Lista la guía para desarrollar en Colombia la economía digital

La Comisión de Regulación de Comunicaciones publicó la hoja de ruta que da cuenta de los retos del país en la materia, así como una metodología para que los diseñadores de políticas públicas.

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La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) dio a conocer este viernes la hoja de ruta para el desarrollo de la economía digital en cuanto a regulación para el país. El documento busca, por un lado, dar una guía para la formulación de políticas que respondan a la realidad tecnológica, en la que han aparecido modelos de negocio como Netflix o Uber, entre muchos otros ejemplos. El propósito es también es generar un ambiente en el que las industrias más tradicionales se puedan adaptar y aprovechar el potencial de las llamadas TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones). (Lea: Lupa al proyecto de ley que quiere un solo regulador para TIC y televisión).

La CRC estudió los casos de Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Singapur y Chile, para ver sus experiencias y hacer una comparación con la situación colombiana. Con eso en mente, detectó retos generales y en particular de sectores como el turismo, transporte, medios, entre otros, y planteó propuestas para hacerles frente desde la regulación y la política.

En primer lugar, advierte la necesidad de tener un “organismo rector” para la economía digital y “definir el marco regulatorio para servicios de información y servicios en línea”, conocidos como OTT, como Spotify, Whatsapp, o el mismo Netflix.

En específico sobre el sector del transporte, el estudio tomó como referencia casos como el de Ciudad de México y Nueva York, en donde la operación de aplicaciones como Uber, Cabify y Lyft han sido reguladas. Al respecto, la CRC concluye, entre otras cosas que, si bien en Colombia se creó una categoría de servicio “de lujo”, éste “mantiene todas las características del de taxi”. Además, “se establecen los mismos requisitos del servicio de taxi, no se analizan aspectos de congestión o medio ambiente”. (Lea: ¿Qué ha pasado con los taxis de lujo?).

Algo similar ocurre en el turismo, con nuevos actores como Airbnb, que a través de plataformas digitales permiten alquilar una residencia privada para corta estadía. “A nivel internacional se ha buscado mantener una distinción entre el sector hotelero existente (operador comercial) y los nuevos modelos de negocio (manteniendo el carácter de uso residencial de las propiedades personales). Igualmente, se ha buscado favorecer que los propietarios privados obtengan un ingreso complementario”, es decir, que alquilar su casa sea una forma alternativa de generar dinero.

En cuanto a medios, en lo que la CRC expone como determinantes factores como el big data, los contenidos en realidad virtual o realidad aumentada, entre otros, es evidente que uno de los mayores retos es mejorar las velocidades y la calidad de la banda ancha. Actualmente, en Colombia por banda ancha se entiende una velocidad de bajada de 1 mbps, mientras que en los casos internacionales se tiene como mejor práctica las velocidades de al menos 10 mbps. El país, sin embargo, se ha propuesto tener 25 mbps, como mínimo, en 2019. (Lea: Definición de banda ancha en Colombia será 25 mbps en 2019).

La CRC se refiere también a los desafíos en los sectores financiero y postal, que igualmente se han visto muy impactados por desarrollos en los entornos digitales. Sobre lo primero, es posible ver tareas pendientes como una política que promueva el uso de tecnología para los servicios financieros, mientras que para el sector postal aún hay gran desventaja en el desarrollo de un ecosistema de internet de las cosas.

 “La digitalización en América Latina ha movilizado cerca de US$195.000 millones al PIB en los últimos 10 años, y para el caso de Colombia, ha contribuido con el 6,12% del crecimiento del PIB, entre 2005 y 2013. Consciente de la importancia de esta dinámica, la CRC construyó esta hoja de ruta y su guía metodológica, que servirá para que todos los sectores fomentemos la economía digital y los nuevos modelos de negocio, y con ello impulsemos el empleo, la competitividad y el crecimiento del país”, explicó Germán Darío Arias, director ejecutivo de la CRC.

En general, tener una visión y articulación en el Estado con respecto a la economía digital, que los actores interesados se coordinen y contar con pautas para actuar o no en cuanto a regulación en este tipo de mercados son algunos de los desafíos que enfrenta Colombia.  

“Como complemento a la Hoja de Ruta, la CRC diseñó una guía metodológica con las recomendaciones para el desarrollo de políticas regulatorias en un entorno de economía colaborativa, en donde se establece las principales temáticas sujetas a análisis”, agregó la entidad. De esta guía forman parte aspectos como: cómo clasificar un servicio y el mercado, cómo desregular cuando aplica, cómo proteger al consumidor, por mencionar sólo algunos. “Aspectos que una vez analizados permitan tomar las decisiones y medidas correspondientes, así como trazar las fases para su implementación”, concluyó la CRC.