Oye, Alexa, ¿qué harás con lo que escuchas?

Los asistentes virtuales podrían estar analizando la información que escuchan de sus usuarios para crear anuncios o recomendaciones de productos.

Bloomberg.

Amazon presentó un comercial en el Supertazón en el que su asistente digital Alexa había perdido temporalmente su voz. Aparecieron celebridades como Rebel Wilson, Cardi B e incluso Jeff Bezos, el director ejecutivo de la empresa.

Aunque el anuncio mostró lo que Alexa puede decirles a los usuarios, la pregunta más fascinante podría ser qué pueden escuchar ella y otros asistentes digitales, sobre todo mientras más personas llevan altavoces inteligentes a sus casas.

Amazon y Google, los principales vendedores de ese tipo de dispositivos, dicen que los asistentes graban y procesan audio solo después de que los usuarios encienden el aparato presionando un botón o pronunciando una frase como “Oye, Alexa” o “OK, Google”. Sin embargo, cada empresa ha presentado solicitudes de patente, muchas de ellas aún bajo consideración, que definen una gama de posibilidades para la manera en que estas podrían monitorear más de lo que pueden decir y hacer los usuarios. Esa información podría utilizarse para identificar los deseos o intereses de una persona, datos que pueden extraerse para crear anuncios o recomendaciones de productos.

En un conjunto de solicitudes de patente, Amazon describe cómo un “algoritmo de búsqueda de voz” podría utilizarse en una gama de dispositivos, como tabletas y lectores de libros electrónicos, para analizar audio casi en tiempo real cuando escucha palabras como “me encanta”, “compré” o “me desagrada”. Un diagrama incluido en la solicitud ilustró cómo una llamada telefónica entre dos amigos podría dar como resultado que uno recibiera una oferta para el Zoológico de San Diego y que la otra viera un anuncio para la membresía del Club del Vino del Mes.

Algunas solicitudes de patente de Google, que también es propietaria del fabricante de productos inteligentes para el hogar Nest Labs, describen cómo las señales audiovisuales podrían utilizarse en el contexto de configuraciones complejas de dispositivos inteligentes en casa.

Una solicitud detalla cómo el monitoreo de audio podría ayudar a detectar que un niño está haciendo una travesura en casa utilizando tonos y patrones de lenguaje para identificar su presencia, según se indicó en uno de los archivos. De esta forma, un dispositivo podría intentar percibir movimiento mientras escucha susurros o silencio, e incluso programar un altavoz inteligente para “proporcionar una advertencia verbal”.

Otra solicitud respecto de la personalización de contenido para la gente respetando su privacidad señaló que las voces podrían usarse para determinar el humor de un hablante a partir del “volumen de la voz del usuario, el índice de respiración detectado, el llanto, etcétera”, y su condición médica “basándose en si se detecta tos, estornudos, etcétera”.

La misma solicitud detalla cómo un dispositivo podría “reconocer una camiseta en el suelo del armario de un usuario” con el rostro de Will Smith y combinarla con un historial en el explorador web que muestra búsquedas para Smith “con el fin de proporcionar una recomendación fílmica que diga: ‘Parece que te gusta Will Smith. Su nueva película está proyectándose en un cine cerca de ti’”.

Mediante una declaración, Amazon dijo que la empresa “se tomaba en serio la privacidad” y “no utiliza las grabaciones de voz de los clientes para crear publicidad dirigida”. Amazon dijo que presentó “algunas solicitudes de patente innovadoras que exploran todas las posibilidades de la nueva tecnología”, y que “les toma varios años presentarlas, por lo que no necesariamente reflejan los desarrollos actuales de productos y servicios”.

Google dijo que no “utilizaba audio bruto para extrapolar el humor del cliente, su condición médica ni información demográfica”. La empresa agregó: “Todos los dispositivos que vienen con Google Assistant, entre ellos Google Home, están diseñados con la privacidad del usuario en mente”.

Las empresas tecnológicas solicitan un increíble número de patentes cada año, muchas de las cuales nunca se utilizan y están lejos de ser siquiera posibles.

