Niños adictos a dispositivos electrónicos perciben el mundo real como falso

En China se han creado centros de rehabilitación y aunque en EE.UU. no es reconocido como problema clínico, expertos recomiendan establecer normas de uso.

Uno de los efectos más preocupantes de que los niños pasen mucho tiempo utilizando dispositivos electrónicos como celulares, tabletas o videojuegos es que comienzan a percibir el mundo real como falso.

China es de los pocos países en el mundo que ya consideran este fenómeno como un trastorno y desarrollaron centros de rehabilitación para estos menores. La terapia consiste en aislarlos por meses de cualquier pantalla, como si se tratara de una droga, sin embargo la efectividad no ha sido comprobada.

Mientras tanto, en Estados Unidos, aunque crece la preocupación por este comportamiento, aún no es considerado como un diagnostico clínico. A pesar de esto, los expertos, a menudo, alertan a los padres que el desarrollo de los niños se ve afectado.

Desde una etapa temprana, los niños que no hablan se distraen con celulares y las tabletas de sus familiares y así dejan de explorar el mundo que los rodea o interactuar con las personas que están a su alrededor.

Según un artículo publicado por el New York Times, la Academia Estadounidense de Pediatría publicó en 2013 unas cifras preocupantes sobre este fenómeno. “Un niño promedio de entre 8 y 10 años pasa cerca de ocho horas diarias frente a distintos elementos electrónicos y esta cantidad asciende a más de 11 horas diarias en niños mayores y adolescentes". 

“La televisión, desde hace mucho tiempo una popular 'niñera sustituta', sigue dominando, pero las computadoras, tabletas y celulares la van desplazando gradualmente”, publicó.

Esa misma entidad manifestó que en casa la mayoría de padres no tienen reglas claras sobre el uso de los dispositivos electrónicos. Las dos terceras partes de los encuestados, durante un estudio realizado por la Kaiser Family Foundation, admitieron que no habían contemplado alguna norma para controlarlos.

En otros casos estos elementos se convierten en una forma de tranquilizar a los niños revoltosos en momentos en que los padres necesitan tiempo para adelantar otras tareas.

Les damos pantallas a los niños todo el día, buscando distraerlos en lugar de enseñarles cómo tranquilizarse, cómo calmarse por sí solos”, le dijo Catherine Steiner-Adair, psicóloga clínica afiliada a Harvard y autora del éxito en ventas “The Big Disconnect: Protecting Childhood and Family Relationships in the Digital Age” (“La gran desconexión: cómo proteger la infancia y las relaciones familiares en la era digital”), al medio norteamericano.

La Academia de Pediatría recomienda que antes de los dos años de edad los menores no deben interactuar con dispositivos electrónicos pues están en una etapa de desarrollo en la que necesitan relacionarse con seres humanos. Por su parte el tiempo que utilizan los dispositivos niños más grandes y adolescentes no debe superar las dos horas. Su tiempo libre deben emplearlo en leer, practicar un pasatiempo y usar la imaginación.

“Quienes miran demasiada violencia simulada, incluida en muchos videojuegos populares, pueden desarrollar inmunidad a la violencia y ser más propensos a actuar de manera violenta, en lugar de forma empática”, afirmó Dimitri A. Christakis del Instituto de Investigación Infantil de Seattle a el New York Times.

 

 

 

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