La región andina de Colombia es un tesoro escondido de paisajes majestuosos y pueblos encantadores que parecen detenidos en el tiempo. Enclavados entre montañas imponentes y valles fértiles, estos pintorescos poblados no solo deslumbran por su belleza natural, sino también por su rica herencia cultural y tradiciones arraigadas. Desde calles empedradas hasta coloridas fachadas coloniales, cada rincón permite vivir una experiencia inolvidable que invita a descubrir la esencia auténtica de Colombia.
El Fondo Nacional de Turismo (FONTUR), en el marco del proyecto ‘Pueblos que enamoran’, hizo una selección de municipios colombianos por visitar, junto a su historia, festividades y atractivos turísticos. De acuerdo con la entidad, los criterios a tener en cuenta fueron “el producto artesanal reconocido a nivel nacional característico, el evento folclórico propio, el hecho histórico relevante para el país, los atractivos naturales destacados a nivel nacional o departamental, el producto gastronómico reconocido a nivel nacional, y la armonía arquitectónica del territorio”. Estos son algunos de los destinos:
Choachí, Cundinamarca
Es un municipio lleno de encanto y tradiciones. Entre sus productos artesanales, destaca la elaboración de muñecas en hojas de maíz, con rostros en cerámica, que representan vírgenes. Su festividad es La Semana Cultural por el Arraigo Chiguano, que es un evento que tiene como fin resaltar la historia, el folclor, las tradiciones y las expresiones artísticas más representativas del municipio. Celebrada durante el mes de septiembre. Su atractivo natural es la Cascada La Chorrera que tiene una altura de 590 metros, siendo la más alta de Colombia. Su gastronomía es representada en el El Cocido Chiguachia compuesto por nueve productos vegetales propios de la zona: papa, arracacha, habas, ibias, baluy, chuguas (ollucos), cubios, guatilla (papa de pobre) y maíz. Por último, la historia se simboliza en pinturas rupestres precolombinas en veredas como La Victoria, Bobadilla y Resguardo Bajo. Algunas versiones afirman que las pinturas enseñaban sabiduría a los muiscas, hechas por Bochica.
Tenjo, Cundinamarca
Su celebración característica es el Festival de la ruana y la música campesina, llevado a cabo en agosto de cada año y reconocido por resaltar la riqueza de las tradiciones artesanales, la música campesina y demás tradiciones relevantes para el campo en el municipio y la región. Su atractivo turístico natural es la Peña de Juaica, que es el pico más alto de la sabana de Bogotá, a 3250 metros sobre el nivel del mar, cuenta con una riqueza de flora y fauna nativa.
Sus artesanías representativas son el Souvenir de Tenjo que es tallado en madera de pino, el Tapiz Templo hecho en fieltro de lana natural evocando elementos y materias primas del entorno en objetos de uso cotidiano. Históricamente, Tenjo se destaca por ser un antiguo asentamiento muisca, lo que le confiere una rica herencia precolombina y su gastronomía es reconocida por los tamales y la fritanga.
Marulanda, Caldas
Sus artesanías son los productos elaborados con lana de oveja por los ovinocultores característicos de la región. Su atractivo turístico natural es el Bosque de Palma de Cera, y su celebración característica es la Fiesta de la lana, la papa, la leche y la arriería, realizada en agosto cada 2 años y en la que se presentan actos culturales, patrimoniales y tradicionales del municipio. La gastronomía de Marulanda es conocida por las arepas de chócolo y el sancocho de gallina, que son platos típicos de la zona, y la arquitectura mantiene un estilo colonial, con casas de fachadas blancas y detalles en madera, que reflejan la herencia histórica y el encanto tradicional del municipio.
Carolina del Príncipe, Antioquia
Su arquitectura está llena de colores y formas de la Antioquia tradicional que hacen que Carolina sea el ‘Jardín Colonial de América’. Los balcones de las casas del municipio son considerados patrimonio cultural y se han consolidado como su principal referente, la construcción data del siglo XVII. Sus fachadas poseen una estructura, con diseño de portones y contra portones, puertas, ventanas y balcones, todos elaborados en madera, con vistosos calados con tallas en arcos y cornisas trabajados artesanalmente.
En 1991, se instituyó el Festival de los Balcones, en el que los propietarios e inquilinos de las casas de la plaza, decoran sus fachadas para que al finalizar las fiestas se premie el balcón que mejor represente la esencia del municipio. Su naturaleza está representada en Los Organales las Cavernas, con una longitud de dos kilómetros, donde la mayoría de los salones están formados por grandes rocas superpuestas que permiten la filtración de los rayos de luz.
El Cocuy, Boyacá
Conserva en el centro histórico la arquitectura colonial republicana, manteniendo intactas varias de sus construcciones en torno a la tapia pisada, adobe y bahareque de caña brava, techos con amarre de cuero, tejas de barro y patios empedrados, su riqueza conceptual tiene influencia árabe y francesa. Las sopas de Semana Santa o sopas de pan o siete pisos, son el plato más representativo realizado con pan, cuajada campesina, chorizo de cerdo, plátano, papa, huevo, costilla de cerdo, changua y pan campesino. La festividad más característica es El Aguinaldo Cocuyano en el que la comunidad se reúne durante 9 días para festejar la llegada de la navidad en la plazoleta El Pino.
En cuanto a su naturaleza El Parque Nacional Natural El Cocuy, la mayor masa glaciar del país, tiene cerca de 80 ríos y quebradas y 48 microcuencas, en los que sus ecosistemas albergan la mayor diversidad biológica del área, como dantas, morrocoy, micos maiceros, venados cola blanca, osos de anteojos, cóndores águilas y frailejones.
