Controversia en EE.UU. por regulaciones de acceso igualitario a internet

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos anunció planes para quitar las regulaciones de acceso igualitario a internet que fueron desplegadas en 2015.

Anadolu

El anuncio causó gran controversia entre muchos ciudadanos, quienes han iniciado una serie de protestas en las redes sociales y peticiones al Congreso para que detenga la iniciativa.

Las reglas de net neutrality (neutralidad en la red) fueron puestas en marcha por el presidente Barack Obama para garantizar que todos los contenidos sean tratados de la misma manera. Es como si se tratara de una autopista enorme en la que todos tienen derecho a transitar a la misma velocidad. Sin la regulación, los proveedores de red tendrían vía libre para imponer 'peajes', es decir, hacer más lento o costoso el acceso a ciertas páginas y acelerar otras de acuerdo con sus intereses económicos o políticos.

Las empresas argumentan que deben desagregar los servicios ya que enfrentan grandes gastos para proveer internet y deben buscar maneras de financiar la infraestructura necesaria para ofrecer un servicio de calidad.

Los críticos de la medida afirman que eliminar la regulación haría casi imposible que nuevos creadores de contenido puedan entrar al mercado, ya que las grandes compañías pagarían para que sus contenidos se vean más rápido y con mejor calidad.

La libertad de expresión también se vería seriamente afectada, explican algunos manifestantes. Los dueños de las compañías podrían dificultar el acceso a información que con la que no estén de acuerdo.

La propuesta fue hecha por Ajit Pai, elegido por el presidente Donald Trump para ocupar la presidencia de la FCC, quien además fue abogado de Verizon en 2001. Por esa razón, cientos de ciudadanos ven un conflicto de interés en la propuesta hecha por Pai.

"Una internet abierta para cada estadounidense es más importante que las ganancias de algunas empresas prestadoras del servicio”, escribió el representante a la Cámara Ro Khanna en su Twitter. Añadió que en países como Portugal algunos servicios como música o redes sociales deben ser agregados al servicio como beneficios especiales.

Grupos de defensa al consumidor y a la libertad de expresión están presionando al Congreso para evitar que la decisión entre en vigencia, mientras otros buscan demandar la decisión.