El próximo jueves 13 de marzo será un día crucial para el mercado digital español y sobre todo para Ono, la compañía que presta servicios de internet de banda ancha, televisión y telefonía fija (‘triple play’) a seis millones de usuarios. Esa será la fecha en la cual su junta de accionistas decidirá entre salir a bolsa para captar recursos frescos con los cuales consolidar su expansión o aceptar la oferta de adquisición de Vodafone, multinacional británica con operaciones de telefonía móvil en España.
Según la agencia Reuters, ambas compañías habrían suscrito la semana pasada un acuerdo preliminar de compra. Se trataría de un paso importante frente a la primera oferta de adquisición realizada por la firma británica en febrero, con un valor ligeramente inferior a los 7.000 millones de euros. Se estima que esa cifra, que se daría a conocer antes de la reunión de accionistas, sería significativamente superior.
Por otra parte, los planes bursátiles de Ono auguran un capital mayor. Con la emisión pública de acciones ofrecería en el mercado 120,48 millones de títulos a un precio por unidad de 8,30 euros, lo que le permitiría captar alrededor de 1.000 millones de euros.
Gran parte de esa decisión recae sobre los fondos de inversión CCMP, Providence, Thomas H. Lee y Quadrangle, que mantienen el 52% de la propiedad de Ono. Según Reuters, sus representantes se reunieron el fin de semana pasado con Vittorio Colao, CEO de Vodafone, con el fin de finiquitar los detalles de un acuerdo vinculante.
Según información corporativa a marzo de 2013, Vodafone contaba con 404 millones de clientes en 30 países, de los cuales 14 millones se registraron en España.