Aun así, Jamie Court, presidente de Consumer Watchdog, un grupo de defensa sin fines de lucro en Santa Mónica, California, que publicó un estudio de algunas de las solicitudes de patente en diciembre dijo: “Cuando lees partes de las solicitudes, de verdad queda claro que estos son sistemas de spyware y vigilancia con el fin de ofrecerles tu información a los anunciantes”.

Las empresas, agregó Court, “básicamente averiguarán cómo es nuestra vida doméstica de manera cualitativa”.

Google dijo que las afirmaciones de Consumer Watchdog eran “infundadas” y señaló: “No necesariamente deben inferirse futuros anuncios de productos debido a nuestras solicitudes de patente”.

Una encuesta reciente de Gallup encontró que el 22 % de los estadounidenses utilizaba dispositivos como Google Home o Amazon Echo. La creciente adopción de altavoces inteligentes implica que los dispositivos, algunos de los cuales contienen hasta ocho micrófonos y una cámara, se están colocando en las cocinas y las habitaciones y se utilizan para responder preguntas, controlar aparatos y hacer llamadas. Apple hace poco presentó su propia versión, llamada HomePod.

No obstante, muchos consumidores también se están sintiendo cada vez más nerviosos de que las empresas tecnológicas los espíen para presentarles publicidad dirigida, sin importar la frecuencia con que las empresas lo niegan. Las revelaciones recientes de que Cambridge Analytica, una firma británica de datos políticos, extrajo de manera inapropiada la información de 50 millones de usuarios de Facebook solo ha contribuido a las preocupaciones de la gente acerca de la recolección y el uso de información personal.

De hecho, Facebook había planeado develar sus nuevos productos domésticos conectados a internet en una conferencia de desarrolladores en mayo, de acuerdo con Bloomberg News, que reportó que la empresa había desechado la idea en respuesta a la controversia reciente.

Tanto Amazon como Google han hecho énfasis en que los dispositivos como Alexa y Google Assistant almacenan grabaciones de voz de los usuarios solo después de que los activan intencionalmente. Echo de Amazon y sus altavoces inteligentes más nuevos con pantallas utilizan luces para mostrar cuándo están transmitiendo audio a la nube, y los clientes pueden ver y borrar las grabaciones en la aplicación para teléfono inteligente de Alexa o en el sitio web de Amazon (aunque se les advierte en línea que “podrían afectar” su experiencia). Google Home también tiene una luz que indica cuándo está grabando, y los usuarios pueden ver y borrar de manera similar esos audios en internet.

Amazon dice que las grabaciones de voz podrían ayudar a completar peticiones y mejorar sus servicios, mientras que Google indica que los datos le ayudan a aprender con el tiempo cómo proporcionar respuestas mejores y más personalizadas.

Sin embargo, el ecosistema en torno a los datos de voz aún está evolucionando.

Tomemos como ejemplo las miles de aplicaciones de terceros desarrolladas para Alexa llamadas “aptitudes”, que pueden usarse para jugar videojuegos, apagar luces o proporcionar consejos de limpieza. Aunque Amazon dijo que no compartía las grabaciones de los usuarios con terceros, sus términos de uso para Alexa dicen que podrían compartir contenido de sus peticiones o información como sus códigos postales. Google dice que “generalmente” no proporcionará grabaciones de audio a servicios de terceros, pero podría enviar transcripciones de lo que dice la gente.

El Electronic Privacy Information Center ha recomendado reglas de confidencialidad más robustas para dispositivos conectados a internet, incluyendo un “requerimiento de transparencia algorítmica” que le ayudará a la gente a entender cómo se estaban usando sus datos y qué decisiones automatizadas se tomaban al respecto.

Sam Lester, colega del área de privacidad del consumidor del centro, dijo que considera que las habilidades de los nuevos dispositivos inteligentes para el hogar enfatizan la necesidad de que los reguladores estadounidenses se involucren más con la manera en que se recolectan y utilizan los datos del consumidor.

“Muchas de estas innovaciones tecnológicas pueden ser muy buenas para los consumidores”, comentó. “Pero no es responsabilidad de los consumidores protegerse de estos productos ni protegerse de los riesgos de seguridad de los alimentos y los medicamentos. Para eso establecimos la Administración de Alimentos y Medicamentos hace años”.

 

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