Colombia, la meta de Motorola

La compañía estadounidense, recién adquirida por Lenovo, busca conquistar el mercado local con lo último en tecnología y precios bajos.

Rudinei Kalil, gerente general de Motorola para el mercado hispano de América Latina. / Fotografías: Gustavo Torrijos

Es un bólido. En especial para su categoría. Y Motorola, su fabricante, lo sabe muy bien. Por eso lo ha escogido como su principal carta para hacerse un nombre de peso dentro del llamado segmento de gama baja de los teléfonos inteligentes en Colombia, aquellos dispositivos que suponen el salto de un teléfono básico (conocidos en el país como “flechas”) a uno con capacidad de datos, que permita navegar por internet, descargar aplicaciones y acceder a servicios de mensajería instantánea (como Whats App).

Su principal apuesta se llama Moto E, un teléfono provisto con una pantalla de 4,3 pulgadas de alta definición, un procesador Qualcom de doble núcleo y capacidad de procesamiento de 1,2 gigahertz, además de la última edición del sistema operativo Android (Kitkat 4.4). Claro que, más allá de esas especificaciones, tiene dos elementos estratégicos: la posibilidad de utilizar dos sim al mismo tiempo y una batería con la promesa de funcionar por 24 horas sin necesidad de recarga.

Eso por no mencionar su precio: $299.000 sin la necesidad de firmar un contrato de permanencia mínima. “Queremos llegar con este modelo a dos tipos de usuario: el que va a experimentar por primera vez con internet móvil y el que es muy consciente del precio de la tecnología, que tiene la necesidad de renovar su teléfono y no quiere gastar mucho. Ellos van a tener eso y mucho más a un costo cuatro veces menor que el del mercado”, explica Rudinei Kalil, gerente general de Motorola para el mercado de habla hispana de América Latina.

Con esta estrategia de precio, la marca se sitúa por debajo del costo promedio para un teléfono inteligente de su categoría, de US$337 en el mundo y $526.000 para el mercado colombiano. Las razones van más allá de una simple guerra de precios: busca aprovechar la tendencia de los colombianos a dejar sus “flechas” en el olvido. Eso se evidencia en el crecimiento de usuarios en el segmento pospago, que tradicionalmente demanda datos móviles, el cual pasó, según cifras del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), de una participación de 15,76% en el primer trimestre de 2010 a 20,25% en diciembre pasado.

Pero eso no quiere decir que la marca se enfocará únicamente en el segmento de gama baja. Para aprovechar la entrada en vigor de los servicios 4G (LTE) en el país, en julio, cuando no podrá venderse ningún teléfono con cláusula de permanencia mínima, se lanzará en el país el Moto G 4G, su propuesta para el segmento de gama media que funcionará bajo las redes de este tipo que siete operadores instalan en el país. Nuevamente, las especificaciones técnicas pasan a un segundo plano (pantalla de 4,5 pulgadas, procesador de cuatro núcleos, cámara de cinco megapíxeles y sistema Android Kitkat 4.4) para resaltar su precio de venta: $599.000.

“Nuestro principal objetivo en Colombia es disminuir aún más las barreras para que el público adquiera un celular inteligente. Asimismo, a corto plazo, no pensamos en nada diferente a ser líderes en el mercado. Es un desafío grande, pero esperamos que el Moto E nos acerque mucho más a él”, comenta Kalil.

Eso tendrán que demostrarlo en el mercado. Sus ambiciones son altas, en especial en un medio en el que marcas como Samsung, Apple y LG tienen fuerte presencia. Claro que Motorola ha escogido un carro de alto desempeño para recorrer ese camino.

 

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