El proyecto Archivo Vivo de Lenguas Aborígenes comenzó con el compromiso de desarrollar un archivo digital para apoyar y mejorar el conocimiento sobre las prácticas aborígenes australianas. (Lea Las lenguas silentes)
El archivo contiene material digitalizado en lenguas indígenas del Territorio del Norte, con un foco inicial en material proveniente de escuelas locales que cuentan con un programa de educación bilingüe. Estas escuelas, con centros de producción literaria, producen libros en las lenguas locales. Profesores-lingüistas y supervisores de producción grabaron una vasta selección de historias: versiones de historias infantiles —antiguas, historias anteriores y posteriores al contacto, libros sobre el medio ambiente, caza, arbustos medicinales, fantasmas, sobre la creación, de sucesos memorables, acerca de la concepción, biografías y moralejas. Hubo lectores, planes de estudios, revistas bilingües y periódicos. Los relatos venían de niños, miembros de la comunidad y ancianos. (Lea La olvidada lengua indígena que volvió a existir)
Mientras algunos libros aún están disponibles en las comunidades, algunas fuentes se habían dispersado y se recuperaron de pequeñas y grandes colecciones públicas de toda Australia. El propietario del copyright (esto es, el Departamento de Educación del Territorio del Norte) dio permiso para digitalizar los libros y a cada uno de los contribuyentes (o miembros de la familia en los casos de haber fallecido) se les pidió permiso para que los libros se hicieran públicos en la página de acceso libre.
El archivo contiene, a día de hoy, cientos de libros en más de 25 lenguas de las comunidades de todo el Territorio del Norte. Una interfaz muy visual permite a los usuarios acceder a los libros a través de un mapa donde pueden pulsar tanto en una lengua o un lugar; además se presentan las portadas de los libros para hacer selección.
Hay opciones de búsqueda normal y de exploración, buscando tanto por metadatos como por contenido de texto. La mayoría de los libros están ilustrados y muchos están traducidos al inglés. Teniendo en cuenta las necesidades de conservación y presentación del archivo, se crean versiones multilingües y diferentes formatos de cada artículo en el proceso de digitalización.
Los libros se publican en archivo como PDF, acompañado de una versión de texto Unicode; mientras que, bajo demanda, están disponibles imágenes escaneadas de alta resolución. Algunos se han publicado en formato audio-libro, combinando las páginas originales impresas con lecturas recién grabadas. El suministro de material en diferentes formatos facilita usos potenciales para las fuentes.
Publicar los componentes de imágenes y textos hace del archivo una gran fuente de contenido para crear recursos en el futuro, en colaboración con los propietarios de las historias. Proporciona flexibilidad a las personas para adaptar el material a sus propios usos: actualizar textos, añadir nuevas imágenes, crear nuevas formas de trabajar con el contenido.
Una licencia Creative Commons permite el uso no comercial del material, con su correspondiente reseña. El proceso de reformateado refleja la actividad e ilusión que rodeaba la preparación original de los libros —grabación, transcripción, ilustración, revisión, maquetación, impresión, cotejado y distribución. Es esta actividad —y la habilidad del material en el archivo de ser añadido, editado y actualizado— la que lo mantiene vivo.
El archivo equilibra las necesidades competitivas del material de ser guardado como representación de conocimiento, y de que el archivo sea competitivo, flexible y útil de diversas formas.
La segunda parte del proyecto incluye el compromiso de los usuarios con el material en el archivo. Un esfuerzo de «búsqueda y rescate» que invita a personas a añadir más material a la colección: se hacen tares para conectar con comunidades para personalizar y realzar sus propias colecciones, se invita a escuelas para que incluyan material del archivo en su programa académico y estudiosos de toda Australia y en el mundo animan a hacer uso del material. El archivo todavía se está modificando para permitir dicha participación en consulta con los interesados.
*Esta historia se publicó originalmente como un caso de estudio del mapa de recursos digitales Angkety de Firs Languages Australia y fue republicada por Global Voices con permiso. Traducción de Alejandro Morales Frías.
Un archivo interactivo digital ayuda a preservar la literatura aborigen australiana
La iniciativa pretende rescatar del olvido las lenguas de estas comunidades. Todo el material se publica con licencias de Creative Commons.
Global Voices
08 de febrero de 2016 - 12:19 p. m.
Portada del libro “BE WE 93”, escrito en la lengua australiana Djambarrpuy?u. / Archivo Vivo de Lenguas Aborígenes
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