Usuarios manifiestan su apoyo a Uber en línea

Una petición de change.org, dirigida al Ministerio de Transporte, ya cuenta con casi 15 mil firmas para pedir la regulación que permita operar a la plataforma en el país.

La polémica que rodea el funcionamiento de Uber en Colombia tiene bandos bien definidos, y acaso obvios. El gremio de taxistas que se opone a la formalización de la plataforma en el país, y que este miércoles salió a las calles de varias ciudades para expresar su descontento, y, por el otro, los usuarios y la empresa misma que, en una combinación algo resumida de sus argumentos, piden que el gobierno permita una competencia más amplia entre la oferta de servicios de movilidad que se le presentan a los ciudadanos.

Las formas de manifestación en este ámbito son variadas y van desde el paro de taxis (una conocida estrategia del gremio), hasta las acciones de relaciones públicas que ha emprendido la plataforma: la idea detrás de ambos movimientos es generar presión social sobre quienes eventualmente tomarán la decisión de permitir la entrada de Uber al país o no.

En este pulso se inscribe una petición del sitio change.org en la que se le pide al Ministerio de Transporte y al MinTIC que regule Uber en Colombia, iniciativa que este miércoles muy probablemente sobrepasará las 15 mil firmas.

Change.org es un sitio web creado en 2007 como una plataforma que pretende entregarle herramientas de activismo a personas que no necesariamente son activistas: un camino digital para lograr cambios en el mundo tangible. Hoy tiene presencia en más de 190 países y ha logrado más de 13 mil victorias en varios ámbitos. “Nuestro modelo permite que la gente exija y pone a disposición de personas, que no necesariamente son activistas, las estrategias de una organización que se dedica a la presión social para lograr cambios”, en palabras de Susana Fernández, directora para Latinoamérica de la empresa.

La petición para regular Uber en Colombia fue idea de Julio Rodríguez, un estudiante de administración de empresas de la Universidad de La Salle, en Bogotá, quien opina que “el servicio actual de taxis presenta algunos inconvenientes. Change.org es un camino para visibilizar una problemática que existe y que en este caso es pedirle al gobierno que regule iniciativas como Uber para brindar un apoyo a emprendimientos y desarrollos que pueden solucionar problemas para la gente”.

Rodríguez añade que “hay que ser muy neutrales porque las personas del gremio de taxistas hoy deben pagar unos cupos por el servicio que prestan y eso está claro. Pero lo que pedimos que es Uber entre en un proceso de regulación normativa para nivelar ambos intereses, tanto de los taxis, como de los usuarios y los servicios que nazcan de emprendimientos”.

La petición fue lanzada hace tres meses y, quizá paradójicamente, la realización del paro de taxistas le dio el mayor impulso a la iniciativa de Rodríguez hasta hoy: para el martes en la tarde, la propuesta contaba como poco más de ocho mil firmas, mientras que en la mañana de este miércoles (día del paro) estaba a punto de llegar a las 15 mil; en apenas 20 minutos incorporó más de 400 nuevos apoyos.

En palabras de varios firmantes de la petición: “Un servicio tan bueno tiene todo el derecho a ser legalizado. Los usuarios lo piden y no es justo que por el monopolio que tienen los taxistas sigamos aguantando su pésimo servicio”. “Me parece un servicio excepcional y una oferta mejor que cualquier otra en el mercado”. “En la discusión no se han tenido en cuenta los derechos de los consumidores. El precio del famoso cupo que pagan los taxis es responsabilidad del Estado que permitió que se volviera un activo. El Estado debe intervenir en el tema y evitar la especulación. Los taxis deben competir con servicio y honestidad”.

La polémica por las transformaciones que plantea un servicio como Uber es un asunto que dista mucho de ser sólo local. En Ciudad de México, una petición similar a la de Rodríguez en change.org logró el apoyo de 122.400 personas; hace poco, este lugar se convirtió en el primero en Latinoamérica (y el más grande en el mundo) en regular la operación de la plataforma tecnológica.

En Brasil, hay dos peticiones activas que apoyan tanto la entrada de Uber como su prohibición: la primera cuenta con 6.334 firmas y la segunda ha registrado1.620 apoyos.

“Además del número de firmas que recaude, la petición se convierte en exitosa cuando el gobierno se siente con las partes, incluyendo a los usuarios, y tome la decisión de regular a Uber para permitir que los ciudadanos obtengamos los beneficios que brinda esta plataforma y otras de su naturaleza que eventualmente aparezcan en el país”, finalizó Rodríguez.

La petición puede ser consultada en este enlace: change.org/yoapoyoauber

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