El nuevo dinero: ¿en qué va la revolución habilitada por blockchain?

Con las características propias de la tecnología Blockchain, se vienen utilizando alternativas que posibilitan la inclusión financiera y mejoran la experiencia del uso del dinero. ¿Cómo ha sido ese proceso?

Las alternativas de nuevo dinero basadas en la tecnología Blockchain operan de forma pública, abierta y descentralizada.Getty Images

Los recientes anuncios del Banco Central de China y la Fundación Libra, liderada por Facebook, sobre el lanzamiento de sus propias monedas digitales, han generado  expectativas sobre si el dinero como lo conocemos puede estar por cambiar.

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Se debe partir reconociendo que ya se cuenta con dinero digital, pues el saldo que tiene en su cuenta bancaria no tiene un respaldo equivalente a dinero en efectivo. Puede comprobar que más del 90 % del dinero que existe en el mundo es digital, si compara la cantidad en efectivo en su billetera y en su cuenta bancaria.

Siendo esto así, enviar dinero por internet debería tener un costo similar a enviar una foto por WhatsApp, cercano a cero. Pero en la realidad, hacer giros internacionales puede costar entre un 4 % y un 13 %, dependiendo del país de origen y de destino. En Colombia se cobra por realizar transferencias entre diferentes bancos, o de una ciudad a otra. Esto se da por muchas razones, entre las que se encuentran la necesidad de conciliar sistemas informáticos obsoletos y la participación de entidades financieras intermediarias, que protegidas por la regulación, priorizan maximizar sus ganancias, sobre los beneficios de los usuarios.

Otro punto que podría cambiar con el uso de las nuevas monedas digitales está relacionado con la soberanía del mismo y la imposibilidad de aplicar ningún tipo de censura sobre el dinero. Cuando se tiene dinero en el banco en realidad el poseedor es el propio banco que nos otorga una deuda a cambio. Sin embargo, muchas de estas alternativas de nuevo dinero, basadas en la tecnología Blockchain y que operan de forma pública, abierta y descentralizada, devuelven el control del dinero directamente a los usuarios, otorgando al mismo tiempo  una mayor responsabilidad al usuario en el manejo y custodia de su dinero.

Con esas características propias de la tecnología Blockchain, se vienen utilizando alternativas que posibilitan la inclusión financiera y mejoran la experiencia del uso del dinero. Bitcoin, la primera y más conocida criptomoneda lleva funcionado sin interrupción durante más de 11 años, y más recientemente hemos visto al lanzamiento de criptomonedas estables, públicas y privadas, que guardan siempre una paridad con divisas como el dólar estadounidense y que poco a poco ganan adeptos en todo el mundo. A su vez, el equipo de Blockchain del Foro Económico Mundial recientemente presentó un informe con recomendaciones y una “caja de herramientas” a tener en cuenta a la hora de desarrollar  una Moneda de Banco Central (CBDC por sus siglas en inglés). Un informe que ha contado con la experiencia y colaboración de más de 40 bancos centrales.

En el caso de las Monedas del Banco Central (CBDC), que lidera China, las ventajas que se podrían tener tienen que ver con la velocidad en las transacciones, ahorros en costos, optimización al prescindir de la necesidad de la impresión y traslado del dinero en efectivo. También para evitar la falsificación, o incluso podría ser una ventaja sanitaria al evitar el uso de efectivo en tiempos de pandemia. En este escenario de nuevo dinero surgirían nuevos servicios financieros para los ciudadanos que no necesariamente deberían tener cuentas en bancos comerciales, bastaría con un dispositivo con conexión a internet. 

China viene trabajando en su CBDC desde hace varios años, pero recientemente y ante los anuncios de Libra de Facebook ha decidido acelerar su lanzamiento, anunciando su moneda digital llamada e-RMB. Las primeras pruebas están teniendo lugar en cuatro ciudades: Shenzhen, Suzhou, Chengdu, y Xiong’an, al sur de Beijing, donde se usará para el pago de subsidios de transporte de los empleados estatales. También están cooperando los cuatro bancos comerciales más grandes de China y compañías tecnológicas para hacer pruebas con el e-RMB, y se ha anunciado que se utilizará en los juegos olímpicos de invierno en Beijing en el 2022. Según publicaciones del diseño de la aplicación, se podrán hacer transferencias de dinero sin necesidad de tener conexión a internet.

En el caso de Libra, es un consorcio de 22 empresas lideradas por Facebook, y cuya promesa es una moneda que elimine barreras de costos y demoras para que la experiencia de enviar dinero sea tan sencilla como enviar un mensaje de texto. Libra recientemente publicó su nuevo diseño, que cede ante las presiones de reguladores y Bancos Centrales a nivel global. De la primera versión, una propuesta de una criptomoneda global, ha pivotado a una colaboración conjunta con las autoridades de cada país para hacer una versión digital de su moneda local como USDLibra, EURLibra, o GBPLibra. La propia moneda de Libra (LBR) será una combinación de ellas, lo hace más una propuesta más cercana a la modernización de sistemas de pago.

Libra también renunció a la posibilidad de hacer una Blockchain abierta y pública en el futuro, priorizando ahora el cumplimiento de regulaciones relativas a identificación de clientes (Know-Your-Custonmer o KYC por sus siglas en inglés) y la prevención del blanqueo de capitales (Anti-Money-Laundering o AML por sus siglas en inglés), sobre la privacidad de los usuarios. Un hecho que incumple promesas anteriores pues según publicaciones de Mark Zuckerberg, la privacidad sería el foco de Libra. Sin embargo, los cambios no eliminan el potencial de transformación que puede generar una empresa como Facebook, dado que puede poner estos nuevos servicios financieros, de manera inmediata a más de 2.300 millones de personas a nivel global.

