“Chateo, luego existo”, la serie que se grabó con celular

La serie web se hizo en 10 días, con cuatro celulares. Es muestra de cómo la tecnología cambia los presupuestos y las fuentes de financiación.

Andrés Valencia, director de “Chateo, luego existo”. / Andrés Torres-El Espectador

Chateo, luego existo es un experimento: grabar sólo con celulares una serie web, que va por el séptimo capítulo. Su director, Andrés Valencia, cuenta detalles del origen de la idea, las fuentes de financiación y cómo la tecnología permite manejar los presupuestos de formas diferentes a las tradicionales.

¿De qué se trata “Chateo, luego existo”?

Es una serie web muy juvenil, hecha pensando en todas las vivencias de los jóvenes de hoy a través de las redes sociales y el chat. Sus relaciones se están basando en eso. Un like puede acabar una relación o la puede arreglar; una carita mal enviada puede meter en líos o los puede solucionar. Tuvimos un libretista, Gustavo Salcedo. La productora somos Valencia Producciones, una sociedad de tres hermanos. Hacemos efectos visuales para muchos programas de Caracol, RCN, Telemundo, Nickelodeon, siempre metidos en diferentes tecnologías. Desarrollamos el festival de cine Smartfilms, de productos hechos con celulares. Entonces nos preguntamos por qué no mezclamos lo que sabemos y empezamos una serie web. Investigamos e iniciamos, con tecnología 360, realidad virtual, juvenil.

¿Por qué con celulares?

El festival de cine nació porque un compañero de trabajo hizo el casting para una de las películas de Dago García, El paseo 2, y, al tener que resolver cómo mandarlo rápido, lo mejor fue grabarlo con el celular. Ahí vino la idea. Teníamos que ser consecuentes con lo que estamos haciendo, cortos, notas, mucho material, y vimos su calidad y la posibilidad de narrar. Y lo decidimos: narrar toda una serie. He hecho cosas para televisión y siempre ha sido con las cámaras grandes; uno lee el libreto y va pensando en la narrativa. Pero el celular da otras opciones. La selfi nació con el celular. La narrativa tiene que ser consecuente con eso. El éxito de los youtubers es que involucran al espectador, le hablan a uno, y eso el celular permite hacerlo, te muevas por donde te muevas.

¿Los celulares tienen algo particular, mezclaron diferentes marcas?

Yo soy gomoso de la tecnología. Me encanta que me permiten hacer cosas diferentes, como dibujar. Cuando me decidí por la serie web empecé a investigar cuál me podía servir. Hay celulares con muy buena tecnología, pero una cosa es grabar uno o dos minutos y otra ponerlo a trabajar desde las 7 de la mañana, de corrido, hasta que uno termine a las 7 u 8 de la noche. Encontré el HTC 10, que no lo habían lanzado, pero que, según investigué, me podía garantizar que resistía trabajo pesado. Fui a la marca y me dijeron que tenían unos de muestra. Me los prestaron con tal de que al final pusiéramos que la serie había sido hecha con HTC. Duramos una semana haciendo 10 capítulos, fue maratónico, y el celular nos lo permitió.

Técnicamente, ¿cómo fue el trabajo?

Empecé a hacer pruebas. Las cámaras de los teléfonos internamente tienen características hechas para cualquier persona, pero quería manejar más cosas, como distancias focales, y empecé a buscar aplicaciones. También me pregunté qué pasa si le meto un lente al celular. La aplicación me vuelve el celular una cámara profesional, con cámara lenta, rápida, distancias focales, 4k. Teníamos cuatro celulares y casi todo el tiempo se usaban tres. Llegaba el momento en que uno se calentaba y tocaba ponerlo a refrigerar y seguíamos con el otro para no parar. Tuvimos otros haciendo el making of, la tras escena. Hicimos tres videoclips y realidad virtual, que es material adicional dentro del capítulo: hay momentos en que salen íconos en la pantalla, se da clic y llevan a más información, y se puede navegar por la habitación. Meto al espectador a la escena.

Al ser sólo con celulares, ¿el presupuesto fue menor de lo que normalmente se necesitaría?

Sí, los presupuestos se afectan mucho para bien. En las grandes películas y producciones, el dinero se va en el camión, en el alquiler, etc. Hubo presupuesto, pero se le metió más al arte, al vestuario, locaciones, actores, música, fuimos a estudio a grabar canciones. Se optimiza mucho porque si alguien llama a decir que necesita la cámara, pues se puede montar en Transmilenio con las cuatro cámaras y ya. La producción se volvió muy sencilla.

¿Tienen presupuesto para más temporadas?

Fuimos bendecidos porque nos apoyó una marca, que es la forma como uno puede llegar a hacer esto, con un patrocinio. La otra es meter plata y esperar a ver si Youtube llega a pagar, pero Youtube no repondrá la inversión de 10 capítulos. Los youtubers ganan millones porque llevan años haciéndolo, no es de un día para otro. Mr. Brown se encontró con nosotros. Los jóvenes de la serie son de colegio, y Mr. Brown es el brownie más vendido en colegios. En la serie, una de las chicas come brownie y la mostramos. El logo de ellos sale al final al lado del de mi productora. Con los resultados que hemos tenido, están animados para hacer una segunda temporada. El objetivo es llegar a otros países; aunque sabemos que internet es mundial, los productos son muy locales. La idea es llegar a México, Chile, Ecuador, Argentina, generar la historia local y buscar los patrocinios para lograrlo.