"Se viene una competencia salvaje"

Diego Molano, líder de la subasta de cuarta generación, el de los computadores por debajo del millón de pesos y de la tecnología como negocio del futuro, dice que por fin el consumidor será el rey. ¿A qué se refiere?

Diego Molano Vega, ministro de las TIC. / Liz Durán

Diego Molano Vega parece un nativo digital, y eso que tiene 46 años. Habla con propiedad de aplicaciones, de videojuegos, del chat, de la mensajería instantánea, de start up, de tabletas, de fibra óptica, de redes y de laboratorios de desarrollo virtual. Se le escucha como a un joven de estos que se pasan la vida programando y cambiando el mundo. Lo hace feliz. Molano es el ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, nada más y nada menos que el hombre que controla con sus manos el avión que tiene como misión divisar esos talentos capaces, junto con su equipo, de hacer de agente de cambio para esta sociedad de la información en la que ya estamos metidos.

Tuvo un año exitoso. Estructuró la subasta del espectro para la cuarta generación de las comunicaciones, la implementación triunfal de las medidas para promover la competencia, el programa de compensación para quienes pierden sus minutos a causa de la mala señal de los operadores y de luchar para que en el país se sigan vendiendo los computadores más baratos de América Latina. Por eso Molano, en conversación con El Espectador, habla de ese cambio que ha significado las telecomunicaciones para Colombia y cuál será el camino que navegarán los próximos usuarios de la red. Esa en la que ya estamos todos.

¿Cómo cambió la economía del país la telefonía celular?

La telefonía móvil celular en Colombia es una historia de éxito. Hemos logrado llevarles servicios de telecomunicaciones de última tecnología a los habitantes de todos los estratos socioeconómicos y de todos los municipios. El impacto social y económico es gigante, probablemente es una de las industrias que mayor aporte le han dado al país, por eso hay que verla en su contexto. Tomar un avión a Medellín, otro a Apartadó, un bus a Turbo y después una lancha hasta llegar a Unguía, allá en la mitad de la nada, donde no hay electricidad, hay telefonía móvil celular. Hay que llevar gasolina a las plantas eléctricas para que la torre de celular funcione. Y en telefonía móvil celular aplica el principio del presidente Juan Manuel Santos: el mercado hasta donde sea posible, el Estado hasta donde sea necesario. Se siente cuando uno habla con esos campesinos que tienen un celular en la mano y de nuevo hay que decir que todo esto ha sido muy positivo para el país.

Pero hay muchos problemas en el tema de calidad...

 A pesar de ese éxito tenemos un reto en el corto plazo, que es mejorar la calidad. Creo que los colombianos ya están sintiendo esa mejoría, estamos trabajando conjuntamente con la industria. El primer problema es la regulación de la calidad que se hace con la competencia, por eso en este gobierno pasamos de tres operadores en el mundo de 3G a seis operadores de 4G. La pelea por el consumidor va a ser más grande en términos de calidad y de precio. Eso es lo que buscamos en telecomunicaciones, que haya muchos operadores y que la gente escoja. Colombia es uno de los competidores más grandes del mundo en materia de 4G, lo que nos muestra que vamos en la dirección correcta.

¿Qué está haciendo la industria?

 Inversiones muy grandes en más de miles de celdas de celulares que se están construyendo en el país. Todos los lunes, a las 11 de la mañana, presido una reunión con los presidentes de los operadores de celulares para revisar los temas de calidad. Y el principal problema es que están los recursos, están los operadores, pero no los permisos para poner las torres de celulares en los municipios.

¿Entonces el problema es de permisos y no de compromiso?

 Hemos detectado que no les dan los permisos, la viceministra María Carolina Hoyos está yendo municipio por municipio explicándoles a los alcaldes qué hay para el despliegue de la infraestructura. La gente cree que si actualizan una torre de celular, produce cáncer, lo que es mentira. En ciudades como París, Londres o Nueva York se permite el despliegue de infraestructura libremente porque es una herramienta fundamental para que la ciudad tenga más internet a mejores precios y mejor calidad. Y es que el país está bien en materia de radiaciones.