Por su parte, las monedas estables o Stablecoins, han ganado popularidad principalmente en los mercados asiáticos, con un mercado de más de US$ 7 millardos y con volúmenes de transacción diarias similares al bitcoin. Este último, que después de 11 años de funcionamiento, acumula un mercado a superior a los US$ 160 millardos, se está utilizando para remesas con éxito y se está poniendo a prueba su promesa de reserva de valor como el “oro digital” en medio de la crisis actual. En los próximos días reducirá a la mitad la tasa de emisión de moneda por programación de su código, lo que lo hará más escaso. Ethereum, la criptomoneda más popular para contratos inteligentes tiene una comunidad global dinámica que viene avanzando en el desarrollo de sistemas de pago,  de aplicaciones de Finanzas descentralizadas (DEFI) o Stablecoins, entre otros.

Pero no todo es positivo con estas nuevas alternativas de nuevo dinero y por eso los usuarios debemos estar atentos. Si los Bancos Centrales o las empresas privadas como Facebook pueden ver cada compra que hacemos, podrían identificar nuestros comportamientos, gustos y cruzarlos con otro tipo de información en redes sociales, que con el caso de Cambridge Analytica como antecedente, es un peligro evidente. Acceder a esa información puede poner en riesgo el derecho a la privacidad.

También existe el riesgo de bloqueos de acceso al dinero. En el caso de Libra, queda la pregunta de si como ha pasado en muchos casos, que se suspenden o eliminan cuentas de Facebook, se podría hacer lo mismo con el dinero en las cuentas en las billeteras de Libra si se incumplen los términos y condiciones. Y en el caso de los bancos centrales, si podrían tener la posibilidad de censurar el acceso al dinero, aspecto que no es posible con el efectivo o con Bitcoin.

Otro riesgo tiene que ver con la posible desintermediación de la banca privada. Si el banco central puede crear billeteras para los ciudadanos, no habría necesidad de crear billeteras a los bancos comerciales como intermediarios. Seguramente muchas de las investigaciones que están haciendo la banca privada sobre Blockchain intentarán ser compatibles con estas propuestas y por qué no, generar sus propias propuestas privadas. Pero ante una eventual crisis y la rápida pérdida de valor de monedas locales como ha sido el caso de Venezuela o Argentina, los usuarios podrían preferir pasar sus ahorros al Banco Central en vez de mantenerlos en la banca privada, o podría preferir refugiarse en Bitcoin o monedas estables descentralizadas como DAI de MakerDao. Es decir, el éxito de Libra, el Banco Central de China, o cualquier otro dinero digital podría hacer más fácil que una porción de economías como la colombiana, empiece a ir a monedas y plataformas que están por fuera de Colombia.

Ante estos escenarios es inevitable preguntar por la reacción de los países y regiones con las monedas más fuertes, como son el dólar en el caso de Estados Unidos y el Euro en el caso de la Unión Europea. En el caso de Estados Unidos y ante los anuncios de Libra, el presidente Donald Trump se ha pronunciado en Twitter en defensa del dólar estadounidense y en contra de Bitcoin y Libra. En el Congreso se han llevado debates con citaciones a Mark Zuckerberg y al director de la Fundación Libra, quienes han expuesto sus argumentos en la defensa de su proyecto. Entre estos no ha faltado la mención a que debe ser la respuesta de Estados Unidos ante la amenaza de China aunque paradójicamente la fundación Libra fue constituida en Suiza.

Llama la atención que las ayudas que están recibiendo los estadounidenses para poder enfrentar en casa la pandemia del Covid-19, se está realizando en una buena parte a través de cheques bancarios tradicionales, lo que contrasta con el país de los Apple, Google, Facebook, Amazon. Sin embargo, en el borrador del proyecto de ley de estas ayudas, apareció la propuesta del dólar digital, que en su versión final fue eliminada. Un hecho que nos indica que hay conversaciones al respecto entre el gobierno y la Reserva Federal.

En el caso de la Unión Europea, los ministros de hacienda de Francia y Alemania han presionado por la creación de un CriptoEuro, que permita responder a la amenaza de la moneda digital de China y a Libra, pidiendo en el caso del ministro francés, que esta última no pueda operar en los países de la comunidad Europea.

Es evidente que se está dando una evolución del dinero y países como Colombia y una región como Latinoamérica no se pueden dar el lujo de ignorarlo. Veremos en los próximos años nuevas colaboraciones, públicas y privadas, y nuevas propuestas y aplicaciones en estas nuevas tecnologías. Este nuevo dinero digital no respeta fronteras, así que los impactos de las decisiones de otros países pueden tener efecto en nuestras economías más rápido de lo que esperamos.

Todo esto está teniendo lugar en un escenario de crisis sanitaria mundial, creada por el Covid-19, y si se tienen en cuenta las publicaciones de proyecciones de crecimiento negativo de las economías, muy posiblemente estamos cerca de una crisis económica global. En este escenario cambiante, por primera vez los ciudadanos podríamos tener varias opciones de dinero para escoger, y la moneda local no será la única opción.

*Co-Director at InTIColombia Research Group.

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Mauricio Tovar Gutiérrez.

Tecnología

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