Steve Wozniak, el cofundador de Apple, hizo cola toda la noche del jueves para adquirir el nuevo iPhone 5 que empezó a venderse este viernes en las tiendas de Australia, el primer país donde aterrizó el nuevo modelo, claro, después de Estados Unidos.
"¡En cola para el primer iPhone en el mundo!", escribió Wozniak en su cuenta de Twitter mientras hacía cola de madrugada en una tienda del fabricante de la manzana mordida en Brisbane, en la costa este del país.
Se trata de una tradición cada vez que sale un nuevo modelo para el ingeniero estadounidense, quien colabora y sigue siendo accionista de la compañía que fundó junto con Steve Jobs y Ronald Wayne, a pesar de su distanciamiento desde 1987.
Wozniak, creador de los revolucionarios ordenadores Apple I y II, participó más tarde, y ya de traje, en un simposio de negocios donde anunció que la llegada de los "ordenadores inteligentes" cambiarán el mundo tal como lo conocemos.
"En 40 años tendremos ordenadores que serán conscientes, que tendrán sentimientos, que tendrán personalidad", auguró el ingeniero de 62 años de edad, según el portal australiano "News".
"Mi iPhone sabrá tanto sobre mí que no querré humanos. Algunos seremos sustituidos por máquinas y tendremos que reestructurar la sociedad", remató el gurú informático.
Wozniak, quien defiende la libertad de patentes frente a la cruzada legal de Apple contra la coreana Samsung, afirmó que lloró el día que le comunicaron el fallecimiento de su excolega Jobs.
Desde la noche del jueves, miles de australianos hicieron cola en las principales tiendas de Apple para hacerse con el nuevo iPhone, que también ha despertado furor en Singapur y Japón, llegando a agotar existencias en varios establecimientos.
La salida del iPhone 5 se produce casi un año después de que Apple comercializara la versión actualizada de su iPhone 4, el 4S, en octubre de 2011.
El nuevo "smartphone" batió a mediados de septiembre todos los récords de reservas mundiales con dos millones en el primer día, más del doble de su modelo anterior iPhone 4S, a pesar de la aparente "decepción" de muchos usuarios por su falta de novedades "revoluncionarias".