Desde el 1 de marzo Google estará regido por unas nuevas normas de seguridad. Un cambio que consistirá en unificar las más de 60 políticas de privacidad de sus productos y que les prometió a los usuarios vivir una “experiencia más sencilla” cuando accedan a cualquiera de sus servicios (Youtube, Gmail, Google+, y otros). El anuncio despertó muchas dudas entre los analistas que se cuestionan, fundamentalmente, qué tan expuesta va a estar la información de las personas con estas nuevas medidas.
El Espectador recogió algunas de las preguntas que todavía siguen inquietando a los expertos y se las trasladó Ana Paula Blanco, gerente de comunicación de asuntos políticos para América Latina de Google. Estas fueron sus respuestas:
Fue una constante entre los analistas asegurar que esta decisión de Google, de unificar los perfiles de sus usuarios, es una medida para facilitar su estrategia comercial y llegarle más fácil a sus anunciantes. ¿Es cierto?
Fuimos muy claros desde el principio al decir que también iba a mejorar nuestra plataforma de anuncios. Este es uno de los productos que va a mejorar, pero no es el principal incentivo. Este cambio responde más a una intención de facilitar la relación entre los usuarios y los diferentes productos, de que sea posible interactuar mejor entre las plataformas. Imagínate que en tu oficina para entrar a cada sección hubiera que firmar una política de seguridad diferente, se vuelve una experiencia de usuario incómoda. Después de 14 años tenemos más de 60 productos e interacciones y sentíamos la necesidad de unificarlos en el tema de seguridad: que tu correo se hable con tus contactos, tu calendario, tu plataforma de video. No pensamos vender nuestras bases de datos, no tenemos ese modelo económico.
Se le criticó a estas nuevas medidas que no le dieran la posibilidad al usuario de elegir cuáles de sus cuentas quería unificar. Por ejemplo, aquellos que manejan alguna cuenta de correo electrónico para temas confidenciales no quieren que esa información se integre con la del resto de servicios que también utilizan.
Los principios de privacidad no cambian. No estamos pidiendo nueva información. Lo que tiene que hacer el usuario es aceptar los términos en cada una de sus cuentas pero entre ellas no se van a hablar, lo que hagas en cada una va a crear un historial independiente. No quiere decir que vayamos a interactuar entre ellas porque están bajo tu nombre, cada una tiene un contrato distinto y una lógica diferente. No es que nos vayas a entregar tu privacidad, nosotros somos como un refractario, una vasija que te ofrecemos para que vayas mezclando ingredientes de acuerdo a tus necesidades, pero la información sigue siendo tuya. No vamos a revolver tus cajones. En el momento en que no quieres que Google tenga esa información te la puedes llevar.
En una carta que ocho miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos le enviaron al presidente de Google, Larry Page, le preguntan a la compañía si les permitirá a los usuarios borrar permanentemente su información personal o si se reservará algunos datos de las cuentas eliminadas. ¿Cuál es la respuesta?
Nosotros no seguimos guardando la información. Cuando un usuario decide irse en cualquier momento la puede retirar, toda o por partes. En el momento en que decides hacerlo lo borramos de nuestros servidores. Ese cajón queda vacío.
Ustedes aclaran que nunca venderán ni compartirán la información personal de los usuarios sin su autorización, “salvo en circunstancias excepcionales (por ejemplo, si recibimos un requerimiento legal válido)”. En este punto hay quienes temen que Google se convierta en un “Gran Hermano” que almacena la información más privada de sus usuarios, y que en cualquier momento una agencia de seguridad o incluso un hacker pueda acceder a ella. ¿Es así?
Sí y no. Lo que pasa va a pasar cuando haya un requerimiento legal es lo mismo que venimos haciendo desde años atrás porque en todos los países operamos respetando la legislación nacional e internacional. Ya hemos recibido requerimientos, pero tiene que darse en medio de un proceso legal, por ejemplo, en casos de redes de pornografía infantil. Si se viola una legislación importante y nosotros somos parte de ese proceso, respondemos lo que nos corresponde. No quiere decir que pase con todos, nosotros nos metemos con nuestros abogados a revisar caso por caso y podemos estar sujetos a entregar cierta información en dados casos.