La tecnología contrataca

terminator3.jpg Por Pablo Correa Esta semana falleció un joven chino al electrocutarse con su computador. Un caso que se suma al de celulares que explotan, ipods que conducen rayos o nuevas enfermedades. La guerra entre máquinas y humanos ha sido una cantera inagotable de inspiración para escritores y cineastas de ciencia ficción. Desde Blade runner hasta Matrix o Yo Robot, clásicos recientes del género, la candidez del hombre al crear máquinas con la intención de hacerse la vida más fácil siempre termina en un descomunal apocalipsis en el que la especie humana corre el riesgo de extinguirse. Al final, las máquinas son desconectadas. A 60 años de la creación de la primera computadora electrónica (la ENIAC, que pesaba 30 toneladas), a 36 de la introducción de la @ y los primeros correos electrónicos, a 13 de los navegadores de internet, los vaticinios apocalípticos no se cumplieron de la manera prevista, pero las máquinas sí han cobrado algunas víctimas. Dos chinos muertos “Muere electrocutado por su ordenador debido a un exceso de sudor”, tituló el Shangai Daily una noticia del lunes pasado. La víctima, un joven de 20 años, no encendió el aire acondicionado mientras trabajaba en un computador al que le había quitado la cubierta. La humedad de las piernas al contacto con los cables provocó un cortocircuito. Los 380 voltios resultaron un shock mortal. Noticia que se sumó a una no menos escandalosa del 6 de julio: “Joven chino muere por la explosión de su celular”. Según los reportes, el teléfono cedió a las altas temperaturas y estalló en su bolsillo. Dos muertes en un país donde 120 millones son usuarios de internet y unos 380 millones llevan consigo un teléfono móvil. Entre la muerte de estos dos orientales, el New England Journal of Medicine documentó el caso de un canadiense de 37 años que sufrió graves quemaduras en su pecho, oídos y mandíbula al caer un rayo cerca del lugar donde hacía deporte. En su cintura cargaba un ipod (reproductor de música), que según los informes médicos, combinado con el sudor, dirigieron la corriente a la cabeza de la víctima. Entre 2002 y 2004, las autoridades estadounidenses contabilizaron 83 denuncias de quemaduras a causa de celulares que explotan o se incendian. Para el presidente de la Alianza de Consumidores de Telefonía Inalámbrica, Carl Hilliard, “si concentran cada vez más energía en un espacio pequeño, lo que están creando es una minibomba”. El año pasado Dell anunció que retiraba del mercado 4,1 millones de baterías de ordenadores porque podrían recalentarse y explotar. Pero lo cierto es que el riesgo de que estalle una batería de celular o un computador portátil es estadísticamente muy poca. En cambio, el verdadero peligro acecha al hablar por celular mientras se conduce un vehículo. Según investigadores de la Universidad de Utah, conducir hablando por el celular es peor que conducir ebrio. El riesgo de un accidente aumenta 400% al combinar los volantes con los teléfonos móviles. Tan cierto es el riesgo, que en mayo de este año a los policías de la ciudad mexicana de Aguascalientes se les prohibió utilizar sus teléfonos celulares, debido a los accidentes viales en los que se han visto involucrados. Según la propia policía mexicana, el 8% de 350 patrullas que en los últimos 30 meses han requerido arreglos mecánicos, han sufrido accidentes de tráfico porque los policías hablaban por teléfono mientras conducían. Entre tanto, en Nueva York las autoridades consideran una multa para quienes caminen en sitios públicos con sus reproductores de música. Otros estudios también han advertido que el exceso de tecnología en los autos es sinónimo de más accidentes. Los aparatos de GPS, las computadoras a bordo que indican si se necesita un cambio de aceite o la revisión de líquido de freno y los equipos de audio y de DVD para ver películas disminuyen la atención del conductor. Esta es en últimas la verdadera batalla entre el hombre y sus máquinas, una más sutil que la profetizada por la ciencia ficción. Y en medio de ella, como es natural, rumores van y vienen provocando más nerviosismo y caos. Decenas de “hoax” —mensajes de correo electrónico que parecen provenir de una fuente seria y siembran el miedo— o mitos tecnológicos circulan por la red. Todos con títulos impactantes: “Bomba de gasolina que explota por celular”, “Cuidado al agua en el horno de microondas”, “Antitranspirantes y el cáncer de pecho”, “Radiación en celulares Nokia”, “Latas de bebidas que matan”. La mayoría advierte de enfermedades cardíacas, cáncer o esterilidad por culpa de la cercanía a la radiación electromagnética de estos aparatos. Los científicos ya están cansados de advertir que no existe información cierta al respecto. Enfermedades tecnológicas Mientras la Organización Mundial de la Salud mantiene activa la vigilancia sobre los efectos de los dispositivos tecnológicos a través del Proyecto CEM (Campos Electromagnéticos), algunos síndromes relativamente inofensivos van haciendo mella en los humanos dependientes de las máquinas. En un portal de internet se anuncian “las enfermedades del nuevo milenio”. El Síndrome de la Vibración Fantasma encabeza la lista y se refiere a sentir ocasionalmente que el teléfono celular vibra en el bolsillo anunciando una llamada, cuando no es cierto. O la llamada Adicción CrackBerry, descrita como la necesidad de mirar cada poco tiempo la cuenta de correo porque se cree que alguien ha podido enviar un e-mail. La lista incluye el insomnio adolescente por dormir con teléfonos debajo de las almohadas y contestando mensajes de texto o llamadas a cualquier hora. La tensión ocular y el pulgar antigadgets son resultado del cansancio en los ojos o los dedos por el excesivo uso de los teclados. Un síndrome bastante singular es la wiititis o inflamación de algunos puntos en dedos, manos o brazos por el uso extremo de consolas de videojuegos inalámbricas, como la de séptima generación desarrollada por Nintendo. Este es el parte de guerra entre humanos y nuevas tecnologías, descontando el efecto sobre las relaciones de pareja y las familias. Una encuesta en Italia reveló que en el 87% de los casos de infidelidad es el teléfono celular el primero en despertar las sospechas, algo bien visto por los engañados, pero no por los infieles. Entre tanto, en Malasia, el gobierno intenta prohibir los divorcios a través de MSM (mensajes por celular) luego de que recibieran la bendición de un tribunal islámico. Divide y reinarás, parece ser la estrategia que anima a las máquinas. Enfermedades del nuevo milenio 1. Síndrome de la vibración fantasma: ocasionalmente siente que su celular vibra en el bolsillo anunciando una llamada, pero luego descubre que fue una falsa impresión. 2. La postura del portátil: El abuso y una mala posición al sentarse a trabajar con los computadores portátiles provocan dolores en la parte baja de la espalda. 3. Adicción CrackBerry: se refiere a la necesidad de chequear constantemente si alguien envió un nuevo correo a su cuenta electrónica. 4. Insomnio Adolescente: sobre todo las personas jóvenes que duermen con el celular debajo de la almohada y reciben mensajes o llamadas a cualquier hora de la noche. 5. Tensión ocular: Cansancio visual por mirar fijamente una pantalla por largos períodos de tiempo. 6. Mal del iPod: el deterioro de la capacidad auditiva por escuchar música a volúmenes exagerados. 7. Pulgar antigadgets: La repetición del movimiento al usar gadgets y teclados produce tensiones musculares que en el peor de los casos resultan en parálisis temporales. 8. Wiititis. Dolores en brazos, codos o muñecas por uso excesivo de consolas de videojuegos inalámbricas. 9. Baterías ardientes: quemaduras resultado de la explosión de baterías que explotan al recalentarse.

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