Gigante, Huila
El Gigante Matambo y la Amada Mirthayú en busca de la tierra de gigantes, son dos atractivos naturales que cuentan una historia de amor y desde luego de ahí se origina una de las supuestas historias del nombre del Municipio. Los puede encontrar a la entrada del municipio a escasos siete kilómetros fácil de identificar por parte de los viajeros. Este sitio además conjuga la leyenda de ‘El Gigante Matambo y su amada Mirthayú’, ya que, dentro de ella, Los Altares representan la cabellera rizada de Mirthayú.
Su símbolo histórico es la estatua llamada La Ceiba de la Libertad, cuya historia nace con la abolición de la esclavitud en Colombia en 1851, año en el cual el presidente de Colombia de ese entonces, José Hilario López, visitó el Parque Principal del municipio. Tras su visita, el 5 de octubre se sembró el árbol de tipo CEIBA que lleva el nombre del presidente en su honor, con una extensión de 8.000 metros cuadrados en ramaje y una altura de 40 metros aproximadamente.
San Agustín, Huila
Su arquitectura está basada en la técnica de tapia, la cual consiste en construir muros apisonando tierra húmeda entre dos tablas llamadas ‘tapiales’. El lugar más reconocido en el municipio es la calle de la locería, cuya particularidad son sus balcones de madera y zócalos pintados de color verde y paredes blancas. Cuenta con atractivos llenos de flora, fauna, fuentes hídricas, y paisajes naturales, como el Estrecho del Magdalena y el nacimiento del Rio Magdalena.
Este municipio es reconocido principalmente por los vestigios arqueológicos que se encuentran distribuidos por todo el territorio. Entre sus productos artesanales, destacan las réplicas de las estatuas y esculturas precolombinas en piedra y cerámica, que reproducen las icónicas figuras del Parque Arqueológico de San Agustín. El evento más relevante es el Festival Folclórico y Reinado Departamental del Bambuco, que celebra las tradiciones musicales y dancísticas del Huila con desfiles y presentaciones artísticas. La gastronomía local es conocida por platos típicos como el asado huilense y el bizcocho de achira, que reflejan los sabores tradicionales de la región.
Curití, Santander
La historia de Curití se erige en construcciones coloniales, sus calles cuentan cómo fue su proceso de fundación y el templo Municipal cuenta con una gran historia arquitectónica, siendo el primer templo construido por los indios y transformado en 1670 y 1945 manteniendo en la actualidad toda su área frontal y su altar. Históricamente, Curití es conocido por su herencia indígena guane y por haber sido un importante centro de producción de fique desde la época colonial. Entre sus atractivos naturales, se encuentra el Cañón del Chicamocha, a una hora, con sus impresionantes vistas y oportunidades para la práctica de deportes de aventura, así como las Cuevas de la Vaca, un popular destino para el espeleoturismo. La gastronomía de Curití incluye platos típicos como la pepitoria, el cabrito y las arepas de maíz pelao, que son muy representativos de la región santandereana.
Filandia, Quindío
Su celebración característica es el Festival Camino del Quindío, posicionado como la oferta turística cultural de trascendencia local y regional. En este festival se reúnen los diferentes sectores para promover y preservar las tradiciones, arraigo e identidad, mediante un desfile que a través de alegorías se representa las épocas históricas precolombina, descubrimiento, colonia e independencia, la historia del paisaje cultural cafetero y la arriería por los caminos del Quindío. Además, su plato típico es la bandeja paisa y cuenta con el Mirador Colina Iluminada, estructura elevada que permite a los visitantes disfrutar de una vista de 360 grados del paisaje característico del Eje Cafetero, incluyendo valles, montañas y plantaciones de café. La estructura del mirador está diseñada en madera, siguiendo el estilo arquitectónico tradicional de la región.
Marsella, Risaralda
En cuanto a su arquitectura, la casa de la cultura es patrimonio arquitectónico del municipio con un patio de 276 metros cuadrados y 286 metros lineales de corredores, un espacio que permite visualizar el encanto arquitectónico del municipio. Su festividad son las Fiestas de la Amistad fundadas en el marco de la cosecha cafetera en la última semana de octubre y primera de noviembre. El Parque Municipal Natural la Nona fue creado para proteger el nacimiento de las quebradas la Nona, el Zurrumbo y el Maní, tiene un sendero de 4 km que permite apreciar la diversidad de la naturaleza y el avistamiento de aves.
San Sebastián de Mariquita, Tolima
El pan mariquiteño es su representación más grande de gastronomía y cuenta con la festividad del Concurso de Cuerda denominado ‘El Mangostino de Oro’, festival que se realiza anualmente durante el mes de agosto. En cuanto a su arquitectura, la Iglesia de San Sebastián data del año de 1557 y se encuentra en la entrada principal del municipio. En esta los visitantes podrán ver en alto relieve el escudo del sumo pontífice, fue construida con piedras traídas de ríos y madera de selvas cercanas, y consta de tres naves dos laterales y una central, su torre inicialmente fue construida de tres cuerpos y con terminación en aguja, después fueron agregados dos cuerpo y dándole terminación en cúpula. En el campanario podrá encontrar la estatua de Gonzalo Jiménez de Quezada. El evento científico más importante durante el siglo XVIII para el país es la Cuna de la Real Expedición Botánica dirigida por el español José Celestino Mutis, de ahí que sea su símnoo histórico.
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