COVID-19: ¿Cuáles son las acciones adelantadas por el Gobierno para enfrentar la pandemia?

hace 12 horas

¿Cómo sumarle humanidad a la tecnología?

Hay una discusión creciente que examina cuáles son los beneficios sociales de los productos de esta industria, un cambio de visión que intenta ir más allá de los márgenes de ganancias y la novedad de los dispositivos.

Getty Images

“Las conversaciones acerca del futuro se centran en cuál será el punto en el que la tecnología sobrepase la capacidad humana. Pero suelen pasar por encima el punto, que llega mucho más temprano, cuando la tecnología supera las vulnerabilidades humanas”.

Tristan Harris es uno de los pioneros en un campo que ha ganado notoriedad desde hace unos años y que se conoce comúnmente como “tecnología humana”: cómo lograr que los avances de toda una industria no se lleven por delante a sus usuarios y clientes.

Lea también: Por qué resulta tan difícil hablar de un “trastorno del juego”

Harris solía ser uno de los líderes en el diseño de ética en Google y hoy dirige una fundación dedicada a avanzar la discusión alrededor de la tecnología humana (la entidad lleva este concepto por nombre). Esta es una conversación que ha ganado tracción en un mundo en el que una sola plataforma es acusada de ser el motor detrás de la elección de líderes cuestionables, el fomento de información que pide el exterminio de una minoría o la toma de decisiones de un país que se acostó siendo parte de un bloque económico y se levantó sin saber en dónde está parado.

El debate sobre los efectos sociales sobre la tecnología no es un asunto nuevo y, en un formato u otro, tiene ejemplos icónicos como el uso de la energía nuclear cuando Hiroshima y Nagasaki aún humeaban. Sin embargo, en la medida en que lo digital ha permeado todas las esferas sociales, llegando a todos los segmentos demográficos, bajo la promesa de servicios que no cuestan nada, sus efectos se han tornado más opacos y elusivos: ciertamente la era de la conexión continua y total tiene consecuencias, tan sólo que son más difícil de identificarlas que las que tiene la ruptura violenta del átomo.

Este tipo de conciencia colectiva sobre los efectos del uso continuo de plataformas, así como la intrusión de los teléfonos móviles en cualquier esfera de la actividad diaria ha motivado a que las propias compañías diseñen herramientas para que los usuarios analicen su tiempo de permanencia en estos servicios: un pequeño indicador que, para algunos, es una fina línea entre uso y adicción.

“Si algo hay que agradecerle a Facebook y Cambridge Analytica es que lo hayan hecho todo tan mal porque ese momento terminó por correr el velo del poder de una compañía en San Francisco sobre la vida de millones de personas a miles de kilómetros”, escribió un usuario de Reddit durante las primeras revelaciones del escándalo que involucró a la red social con una oscura compañía de análisis de datos británica.

“Las compañías que han creado las redes sociales y la tecnología móvil han beneficiado nuestras vidas enormemente. Pero incluso con las mejores intenciones, siguen bajo una intensa presión de competir por nuestra atención, creando daños invisibles a la sociedad”, se lee en el sitio web de Humane Technology, la fundación que dirige Harris.

De fondo, lo que la organización argumenta es que debería haber una conversación más amplia sobre el valor social que una tecnología aporta, si acaso lo hace: o sea, un debate de costo beneficio que no sólo debe guiar el consumo (al final es una lógica capitalista), sino la decisión de permitir que un desarrollo tecnológico opere en una comunidad.

Esta visión entra en un conflicto evidente con la naturaleza de casi todas las empresas de tecnología: aunque muchas se llaman facilitadoras de la conexión humana u organizadoras de la información global, al final son compañías que se deben a sus inversionistas y que, en las grandes ligas, cotizan en bolsa. Dicho de otra forma: son entidades hechas para hacer dinero.

Lo que no está mal, pero sí puede presentar problemas a la hora de hablar de beneficios sociales de la tecnología. Gary Hamel, reconocido consultor empresarial y profesor del London Business School, aseguraba en una entrevista para este diario que “los negocios no tienen ningún derecho divino de existir. Son simplemente una creación social. Tienen que negociar sus permisos con la sociedad, lo que pueden y no pueden hacer. Una vez uno reconozca eso, que el acta constitutiva de cualquier negocio es con la sociedad y que tiene una responsabilidad no sólo de hacer dinero, sino también de incrementar la suma neta de la felicidad humana, significa que los negocios tendrán una vista mucho más expansiva de sus responsabilidades”.

Empresas como Google han puesto en marcha iniciativas como Digital Wellbeing para intentar restablecer algo de balance a la tensión entre vivir y vivir pegado al celular (y en general a la tecnología). Organizaciones como Humane Technology y personas como Harris piensan que pueden hacer más.

Del lado de los usuarios hay aplicaciones y trucos para intentar reducir el número de horas entregadas a revisar correos, fotos en Instagram, mensajes de Twitter, likes en Facebook o mensajes de WhatsApp. Humane Technology recomienda cosas como no cargar el teléfono durante la noche en el mismo lugar en el que se duerme, limitar el número de aplicaciones en la primera pantalla del teléfono, apagar las notificaciones, sólo conservar la de mensajes de personas e, incluso, remover las apps de redes sociales del celular.

Lea también: Guía de seguridad digital

Otro de los trucos más recomendados es cambiar el teléfono a escala de grises, lo que puede ayudar a desincentivar el uso de este dispositivo. Esta es una opción de software que tienen tanto Android como iOS y que se puede activar en cualquier momento.

Sobre esta técnica, Nellie Bowles, periodista de tecnología de The New York Times reportaba que había probado ser eficiente en su propia experiencia y escribió en 2018 que “una de las formas de romper mi atadura al teléfono era, esencialmente, volverlo peor”.

905426

2020-02-19T16:12:54-05:00

article

2020-02-19T16:15:28-05:00

slarotta16_115

none

Redacción Tecnología.

Tecnología

¿Cómo sumarle humanidad a la tecnología?

43

6387

6430