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En la búsqueda constante de experiencias de viaje que vayan más allá de lo convencional, el turista colombiano ha empezado a fijar su mirada en un destino que desafía los estándares del Caribe tradicional: Belice.
Este pequeño país en Centroamérica combina naturaleza, cultura y sostenibilidad. “Belice es un Caribe diferente y con sello de autenticidad. Es un destino que supera las expectativas de quienes buscan algo diferente a lo típico y popular del Caribe y en especial para personas que están buscando experiencias, experiencias auténticas, nuevas, pero sobre todo con respeto a la naturaleza”, explica Víctor Manjarres, presidente de TM Americas.
Históricamente, Belice estuvo aislado del resto del continente debido a la barrera del idioma y a su pasado como colonia inglesa. Sin embargo, tras su independencia, el país inició un proceso de reinserción en la región, integrándose activamente a Centroamérica y al denominado “mundo maya”.
Hoy por hoy la hotelería beliceña está a la altura de las grandes marcas boutique del sudeste asiático o del mar Índico, pero con un valor agregado fundamental: el contacto humano. “En Belice tienes lo auténtico”.
A diferencia de otros destinos donde se va a un hotel isla y los visitantes se aíslan, en Belice existe la posibilidad de un contacto con el pueblo, la cultura, las costumbres y la música.
Educación y comunidad: las bases del turismo sostenible
Uno de los pilares del éxito de Belice es el trabajo que se realiza con las comunidades locales para garantizar que el desarrollo turístico no las afecte negativamente.
De acuerdo con Manjarres, este es un esfuerzo conjunto en el que el Ministerio de Turismo trabaja de la mano con otras carteras gubernamentales. “Es algo que se está educando desde las escuelas; el proceso educativo comienza inclusive desde la escuela primaria”, revela.
Asimismo, el gobierno realiza importantes inversiones en sectores como transporte, alojamiento y tours para concientizar y educar sobre el turismo sostenible. Esta preparación se traduce en una calidez humana que el turista latino siente de inmediato.
A pesar de que el inglés es el idioma oficial de Belice, más del 50 % de la población habla español. Esto se debe a corrientes migratorias históricas provenientes de países como El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala, cuyos ciudadanos buscaron refugio en Belice durante sus respectivos conflictos armados.
“Uno puede estar hablando con alguien en inglés en cualquier restaurante y, en cuanto se dan cuenta de que eres latino, te empiezan a hablar en español. Eso es una gran ventaja”, comenta Manjarres.
A diferencia de otros destinos de la región, Belice no busca el turismo masivo. No obstante, las cifras de crecimiento son sumamente alentadoras. En lo que va del primer semestre de este año, el flujo de viajeros ya registra un incremento del 35 % en comparación con el año pasado, superando con creces las cifras previas a la pandemia.
Este crecimiento ha venido acompañado de un aumento significativo en la conectividad aérea gracias a una alianza estratégica con Copa Airlines. Hoy en día existen tres vuelos con dicha aerolínea.
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