¿Qué ha pasado con los bloqueadores de señal?

El bloqueador de celulares es un problema gravísimo. Hay compañías que utilizan bloqueadores de celulares para que la gente dentro de sus instalaciones no los utilice, lo cual está prohibido.

El programa de compensación de minutos entra en vigencia en enero...

Lo que buscamos con esto es que los usuarios no paguen por las llamadas que se caen y que se les compense. El impacto debe ser en ellos, que están esperando un servicio de calidad. Los operadores, cuando socializamos el tema con la Comisión de Regulación que los evaluó, presentaron sus propuestas y opiniones, pero finalmente no quedaron conformes, sin embargo, la ley ya está expedida. Aunque las primeras cifras se analizarán a partir del primer semestre del próximo año, estamos seguros de que el impacto que tendrá será positivo porque empodera al consumidor. Vuelvo a insistir que la mejor regulación es la competencia.

 ¿Cómo espera que sea el mercado dentro de los próximos seis meses?

Un mercado con una competencia salvaje, muy fuerte por el cliente. Va a llegar la hora del consumidor, va a llegar el momento en que va a ser el rey, porque va a tener para decidir entre seis ofertas de 4G con lo último en tecnología. Llega la hora del competidor.

¿Cómo va avanzando el fortalecimiento en la industria de contenidos digitales en el país?

Muy bien y lo vimos en el último encuentro de Colombia 3.0, donde más de 10 mil personas están interesadas en desarrollar aplicaciones para celular, películas en 3D y desarrollo de software en general. Esa industria se está fortaleciendo por todo el país. Y para apoyarla hemos montado 16 grandes laboratorios que se llaman los vive laaps. Vamos a inaugurar uno en Bogotá en el antiguo Inravisión, es vital.

¿Qué es lo más fuerte en esos contenidos digitales?

Hay muchos estudios colombianos haciendo videojuegos, pero éstos tienen varios elementos, tienen animación, música y diseño. Todo en esta industria está creciendo, películas, animación para programas de televisión y de cine, igual que aplicaciones para celular y tabletas. También el diseño de páginas web.

¿Qué tiene pendiente por cumplir en los próximos ocho meses?

Me siento muy orgulloso de tener un equipo de alto desempeño y de todas las instituciones que dependen del sector, no existe en el país un operador o una empresa que tenga un mejor equipo que el mío y gracias a eso es que hemos logrado las metas.

 ¿Qué nos queda?

Un par de licitaciones importantes, por ejemplo la de alta velocidad que va a los sitios más apartados del país, la de los quioscos Vive Digital que va a llegar a los municipios más remotos, falta entregar la licitación para la compra de casi medio millón de tabletas que está en proceso, pero lo más importante, y que tenemos pendiente, es la planeación del siguiente cuatrienio, estamos trabajando con la industria, con universidades y expertos internacionales.

¿Cumplieron con todo lo que prometieron?

 Cumplimos todo lo que dijimos, con todo. No hay un plan de Vive Digital que esté en el de desarrollo que no hayamos cumplido. Con lo de RTVC lo que buscamos es que el Canal Uno mejore su calidad de contenidos y es el acuerdo que hemos hecho con los operadores privados de esos espacios. Lo que buscamos es subir la calidad y tenemos en RTVC un excelente socio. En los últimos meses se ha ganado más de 20 premios internacionales por la calidad de los programas, esos contenidos los están haciendo también los canales regionales. Tenemos un reto muy grande y es pasar del mundo análogo al mundo digital. Estamos en esa transición.

 Al mirar atrás, ¿qué le hubiera gustado cambiar?

Algunos aspectos de que mi equipo hubiera aprendido más rápido en estas aguas complicadas que son las de la tecnología, cambia muy rápido. Y dos, las aguas en que debe ejecutarse en el Estado. A nosotros nos ha ido muy bien con los gobernadores y alcaldes, porque los capacitamos desde el principio. Yo los hubiera capacitado mucho más a lo que estaban cuando llegué.