Uber se encuentra atascado en una guerra territorial en Asia

Bloomberg News informó la semana pasada que Uber está finalizando un acuerdo para vender la mayoría de sus operaciones en el sudeste asiático a Grab, el proveedor dominante de viajes a pedido de la región.

Aquí hay una lección útil: no crea lo que dicen los máximos ejecutivos de las compañías, solo lo que hacen.

Esto es lo que dijo el máximo responsable de Uber hace tres semanas: "Esperamos perder dinero en el sudeste asiático y esperamos invertir activamente", según un informe de la conferencia de prensa de Dara Khosrowshahi en Nueva Delhi. "En este momento, el plan para el sudeste asiático es avanzar, inclinarse hacia adelante e invertir". 

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"En este momento" aparentemente eran las palabras clave. Bloomberg News informó la semana pasada que Uber está finalizando un acuerdo para vender la mayoría de sus operaciones en el sudeste asiático a Grab, el proveedor dominante de viajes a pedido de la región. Uber pasó de un compromiso de "invertir activamente" en el sudeste asiático a rendirse en dos semanas.

Nadie espera que un máximo ejecutivo en medio de negociaciones de acuerdos admita que está a punto de empacar sus cosas y abandonar el sudeste asiático. Y hay mucho margen de maniobra verbal para creer que Khosrowshahi era técnicamente veraz.

De todos modos, el titular de Uber ha dicho en reiteradas ocasiones que planea seguir adelante con una iniciativa de expansión global y sus palabras sobre el sudeste asiático en comparación con la realidad hacen que sea difícil saber dónde trazar la línea en la arena de Uber para su presencia global.

Uber se ha comprometido a seguir luchando en India y otras partes del mundo, pero ahora es más difícil tomar esos llamamientos en serio. Si las negociaciones de Grab llegan a buen término, será la tercera retirada a gran escala de Uber. En 2016, Uber también vendió sus operaciones en China a Didi Chuxing a cambio de una participación en Didi. Y Uber cerró sus operaciones en Rusia el año pasado en términos similares. Las decisiones de Uber fueron sabias en China y Rusia. Era difícil competir en esos países, sobre todo teniendo en cuenta las normas gubernamentales que parecían favorecer a las empresas locales.

Al igual que con los retiros anteriores de Uber, renunciar a una pelea costosa contra GrabTaxi Holdings Pte ayudará a aliviar las crecientes pérdidas de Uber, lo que será útil para los planes de Khosrowshahi de realizar una oferta pública inicial el próximo año. El sudeste asiático ha sido un mercado particularmente castigador para Uber y hay pocos otros lugares obvios en los que Uber es sabio al darse por vencido. Pero también existe el riesgo de que Uber se retire de otro gran mercado. La valoración de Uber, ahora en US$54.000 millones, se basa en parte en que la compañía logre la velocidad de escape en varios países y en categorías más allá del transporte. Si el trotamundos de Uber se reduce, su potencial de crecimiento, también.

Hay una dosis adicional de intriga en las negociaciones de Uber en el sudeste asiático. El mayor inversor de la compañía, el conglomerado japonés SoftBank Group Corp., no ha ocultado su deseo de que Uber deje de gastar dinero en Asia y se centre en mercados clave como EE.UU., Europa, Latinoamérica y Australia. Los intereses de SoftBank son más que complicados.

La compañía junto con otros inversionistas compró acciones de Uber por unos US$9.250 millones en los últimos meses, pero también ha invertido miles de millones de dólares en varios rivales de Uber, incluido Grab. Eso hace que sea difícil saber si los consejos estratégicos de SoftBank para Uber se toman teniendo en cuenta lo mejor para Uber o para beneficiar las inversiones de SoftBank en Grab.

Y desde que SoftBank comenzó las negociaciones para sus compras de acciones de Uber hace unos meses, el potencial de conflictos ha crecido. Dos compañías en las que SoftBank ha invertido, la china Didi y la india Ola, han anunciado expansiones a Brasil, Japón y Australia, todos países donde Uber también ha querido tener un impacto. América Latina y Australia parecen ser mercados saludables para Uber ahora, pero ¿lo serán una vez que los rivales que tienen a SoftBank de inversionista compitan más ferozmente?

Para ser justos, el máximo ejecutivo de Uber, al menos en público, ha tenido una visión pragmática de los fuertes sentimientos de SoftBank respecto de dónde debería operar Uber. "Muchos de nuestros accionistas tienen opiniones sobre lo que es correcto", dijo Khosrowshahi durante una entrevista concedida a Bloomberg News en enero. "En última instancia, el gobierno de la empresa va a estar en el directorio".

En otro evento el mes pasado, Khosrowshahi dijo que las compañías que hacen negocios con SoftBank necesitan "acostumbrarse a la forma en que hacen negocios con su competencia". También dijo que a Uber le conviene tener el "cañón de capital" de SoftBank respaldando a la compañía en lugar de disparárselo en la cara. Esos son puntos justos, pero sí me pregunto si la actitud pública imperturbable de Khosrowshahi respecto de SoftBank refleja lo que siente en su alma. Esta compañía definitivamente no necesita más drama.

En cualquier caso, SoftBank es un aliado importante y buscapleitos para Uber. Si Uber se retira de otras partes del mundo a instancias de SoftBank, reducirá las pérdidas, pero limitará los futuros ingresos potenciales que tendrá que reemplazar con bicicletas eléctricas, automóviles sin conductor u otras empresas. Vale la pena decir que generar esencialmente ningún ingreso en China no dañó mucho a Amazon ni a Facebook. Del mismo modo, Uber podría tener una gran compañía, incluso si no es una potencia en todos los grandes países. Pero un Uber menos trotamundos puede hacer que los inversores se arrepientan.