El hilo de Manuel Bartual: rompiendo fronteras entre tecnología y literatura

Durante cinco días, el caricaturista español convirtió su perfil de Twitter en un espacio para la creación de ficciones interactivas en tiempo real, pasó de tener 16.000 seguidores a más de 300.000 y cerró las brechas entre la palabra escrita y el mundo digital.

Twitter Manuel Bartual

De las siete artes mayores, la literatura ha sido históricamente la más ajena a la tecnología. Mientras la arquitectura y la música, por ejemplo, han ido adoptando los avances de la ciencia en su funcionamiento cotidiano y han transformado sus principios y sus técnicas para acoger la revolución digital, el único cambio metodológico significativo en la novela, el cuento o la poesía ha sido la transición del lápiz a la máquina de escribir y al computador. (Lea también: la historia de suspenso que tiene en vilo a Twitter)

A diferencia de las adaptaciones de la pintura contemporánea, que incluyen efectos visuales o sensores eléctricos, el oficio de escribir, el escritor y el producto escrito se han mantenido masomenos intactos desde hace siglos. El libro -impreso o digital- todavía es el centro de educación y pensamiento moderno.

Sin embargo, la semana pasada, Manuel Bartual, un joven caricaturista español, dio los primeros pasos para transgredir esa frontera, en principio inquebrantable, entre la literatura y la tecnología.

Durante cinco días, Bartual convirtió su perfil de Twitter en un espacio para la creación de “ficciones interactivas en tiempo real”, como él mismo bautizó el exitoso experimento que lo llevó a la fama.

  


Manuel Bartual on Twitter

 

Lenguaje cotidiano, herramientas digitales y trama surrealista.

Estos tres elementos convirtieron la historia de las vacaciones de Bartual en un fenómeno editorial gratuito sin precedentes en la historia de Twitter. En menos de una semana, el dibujante de cómics de Valencia, España, pasó de tener 16.000 seguidores a más de 300.000 y su relato multimedia logró llamar la atención de celebridades del espectáculo y la política.

Incluso, el terrorífico cuento que empezó con una fotografía de la playa, con las palmeras y el mar de fondo, se posesionó como una de las tendencias más comentadas y compartidas a nivel mundial durante el fin de semana.  


Gerard Piqué on Twitter

A pesar de que Bartual no es el primero, ni el único, que usa Twitter para contar pequeños cuentos, (El Hematocrítico lleva  experimentado con encuestas de Twitter para abrir caminos narrativos en función de las sugerencias de los lectores) su ejercicio, que incluyó fotografías, videos, chistes y acertijos, sentó un precedente en el nacimiento de un posible nuevo género literario.

Como escribió Agus Morales, director de la revista 5W, especializada en crónicas y reportajes internacionales, "Se trata de una serie, que leída de un tirón, tiene mucho menos interés que administrada como cápsulas narrativas que van llegando en el hilo, con sus giros, sus sorpresas, las reacciones de los demás. Manuel Bartual ha descubierto un nuevo camino, un lenguaje, un género, un mercado".

Bartual lo sabe. Aunque reconoce que no esperaba que la acogida de su historia fuera tan impresionante: "Nunca imaginé esta repercusión. Yo sólo quería contar una historia divertida", como confesó en su cuenta de Twitter, el humorista está seguro de que este tipo de proyectos editoriales reivindican la labor de las redes sociales. 

"Lo interesante del hilo de Manuel es precisamente cómo narra la historia". "No sería de extrañar que el futuro de la microliteratura sea Twitter". "La obra de Manuel Bartual se va a convertir en referente e inspirará a mucha gente a usar su mismo método narrativo (el hilo)". "El hilo de Manuel Bartual, para desgracia de los pedantes, es literatura". Esta serie de afirmaciones de David Jiménez, experto en filología, resume el sentimiento de muchos lectores de novela tradicional que quedaron enganchados y sorprendidos con el rítmo y el poder narrativo de la historia de Bartual. 


David Jiménez on Twitter

Fue tal el éxito de la obra del joven caricaturista, comparada por muchos con “La guerra de los mundos” de Orson Welles o con "El proyecto de la bruja de Balir", que varios fanáticos tradujeron su hilo a inglés, francés, alemán y Japonés. Incluso, muchos twitteros le pidieron a Netflix llevar la historia al cine, en algún formato nuevo parecido al falso documental.

La historia de misterio puso en vilo a miles de usuarios que creyeron que lo que estaba ocurriendo era real y llamó la atención hasta de instituciones como la Guardia Civil y la Policía Nacional, que le dejaron mensajes de ayuda.

"Estaba de vacaciones y tenía una semana y media por delante para preparar la escaleta y el guión.La verdad es que improvisé muy poco. Tenía muy claro desde el principio lo que quería contar y cómo lo quería contar: el orden de acontecimientos, las localizaciones, los giros argumentales", aseguró Bartual en una entrevista con el diario El Mundo. 

Además de convertirse en un referente para los nuevos creadores y de consolidarse como otra de las alternativas que ofrece twitter para los usuarios de una red social que está en decadencia, este ejercicio puede ser el principio de una estrecha relación entre literatura y tecnología.