.

Las exportaciones colombianas al país europeo han sido tradicionalmente de materias primas y bienes intermedios. En 2008, éstas correspondieron mayoritariamente a bienes industriales con el 84% del total y al sector minero con el 15%.

Oro, formas semielaboradas de oro y chatarra de este metal constituyeron en conjunto el 54,5% de las ventas colombianas a Suiza el año pasado. Los pigmentos, aceites livianos, crudos y queroseno representaron el 26,6%, mientras que productos como las esmeraldas, hullas, gelatinas, café, mantecas, entre otros, alcanzaron el 18% de las ventas nacionales hacia el país donde se hacen los mejores relojes del mundo.

En cuanto a las importaciones colombianas originarias de Suiza, el 44% está conformado por bienes de capital, 30% corresponden a materias primas y el 26% a bienes intermedios y de consumo.

Por productos se destacan principalmente las importaciones de sustitutos sintéticos de plasma humano para la venta al por menor, antisueros, artículos y aparatos de ortopedia, partes de máquinas impresoras, copiadoras y de fax, máquinas para imprimir, máquinas para la industria de jabones, partes de turbinas, máquinas para el procesamiento de datos y relojes.

El primer TLC con Europa

Finalizadas las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), compuesta por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, lo único pendiente son procesos legales y de aprobación por parte de los actores legislativos de cada país, lo que implica que el Tratado entrará en vigor de manera separada. El país helvético es el más adelantado en sus trámites y por eso se afirma que será el primero en Europa con el que se tendrá un acuerdo de estas dimensiones.

En Colombia, el acuerdo está en su fase de aprobación en el Congreso de la República, luego de lo cual deberá pasar a revisión de la Corte Constitucional. De no presentarse complicaciones, el país estaría en capacidad de implementarlo durante el primer semestre de 2010.

Según el ministro Luis Guillermo Plata, gracias a este tratado los empresarios colombianos tendrán acceso a un mercado de compras públicas aproximado de unos US$56.000 millones, logrando el mejor acceso que los países AELC hayan dado a cualquier socio comercial.

Con la firma del TLC se espera un incremento en las exportaciones, cuyos sectores más beneficiados, de acuerdo con los estudios adelantados, serán los productos alimenticios, derivados del petróleo, carbón, bebidas, tabaco, aceites, grasas vegetales, textiles y vestidos, así como confecciones.

De esta forma, la idea de aumentar y diversificar los flujos que se reciben de inversiones, incentivando al mismo tiempo alianzas empresariales, así como incrementar el flujo de turistas de dicho bloque hacia Colombia, permitirá que los resultados de otros 100 años de relaciones entre los dos países sean más fructíferos a los que ya pasaron.

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