Colombia apuesta a la ciencia y tecnología

En los últimos cuatro años se ha fortalecido la inversión de multinacionales en el sector, buscando aprovechar la alta calidad del talento humano.

Entre 2010 y 2013 se han creado más de 2.000 empleos de alta calidad relacionados con la tecnología y la innovación en Colombia. / Cortesía.

En medio de la novela por su inminente salida de la bolsa y aquejada por los débiles resultados de ventas de teléfonos móviles, la canadiense Blackberry inauguró esta semana en Bogotá su nuevo centro de tecnología en asocio con la Universidad Javeriana. Éste, que se suma a la red de 13 talleres que la compañía ha desplegado en la región, busca aprovechar las habilidades de los estudiantes y empresarios colombianos para desarrollar nuevas aplicaciones y software parala industria.

Esta apertura fue precedida por el anuncio de Synapsis, uno de los principales centros de procesamiento de información de América Latina con presencia en siete mercados, de invertir US$3 millones en la ampliación de sus operaciones en la Zona Franca de Fontibón. Así se confirma la tendencia de que el país se está convirtiendo en un centro atractivo para las multinacionales del sector: según cifras de Proexport, desde 2010 se han completado 24 proyectos de inversión del sector por US$453 millones, los cuales se han materializado en Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca y Risaralda y han creado 2.003 empleos de calidad.

Entre los protagonistas de este fenómeno sobresalen la estadounidense Kimberly Clark, que trabaja en la instalación de su cuarto centro de innovación a nivel mundial; al igual que la española Indra, que emplea a 250 personas en Pereira en el desarrollo de soluciones de software empresarial para los sectores de finanzas, servicios público, gobierno y telecomunicaciones; o la danesa Unity, que decidió expandir a Bogotá su operación de producción para la industria de videojuegos.

Al analizar estos movimientos es fácil determinar su razón de ser. Según la consultora IDC, el sector de tecnología e innovación pasó de mover US$64.063 millones durante 2010 en América Latina a US$124.912 millones el año pasado; se espera que esa cifra crezca a US$137.644 millones en 2013 y que siga expandiéndose hasta alcanzar los US$166.728 millones en 2015.

Colombia viene jugando un papel primordial en esa evolución con el movimiento de US$2.052 millones en 2012, posicionándose como el tercer jugador de la región por detrás de Brasil y México, y los analistas esperan que esa cifra llegue a los US$6.800 millones al término del presente año. En los últimos cinco años, la industria ha crecido a tasas promedio anuales de 23% con un alza en las ventas de 11% entre 2011 y el año pasado. Actualmente, el 58% del PIB sectorial es producido por operaciones de hardware, seguidas de servicios tecnológicos (32%) y desarrollo de software (12%).

"La gran ventaja de Colombia en este campo es su talento humano. De ahí que sea vital que cada una de las empresas conozca los potenciales de cada una de las regiones del país y las alianzas, por ejemplo con universidades, que pueden realizar para materializarlos", dice Juan Carlos González, director de Inversión de Proexport, quien agrega que los 24 proyectos que la entidad ayudó a instalarse en el país podrían generarle a la economía ingresos que rondarían los US$450 millones.

Un buen indicador de la predilección de las multinacionales por los desarrolladores colombianos puede encontrarse en las cifras presupuestales de Colciencias, entidad de fomento a la investigación y el desarrollo de proyectos de innovación, que pasó de contar con $121.687 millones en 2002 a $341.756 millones en 2011. En esos nueve años los recursos asignados a fondos de investigación, que al inicio de la década pasada eran de $10.317 millones, se incrementaron hasta llegar a $44.282. Para 2011, último año del cual se mantiene registro, se habían financiado alrededor de 2.800 proyectos de investigación y se habían otorgado poco más de 1.400 becas de doctorado (en el periodo 2009-2011).

El objetivo principal, por parte del gobierno, es potenciar ese comportamiento a través de iniciativas como la conformación de clústers (el encadenamiento de diferentes empresas) por región, la promoción –a través de becas– de nuevos desarrolladores en los sectores relacionados con contenidos móviles y lograr una mayor penetración de internet en país, un punto en el que se están diseñando incentivos para facilitar la conexión de los estratos bajos a través de subsidios y otros incentivos; además, los operadores que están desplegando las redes de 4G deben garantizar tanto la cobertura en todos los municipios del país como la entrega de medio millón de tabletas educativas en las escuelas públicas.