Las tecnologías detrás de la medicina del futuro

Órganos fabricados en impresoras 3D, implantes cerebrales diseñados para personas con discapacidades físicas, y cirugías asistidas en remoto hacen parte de estos adelantos.

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La tecnología y la medicina forman una gran combinación. La invención de máquinas capaces de contribuir al cuidado de la salud, como el marcapasos y el medidor de glucosa, son ejemplo de lo anterior. Sin embargo, los desarrollos en esta materia no se detienen, lo que hace que expertos dedicados al estudio de este campo anuncien el arribo de grandes sorpresas.

Precisamente en el marco de la primera edición en Colombia de SingularityU, comunidad dedicada al desarrollo de la innovación tecnológica para responder a las necesidades de la humanidad, expertos en esta materia brindaron algunos ejemplos de cómo la robótica, la telemedicina y los ‘wearables’, dispositivos de medición que pueden llevarse en el cuerpo, hacen parte de esta realidad.

Impresoras 3D

Durante su conferencia, la experta en neurociencia, Divya Chander, se refirió a los desarrollos tecnológicos que han permitido la fabricación de órganos humanos por medio de impresoras 3D. Corazones, orejas y hasta rostros, entre otros, hacen parte de las hazañas de las que son capaces estas máquinas.

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Para Chander, la evolución de este tipo de tecnologías se traduce en la posibilidad de salvar más vidas, o por lo menos, mejorar su calidad, ya que las impresoras no solo se pueden dedicar a la fabricación de órganos sino además de prótesis que pueden ayudar, por ejemplo, a personas que han perdido alguna extremidad.

Wearables

Ese es el nombre que reciben los artefactos que son capaces de hacer mediciones de las personas mientras estas las llevan en su cuerpo. Ejemplo de lo anterior son los relojes y las pulseras que pueden monitorear el ritmo cardiaco de sus usuarios.

Este año Apple fue noticia en esta materia al anunciar el pasado mes de septiembre el lanzamiento de su último Applewatch, un reloj del que se mostraron orgullosos por ser capaz de integrar un electrocardiograma para tener una medición precisa del estado de salud del corazón de las personas.

Lo interesante de esto es que este accesorio además puede generar un reporte, en formato PDF, para que el usuario comparta los registros de su corazón con su médico y así refinar la prevención de enfermedades asociadas a este tipo. Este reloj también envía alertas a la persona si detecta anomalías en el ritmo cardiaco.

Pulseras que controlan la diabetes, y brazaletes desarrollados por otras compañías tecnológicas, como Xiaomi, también se suman al listado de los ‘wearebles’ que ya se encuentran en el mercado.

IoT de la salud

El Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) es otro desarrollo que le ha permitido a la medicina evolucionar, tanto así que por medio de la misma es posible desarrollar lo que se conoce como “telemedicina”, es decir, la posibilidad de que un doctor pueda tener el seguimiento de su paciente de manera remota.

Medidores de glucosa capaces de enviar información a teléfonos celulares, administradores de insulina que pueden ser controlados de forma remota y marcapasos que pueden ser calibrados desde una computadora, son ejemplo de lo anterior.

Sin embargo, estos desarrollos, además de brindar soluciones a las necesidades de las personas, también podrían convertirse en un problema de seguridad para las mismas, o por lo menos eso es lo que proyectan las empresas de seguridad informática.

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Compañías dedicadas a esta materia como ESET y Kaspersky Lab, en conversación con El Espectador, afirmaron que estos dispositivos para el cuidado de la salud que se conectan a internet podrían ser secuestrados o manipulados por un cibercriminal y hacer daño. Esto ya es una realidad, en agosto de 2017 la FDA, una entidad gubernamental de Estados Unidos, ordenó retirar cerca de medio millón de marcapasos que tenían agujeros de seguridad que podría aprovechar un hacker para modificar su correcto funcionamiento.

Para Camilo Gutiérrez, jefe del laboratorio de investigación de ESET en América Latina, lo anterior no debería generar pánico, sino conciencia sobre los retos que le depara al futuro de la salud.

Realidad extendida

Este tipo de tecnología está conformada por la denominada Realidad Virtual y Realidad aumentada, desarrollos que han sido aprovechados por industrias como el comercio y los videojuegos para llegar a sus públicos, no obstante, el universo de la salud también tiene un espacio para estos desarrollos.

Unas gafas y un par de controles, por ejemplo, son las herramientas suficientes para que un estudiante de medicina aprenda a hacer el procedimiento de una cirugía. Servicios ofrecidos por la compañía colombiana Xennial Digital con el uso de estos artefactos transportan al alumno a un quirófano virtual donde puede practicar con un cerdo, todo sin moverse del aula de clases.

El aprovechamiento de esta tecnología en su trabajo para formar a los médicos del futuro también ofrecen experiencias inmersivas donde un estudiante puede ver a detalle las partes de un corazón o viajar por el sistema sanguíneo y conocer cada una de sus partes.

Implantes cerebrales

Las personas que han perdido la movilidad de alguna de sus articulaciones pueden ver un futuro donde la tecnología les permitirá controlar robots que hagan labores cotidianas como comer usando solo su mente. Para Chander, los desarrollos de implantes cerebrales permiten anticipar esta realidad.

Básicamente lo que hacen estos aparatos es recibir las señales emitidas por el cerebro y transmitirlas a una máquina capaz de hacer las acciones que la persona, con el uso de su mente, le está ordenando.

Robótica y el uso de drones

Por último, Chander se refirió al uso de robots que pueden asistir en un quirófano, por ejemplo, a los doctores que necesiten una mayor precisión al momento de realizar procedimientos delicados. De igual forma, el uso de los drones también es un elemento positivo en la medicina del futuro al ser capaces de transportar medicinas a lugares remotos donde es difícil llegar por vía terrestre.