Automatización de edificios: ¿Presenciamos un boom?

La demanda de edificios inteligentes ha crecido en Colombia por el auge de la construcción, y porque las grandes empresas prefieren estar en edificios automatizados, con comunicaciones, internet inalámbrico, seguridad, confort climático etc. El metro cuadrado de un edificio inteligente es más costoso que el de los edificios antiguos, por lo cual aumenta el interés de las constructoras por promocionar inversión de estas características. Por: Gonzalo Perdigón (*) Desde hace pocos años relativamente se empezó a hablar de edificios inteligentes en el país. El primero del que se oyó hablar fue el de EPM en Medellín y poco a poco los constructores han ido adicionando las diferentes opciones de control y seguridad, pero en forma independiente y separada. El aporte de software centralizados ha permitido acelerar esa concentración y control, generando la inteligencia de los edificios. Estamos en los inicios de un interés incrementado en la automatización de edificios, pero falta mucho todavía para que en realidad estemos presenciando un boom. Y nos surge la duda. Todo el mundo habla de automatización de edificios, pero ¿qué significa esta tendencia? Un Edificio Inteligente es aquel que proporciona un ambiente de trabajo productivo y eficiente a través de la optimización de sus cuatro elementos básicos: estructura, sistemas, servicios y administración, con las interrelaciones entre ellos. Los edificios inteligentes ayudan a los propietarios, operadores y ocupantes, a realizar sus propósitos en términos de costos, confort, comodidad, seguridad, flexibilidad y comercialización. Ya existen algunos ejemplos de construcciones inteligentes en Colombia como Santafé, el centro comercial más grande del país y uno de los más grandes en Suramérica, ubicado en la capital del país; el Centro Comercial Plaza Imperial, el Centro Comercial Palatino, el Edificio Torres Unidas, entre otras edificaciones. El costo de automatización de un edificio depende básicamente de la cantidad de puntos a supervisar y controlar y de los subsistemas que se incluyan (detección de incendios. control de accesos, Circuito Cerrado de Televisión, intrusión, aire acondicionado, iluminación, equipos electromecánicos etc). Conociendo las necesidades del cliente es muy rápido determinar el costo. Un edificio inteligente o automatizado busca tres grandes objetivos: Confort, ahorro de recursos y seguridad. Para esto es necesario que desde el diseño del edificio se tengan previstos aspectos como los ductos para el cableado que llega desde los controladores hasta el cuarto de control. El primer sistema en ser automatizado debe ser el del aire acondicionado pues es el que presenta el mayor consumo de energía y adicionalmente está directamente relacionado con el nivel de confort pues es quien controla las variables climáticas del sitio. En la parte de automatización se necesita también el control de los circuitos de iluminación del edificio para ahorro del consumo de energía y la supervisión y control de los equipos electromecánicos (generadores eléctricos, ventilación, nivel de monóxido de carbono en parqueaderos, bombas de agua, calderas etc...). En la parte de seguridad se requieren sistemas de detección y extinción de incendios, control de acceso, Circuito Cerrado de Televisión y detección de intrusos. La parte de automatización requiere que la plataforma cuente con capacidad para integrar variables analógicas y digitales, equipos para controlar la temperatura de cuartos y que cumplan con normatividad internacional. En sus inicios, el usuario de un edificio inteligente percibía al control de accesos y la seguridad por circuitos cerrados de televisión, como los elementos más importantes de los edificios inteligentes. Posteriormente, al centralizar la detección de incendios y la iluminación, el concepto de inteligencia se fue enriqueciendo. Actualmente, el manejo de aire acondicionado y equipos electromecánicos está tomando un auge importante, puesto que representan un ahorro de energía interesante y por lo tanto, un impacto económico muy positivo. (*) Director Strategy Deployment de Schneider Electric de Colombia
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