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El mercado de las barras de sonido goza de una amplia y diversificada competencia. El auge de las plataformas de streaming y el entretenimiento en casa, ha hecho que el público sea cada vez más demandante.
En medio de este escenario, JBL compite con una carta ambiciosa: la JBL BAR 1300 X, una barra de sonido que mezcla potencia, calidad y diseño.
Pensado para ofrecer una experiencia altamente inmersiva, este dispositivo sobresale por la potencia de sus bajos, en particular gracias a su subwoofer de 12 pulgadas, capaz de llenar cada rincón de la habitación.
Este se conecta de forma inalámbrica a la barra de sonido, lo que a su vez lo convierte en un dispositivo altamente versátil capaz de adaptarse muy bien en cada espacio.
La barra, por su parte, se muestra imponente a primera vista. Sus medidas son de 137,6 centímetros de ancho, 6 centímetros de alto y 13,9 centímetros de profundidad. Los bordes redondeados también le añaden un diseño moderno que combina bastante bien con el televisor.
Con este dispositivo, JBL no escatimó en calidad. Integra tecnologías de sonido envolvente como Dolby Atmos, DTS:X y MultiBeam, lo que se traduce en una experiencia de audio tridimensional, en la que el sonido parece provenir de distintos puntos del espacio. Además, el sistema ajusta el audio según lo que ocurre en pantalla, haciendo que efectos como pasos, explosiones y voces se perciban con mayor realismo y precisión. A esto se suma su capacidad de adaptarse a las características físicas de la habitación, aprovechando el rebote del sonido en las paredes para reforzar la sensación de inmersión.
Añadiendo una capa de versatilidad, esta barra JBL permite que se desmonten sus parlantes laterales, lo que hace posible que el usuario los ponga en lugares estratégicos para maximizar las fuentes de sonido en la habitación.
Estos altavoces se cargan automáticamente mientras están acoplados a la barra principal. Según el fabricante, gozan de una autonomía de hasta 12 horas. Su instalación y retiro son muy sencillos, ya que se fijan mediante un sistema de imanes. Además, incorporan cubiertas plásticas que les aportan mayor estabilidad cuando se utilizan de forma independiente.
Sin embargo, su potencia (cuando están retirados de la barra) no es muy alta. También se extraña la presencia de botones que permitan graduar su volumen de forma manual. Se puede hacer, pero desde la APP.
Este es uno de los pocos aspectos que pone en desventaja a esta barra frente a otros competidores, ya que esa personalización de volumen en un set de teatro en casa es clave para los más exigentes, y más cuando se habla de un producto que se considera costoso (su precio en el mercado ronda los COP 6 millones).
En contraste, se resaltan las diversas opciones de conectividad que tiene esta JBL BAR 1300 X. Se puede vincular al televisor mediante un cable óptico de audio o con un cable HDMI eARC (es la configuración más recomendada), pero también lo puede hacer vía bluetooth.
Pero aquí no termina, pues también es compatible con AirPlay, por lo que reproducir contenido desde un iPhone u otro producto Apple es sencillo. Solo basta con que se encuentre vinculado a la misma red Wi - Fi. Esto, a su vez, abre otras opciones, ya que se puede reproducir de manera simultánea contenido con otros dispositivos que también sean compatibles con esa tecnología.
En las pruebas que hicimos, por ejemplo, vinculamos esta barra de sonido con otros parlantes (con AirPlay), pero de la marca SONOS, y el resultado fue altamente gratificante.
También integra otras tecnologías similares, como Alexa Multiroom y Chromecast Built In.
Una vez más, este es un aspecto destacable, ya que elimina barreras en la reproducción y convierte la experiencia de uso en algo simple e intuitivo para el día a día. Además, el dispositivo puede vincularse con Alexa, Google Home o Siri, permitiendo reproducir contenido mediante comandos de voz a través de estos asistentes.
En aspectos más técnicos, esta barra de sonido tiene una potencia de salida de 1.170 W; su peso es de 4,3 kilogramos, mientras que el del subwoofer es de 15,65 kilogramos y tecnología Pure Voice (capaz de dar una mayor claridad a los diálogos en las películas y series).
En suma, si bien no es un producto económico, sí entra con facilidad en el grupo de mejores opciones a considerar cuando se busca una barra de sonido de gama alta. Su versatilidad, potencia y diseño la convierten en una competidora interesante, además de contar con tecnologías de vanguardia que seguro la mantendrán vigente por varios años.
También es cierto que por un precio más bajo se podrían encontrar opciones con un nivel similar en calidad y versatilidad. Sin embargo, la propuesta de JBL se diferencia por integrar un sistema todo en uno que prioriza la inmersión, la potencia y la facilidad de uso, sin necesidad de configuraciones complejas ni equipos adicionales.
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