Disputa entre Estados Unidos y China divide en dos a internet

El país asiático tomó la palabra para convencer al mundo de que es necesario consolidar un medio estrictamente vigilado, aun cuando tiene el poder de ser una fuente de innovación.

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Los peces gordos de Occidente no aparecieron en la conferencia web más grande de China. Pero ante su ausencia, los supervisores locales de la industria tecnológica del país estuvieron más que contentos al mostrar su visión única para el internet del mundo.

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A diferencia de 2017, cuando Tim Cook y Sundar Pichai agraciaron la World Internet Conference en Wuzhen, el encuentro de este año fue de carácter decididamente local, presidido por nombres como el presidente de Tencent Holdings Ltd., Ma Huateng. Les dieron espacio y ellos nuevamente promocionaron el concepto de un medio estrictamente vigilado que —de todos modos— constituye una fuente de innovación para revolucionar las empresas y modernizar la economía china.

La primera parte de ese concepto choca de frente con el modelo familiar encabezado por Estados Unidos, pero produjo a dos de las 10 empresas más valiosas del mundo: Alibaba Group Holding Ltd. y Tencent. Ese ascenso veloz llevó al anterior capo de Google Eric Schmidt a declarar que internet se dividirá en dos mitades durante los próximos 10 años, a medida que los Gobiernos autoritarios vayan adoptando los controles omnipresentes de China.

A un lado, hay un foro ciberespacial que defiende la comunicación abierta; al otro, un mundo aislado y limpiado cuidadosamente donde muchos están dispuestos a ceder sus datos a cambio de servicios. En la charla más importante de la industria de la tecnología de China, Ma y un grupo de funcionarios públicos subrayaron que el destino del país es convertirse en potencia de internet y llamaron a alcanzar un gobierno más equilibrado del ciberespacio.

Cibersoberanía

Los entes reguladores de China vienen promocionando el concepto de la “cibersoberanía” desde la conferencia inaugural, en 2014. Pero la dicotomía entre las industrias tecnológicas estadounidense y china nunca llamó tanto la atención como ahora, cuando los dos países más ricos del mundo chocan cabezas en un conflicto que podría moldear un nuevo orden mundial. A medida que íconos de EE.UU. como Google y Facebook quedan en la mira por violaciones a la privacidad y permitir el discurso de incitación al odio, sus contrapartes chinas promocionan su modelo como el superior: uno orientado hacia los intereses del Estado.

“La economía china es un océano vasto. Las tormentas no pueden perturbarlo”, dijo a los delegados Ma, también conocido como Pony. “Ese océano tiene un enorme potencial de mercado y también mucho espacio para la innovación. Creo que esta es una oportunidad de desarrollo no solo para la industria del internet, sino para todos los sectores. Se trata de una oportunidad no solo para China, sino para todo el mundo”.

Los críticos del modelo chino afirman que operadores como Alibaba y Tencent prosperan porque Pekín refrena la competencia volviendo casi imposible que operen agentes globales como Facebook. Dicen que la fuerte intervención y la imprevisibilidad del Gobierno son contraproducentes. Un ejemplo: meses de estrictas medidas contra los videojuegos que ayudaron a eliminar más de US$200.000 millones del valor de mercado de Tencent este año. Esto cultiva un clima generalizado de miedo, dijo Gary Rieschel, socio fundador de Qiming Venture Partners.

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“Cada vez que se observa una de estas enormes pérdidas, se puede ver al Gobierno chino”, dijo. “Nunca vimos que un país resuelva los problemas que China está tratando de solucionar cuando los mejores no están del todo comprometidos a eso. Esto es algo totalmente nuevo, nunca habíamos visto algo así”.