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Después de más de dos años de análisis, revisiones y uno que otro anuncio, el grupo América Móvil, propiedad del magnate Carlos Slim, anunció ayer oficialmente la unificación de Comcel y Telmex bajo la marca Claro. Así, el nuevo gigante de las telecomunicaciones, que surgió de dos empresas líderes en sus respectivos sectores, espera ampliar su portafolio de servicios en el mercado colombiano, donde de entrada suma más de 35 millones de clientes.
A la cabeza de la nueva compañía queda Juan Carlos Archila, antes presidente de Comcel, lo que deja claro el peso de los servicios móviles en este grupo que genera más de 11.000 empleos directos en el país. Mauricio Escobedo (antes presidente de Telmex), estará a cargo de Claro Fijo Colombia.
En una jugada similar a la que hizo Movistar el mes pasado, la compañía ofrecerá un portafolio de servicios con telefonía fija, local y de larga distancia, telefonía móvil, internet banda ancha, televisión digital bajo la estrategia de empaquetamiento conocida como ‘multi-play’, donde todos los servicios se integran en una misma factura.
El mismo martes, los centros de atención a clientes de Comcel y Telmex en todo el país lucían la nueva marca. “Esta es una decisión que tuvo un proceso interno de identificación y análisis muy profundos para definir qué es lo que mas le convenía y lo que mejor comunicaba los valores de la empresa a los usuarios”, comentó Archila en el lanzamiento oficial a los medios de comunicación, realizado ayer en el Edificio Telmex.
Durante la presentación de la marca Claro, aparte de los servicios de empaquetamiento conocidos como multi-play, Escobedo destacó servicios de banca y pagos móviles, 45 nuevas referencias de smartphones que llegarán al país, mayores velocidades en banda ancha, ampliación de convenios con otros países para los servicios de roaming y llamadas de larga distancia, un portal de música, una tienda digital para TV, y para el sector corporativo: servicios administrados, datacenter y servicios en la nube, entre otros.
Ahora bien, más allá de la unificación de dos empresas del Grupo América Móvil bajo una marca establecida y reconocida en varios países de Latinoamérica, expertos del sector advierten sobre las implicaciones que hay detrás de la operación. Señalan que la competencia en el sector quedó descompensada, al punto de que el segundo competidor quedaría muy rezagado con respecto a este gigante. Y las cifras lo evidencian pues de acuerdo con los ingresos por sector en el primer trimestre, Comcel-Telmex tuvo el 46% de la torta, Telefónica el 20%, ETB el 7%, Une el 9%, Tigo el 6% y otros operadores el 12%.
Así mismo, aclaran que ahora el negocio radica no en su nombre sino en el efecto que tiene en la red, amparado por la cantidad de tráfico que generan sus millones de afiliados, lo que hace que el valor del minuto para las llamadas dentro de su red sea prácticamente cero.
Y para completar, en la Superintendencia de Industria y Comercio ya está listo un documento en el que le exigirán a la nueva sociedad, antes conocida como Comcel, que explique, mediante un oficio requerido, el alcance de la unificación de las plataformas de las redes por la afectación sobre 37 millones de usuarios. Además, se exigirán respuestas a lo que podrían ser presuntas prácticas anticompetitivas y si Comcel estaría ejerciendo posición de dominio en el mercado colombiano.