Dirigencia de Silicon Valley, incómoda con la victoria de Trump

Buena parte de la industria de tecnología en EE.UU. se pronunció en contra del ahora electo presidente.

Peter Thiel, una de las pocas figuras de Silicon Valley que apoyó a Trump.AFP

La inesperada victoria electoral de Donald Trump descolocó al sector tecnológico que ahora tiene un presidente de Estados Unidos que no quería y lo expone a políticas desfavorables a sus intereses.

"Felicitaciones @realDonaldTrump", escribió en tono conciliador el jueves Jeff Bezos, presidente de Amazon y opositor a Trump en la campaña electoral. En su mensaje en Twitter dijo tener "espíritu abierto" y le deseó "un gran éxito en su servicio al país".

Bezos rechazó tanto las posturas de Trump que llegó a decir que le "reservaría un asiento en el cohete Blue Origin", uno de sus emprendimientos en el transporte espacial.

Salvo la notable excepción del inversionista Peter Thiel, todo Silicon Valley apoyó a la demócrata Hillary Clinton y no esperaba la victoria de Trump, a quien tildó de incompetente.

Ahora, los ejecutivos de ese polo de innovación están más apaciguados. "El único medio de avanzar, es avanzar juntos", escribió Tim Cook a sus empleados de Apple mientras que el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, declaró que "crear el mundo que queremos para nuestros hijos" es una tarea "más grande que cualquier presidencia".

Eso no es óbice para que el sector tecnológico haya sido uno de los pocos castigados en Wall Street por la llegada de Trump al poder. Gigantes como Amazon, Alphabet (Google), Apple y Microsoft perdieron entre 2% y 4% en sus cotizaciones en bolsa.

Más acceso privilegiado

"No hablaría de venganza" pero en la campaña "no encontramos vientos favorables para esas grandes compañías", dijo Art Hogan de Wunderlich Securities.

Trump criticó o amenazó a compañías como Amazon o Apple.

"Las empresas tecnológicas fueron las grandes beneficiadas por la globalización" y con Trump quedaron expuestas a medidas proteccionistas, dijo Jack Ablin de BMO Private Bank.

El impacto de la presidencia de Trump es por ahora incierto por cuanto "las cuestiones tecnológicas no eran la prioridad de su agenda" electoral, comentó Melinda Jackson, profesora de ciencia política de la universidad de San José, California.

Hillary Clinton pasó por Silicon Valley, pero especialmente en busca de fondos para su campaña. Trump no buscó conversar con los dirigentes de las compañías del sector ni tenía necesidad de su dinero, recordó Jackson.

"Trump se concentró en cuestiones muy diferentes a la tecnología e innovación" y expresó ocasionalmente "comentarios muy críticos" para el sector, dijo la fundación de estudios tecnológicos ITIF. Sin embargo, finalmente tuvo "pocas posiciones políticas articuladas fuera de fiscalidad o comercio", dice un texto de ITIF.

Rob Atkinson, presidente de ITIF, no cree que los gigantes tecnológicos vayan a ser castigados, pero "esos sectores no tendrán la posición privilegiada que tuvieron durante la administración de Obama".

"Dicho esto, Estados Unidos no puede recuperar su grandeza sin un sector tecnológico fuerte", dijo Atkinson, quien indicó que no todas las medidas mencionadas por Trump son forzosamente desfavorables.

Las restricciones a la entrega de visas que eventualmente imponga Trump pueden, en cambio, convertirse en algo "problemático" para empresas que emplean muchos técnicos extranjeros. Además eso puede ser una fuente potencial de problemas para la seguridad pública y el cifrado de datos.

Una rebaja de los impuestos a las sociedades, especialmente cuando repatrian capitales, sería, en contrapartida, "un gran negocio" para las empresas tecnológicas, con Apple a la cabeza, que tienen una enorme liquidez fuera de Estados Unidos.

Con Trump en la Casa Blanca "la fabricación en Estados Unidos volverá a ser sexy" y eso beneficiará a muchas compañías como Intel o Tesla, dijo Trip Chowdhry, analista de Global Equities Research.

 

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