Ahora el Vodka podría venir de las vacas

En Cantabria, una comunidad autónoma española, dos ingenieros agrónomos desarrollaron un proceso para destilar esta bebida alcohólica a partir de la leche de vaca.

Para obtener un litro puro de alcohol son necesarios entre nueve y 14 litros de leche.Flickr

David Martínez Prieto y Rubén Leivas le contaron al diario El Mundo cómo las vacas pueden producir algo más que leche, queso o yogurt. El vodka, que normalmente se fabricaba a partir de papas, ahora se elabora con la leche de vacas cántabras. En promedio, los ingenieros producen cerca de 20.000 litros al año del Vodka Siderit Lactée, el nombre con el que comercializan la bebida.

Normalmente, todas las bebidas destiladas nacen con la fermentación de algún tipo de azúcar. En este caso, sucede lo mismo. Según Prieto, el proceso consiste en “buscar la lactosa y con una levadura especial, fermentarla”. Descubrir esa “levadura especial” les tomó un año y medio de investigación y desarrollo hasta que “conseguimos llegar a ella para hacer nuestro vodka”.

La levadura se obtiene a través del Kéfir, un producto lácteo fermentado mediante hongos y bacterias, procedente de la región del Cáucaso –situada entre el mar Negro y el mar Caspio–. “El Kéfir, es un hongo que en su superficie tiene unas levaduras que son capaces de fermentar la leche y la lactosa", asegura Prieto. Luego de un proceso industrial, los ingenieros sacan esas levaduras del Kéfir para potenciarlas y crear una levadura propia.

Después de fermentar la lactosa, siguen unos cuantos pasos más: “Se encadenan cinco destilaciones que nos proporcionan un grado de pureza fundamental”, afirma el ingeniero, pues para obtener un litro puro de alcohol son necesarios entre nueve y 14 litros de leche. Después de esperar entre 14 y 28 días, tiempo estimado para que termine la fermentación, “hacemos un estabilizado que dura entre tres y cuatro meses", dice Prieto. Es decir, para obtener el producto final son necesarios aproximadamente cinco meses.

El Vodka Siderit Lactée nació por el interés de los ingenieros en el sector de la industria alimenticia especializada en productos lácteos, donde llevan trabajando por más de 10 años. "Los productos lácteos tiene una caducidad muy limitada, por ejemplo los yogures y la leche tienen 28 días o menos, lo más largo es el queso curado que tiene unos dos años, es el máximo. Así que se nos ocurrió la feliz idea de hacer un destilado a través de leche", cuenta Prieto.

Actualmente, los ingenieros han recibido varios premios a la calidad, como el Spirits Awards Competition 2014 de San Francisco, y esperan poder seguir innovando en la industria.