Presionan a Google para que revele secreto de sus búsquedas

El fiscal de Texas y la Cámara de Representantes abren sendas investigaciones.

Es tan fácil como instantáneo. Con solo un golpe de ratón, Google, el mayor buscador de la Red, organiza las páginas que existen en la gran maraña de Internet. Hasta la fecha, los algoritmos que utiliza para ello son uno de los secretos comerciales mejor guardados del mundo. Se sabe que incluyen más de 500 variables y 2.000 millones de términos de búsqueda. Y poco más. Pero ese secretismo puede estar llegando a su fin. Ante reiteradas acusaciones de la competencia, respaldadas por empresas de la envergadura de Microsoft, el Estado de Texas y la Cámara de Representantes han iniciado sendas investigaciones para analizar si Google abusa de su poder en un mercado, las búsquedas en EE UU, que controla al 65%.

Durante año y medio se consideró en Washington la posibilidad de que el Gobierno federal, a través del Departamento de Justicia, iniciara una investigación sobre las posibles prácticas monopolísticas de Google. El presidente, Barack Obama, reveló tras su toma de posesión que había instado a los abogados del Estado a que examinaran con más rigurosidad posibles casos de abuso de poder mercantil. El presidente contrató a la abogada Christine Varney como asistente en legislación antimonopolista de la fiscalía general.

Previamente, Varney era asesora legal en políticas de Internet. En los años noventa representó a Netscape ante el Gobierno de Bill Clinton, consiguiendo que este presentara una demanda contra Microsoft por monopolizar el mercado de los sistemas operativos y navegadores. 'Microsoft es algo del siglo pasado. No es un problema. Creo que el posible problema lo supone Google, que creo que ha alcanzado la posición de monopolio en la venta de publicidad en Internet', dijo en un debate en 2008.

Finalmente, Texas se ha adelantado a Washington. El pasado día 3, Google reveló que el fiscal general tejano, Greg Abbott, había iniciado una investigación antimonopolista contra la empresa. 'Se nos pregunta sobre la imparcialidad de nuestro motor de búsqueda. ¿Por qué algunos sitios web aparecen en mejores posiciones que los demás?', explica Don Harrison, asistente del abogado general de la empresa, en su blog oficial.

La demanda la han interpuesto algunos viejos conocidos de Google en los tribunales: el buscador de precios británico Foundem, miembro de la Iniciativa por un Mercado Online Competitivo, financiada en parte por Microsoft; el motor de búsqueda empresarial Source Tool, y el comparador comercial myTriggers. A los dos últimos los representan abogados que en el pasado trabajaron para Microsoft. Los tres demandantes aseguran que Google les relega a puestos bajos en su clasificación de búsquedas porque son, también, buscadores: parte de la competencia. Una demanda de Foundem ya provocó el inicio de una investigación similar en la Unión Europea en febrero.

Esta semana, el consejero delegado de Google, Steve Schmidt, explicó en una conferencia en Arizona que la empresa no promete, en ningún caso, una neutralidad total en los resultados de sus búsquedas: 'Lo que prometemos es el mejor resultado, siempre basado en el juicio del usuario', dijo. 'No hay un favoritismo deliberado desde el punto de vista empresarial. Hay favoritismo en cuanto a lo que los usuarios prefieren, y eso siempre debe ser un factor a tener en cuenta para nosotros'.

El Congreso federal ha iniciado también sus propias investigaciones. Un subcomité en materia de competitividad de la Cámara de Representantes sometió a la empresa a escrutinio el jueves. Diversos testigos aseguraron que Google ostenta una predominancia en el mercado de búsquedas que daña efectivamente a la competencia. Scott Cleland, analista y autor del blog crítico GoogleMonitor, calificó la situación de 'googlepolio': 'Google es una amenaza monopolística más seria de lo que Microsoft lo fue jamás'.

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