En el futuro, la dinámica de pago que conocemos desaparecerá

Philip Heasley, presidente de ACI Worldwide, compañía global líder en pagos electrónicos explica que en los próximos años el usuario podrá entrar a un restaurante o a un almacén, disfrutar de la experiencia, comer y comprar, sin tener que hacer fila o pagar la cuenta. Los teléfonos inteligentes, relojes, o carros tendrán microchips para hacer las transferencias automáticas.

Philip Heasley, presidente de ACI WorldwideCortesía ACI Worldwide

Philip Heasley ha estado vinculado con el sector bancario toda su vida. Justo después de terminar la universidad empezó a trabajar en City Corp, el gran banco internacional de la ciudad de Nueva York. Tiene más de 30 años de experiencia en sistemas de pago y servicios financieros. Fue presidente de Paypower y gerente general de USA Bank. Duró 13 años como ejecutivo de la firma estadounidense Bancorp y estuvo al frente de la junta directiva de Visa USA desde 1997 hasta 2004.

Actualmente, Heasley es presidente de ACI Worldwide, una compañía de pagos universales que administra las transacciones electrónicas de más de 5.100 organizaciones en el mundo, protege cinco millones de tarjetas de crédito y débito mensuales con un sistema antifraude especial. Procesa, además, más de mil millones de transacciones anuales y mueve 14 billones de dólares diarios en pagos y movimientos financieros.

Más allá de los títulos que ostenta y el cargo que ocupa, Heasley es un experto en posicionamiento corporativo; una autoridad en estrategia de pagos digitales y, sin duda, una de las voces más reconocidas a la hora de hablar de los desafíos y oportunidades que tiene la transformación tecnológica de la economía del siglo XXI.

¿Por qué está en Colombia?

 

Vine a una reunión del consejo de pagos. La idea es crear un consejo en el que se unirán algunos actores del sector de pagos electrónicos en Latinoamérica. Va a haber una congregación importante para discutir el futuro y el presente de diferentes tipos de transacciones digitales.

¿Desde hace cuánto llegó su empresa a Colombia y cuáles son los desafíos y oportunidades que encuentra en el mercado de nuestro país?

 

Hemos hechos negocios en Colombia desde hace 25 años. Nos gusta este país por dos razones: una es que es un lugar muy importante, muy estratégico para la región. Tenemos cerca de un centenar de personas trabajando aquí, no sólo cubren Colombia, sino otros países de América del Sur. Es como una especie de centro de operaciones.

Y dos,  pensamos que la economía colombina va bien, creemos que están en buen lugar y en un buen momento. Tiene 50 millones de habitantes, es un sitio ideal para crecer. Hace cuatro o cinco años no teníamos mucha gente trabajando acá, pero hemos recorrido diferentes lugares del mundo y creemos que en Colombia las personas son muy talentosas. Están interesados ​​en aprender y en educar, les gusta lo que hacen y se preocupan por hacerlo cada vez mejor. 

Si te despiertas por la mañana y no te gusta lo que estas haciendo no es muy divertido, no tiene mucho sentido hacerlo. Pero si tienes gente que le gusta lo que hace y está comprometida con su trabajo las cosas empiezan a funcionar. 

¿Cómo ve el futuro de los pagos electrónicos en Colombia y América Latina?

 

Pienso que como esta región del continente no participó de todo el crecimiento que tuvo lugar en el mundo en los últimos 20 años, tiene unas oportunidades muy interesantes para incorporar las transacciones electrónicas. Colombia y Latinoamérica tienen menos de la vieja infraestructura, y por eso pueden conseguir y adaptarse mucho más fácil a la nueva infraestructura digital. Creo que las oportunidades aquí son realmente excelentes.

Cuénteme un poco de su carrera...

 

Yo soy un anciano, he trabajado en pagos toda mi vida. Empecé justo después de la Universidad, me uní a City Corp. Primero, trabajé en cajeros automáticos y luego en la introducción de las tarjetas Master Card, esto fue en los años 70-80. Después me fui a un pequeño banco en el medio oeste de los Estados Unidos. Fui gerente general de USA Bank, estuve trece años como ejecutivo de la firma estadounidense Bancorp. Los últimos 12 años he estado en ACI Worldwide, dedicado a la construcción de los pagos inmediatos.

¿Qué lo motivó a participar en la creción de un sistema de pagos electrónicos universal?

 

Creo que lo más importante que he desarrollado en mi carrera profesional fue la idea de los pagos electrónicos, la idea de que no se necesitan cheques, facturas o monedas. Siempre he estado muy interesado en la generación de un sistema de pago que rompiera las fronteras geográficas y funcionara en todo el mundo. Entonces, en una de mis funciones en City Corp pude ver cómo los pagos electrónicos, tanto los de los negocios como los personales, se podían realizar desde cualquier parte del planeta y funcionaban muy bien. Fue ahí cuando decidí poner mi empeño y mi energía en ACI Worldwide y descubrí que la tecnología disponible estaba creando una oportunidad de negocio muy importante, esa fue mi gran motivación.

¿Cuál es la diferencia principal entre dinero normal y electrónico?

 

Si puedes sostenerlo en tu mano, es viejo. Si utiliza plástico, o Internet o tu teléfono celular entonces es electrónico, es digital. En un comienzo, hace varios años, las tarjetas de crédito no funcionaban en tiempo real, cuando pagabas, la transacción duraba un par de días, la tecnología todavía no estaba lista. En esos días las telecomunicaciones eran caras, los pagos no eran inmediatos. Ahora, todo ha cambiado. Uno puede estar en cualquier lugar del mundo con su tarjeta y una conexión a internet y tiene su dinero en el bolsillo y lo puede usar sin ningún inconveniente.

Esta transformación está cambiando las formas de hacer negocios y de relacionarnos como individuos, ¿ud cree que se podrán hacer pagos electrónicos en todas partes, incluso en ventas ambulantes o en servicios de transporte público?   

 

Ya está sucediendo. En Uber por ejemplo, usted se sube, usa el servicio y no paga nada en efectivo, no hay dinero. Es una experiencia de economía digital en la vida cotidiana. Pasa algo similar en los video juegos. Ud al principio configura su tarjeta y ya está, puede comprar otros juegos o apostar o mejorar sus personajes y no está pagando de forma tradicional. Por lo tanto, hay un montón de cosas que hoy no pensamos y se hacen de forma automática. Si va a la tienda de Amazon, ya saben quién es y que le gusta cuando entra.

Así que la tecnología está aquí hoy. Hay mucho trabajo por hacer para perfeccionarlo, pero creo que en el futuro la dinámica de pagos que conocemos desaparecerá. En los próximos años el usuario podrá entrar a un restaurante o a un almacén, disfrutar de la experiencia, comer y comprar, sin tener que hacer fila o pagar la cuenta. Todo se descontará de forma automática. Ya no nos vamos a preocupar por la forma de pago, solo por si el dinero que tenemos es suficiente para comprar lo que deseamos. Vamos a adaptar microchips en teléfonos inteligentes, relojes, o carros y las transferencias van a ser automáticas.

 

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