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Junio y julio son algunos de los meses más esperados por los viajeros colombianos. Los puentes festivos, las vacaciones de mitad de año y las celebraciones tradicionales convierten esta temporada en una oportunidad ideal para hacer una pausa, cambiar de paisaje y descubrir nuevos rincones del país.
Aunque las festividades de San Pedro y San Pablo siguen siendo protagonistas en varias regiones, especialmente en el Huila, cada vez más viajeros aprovechan estos días para explorar destinos donde la naturaleza y la aventura complementan la riqueza cultural de Colombia.
Desde desiertos que parecen sacados de otro planeta hasta cañones imponentes, selvas tropicales y cascadas escondidas, el país ofrece experiencias para quienes buscan algo más que descanso.
“Los fines de semana largos de mitad de año son una invitación a mirar Colombia desde nuevas experiencias. Hoy los viajeros buscan planes que combinen cultura, naturaleza y emoción, pero también propuestas que les permitan salir de la rutina y conectar de manera más auténtica con cada destino. Esa es una de las grandes fortalezas del país: en un mismo viaje se puede pasar de una celebración tradicional a un paisaje desértico, de un río de aventura a un cañón imponente o de una ciudad rodeada de montañas a la profundidad de la selva amazónica”, comenta David Fernández, director de Comunicaciones de Civitatis.
Con base en las recomendaciones de guías especializados de la plataforma, estos son cinco planes para vivir los puentes de junio y julio desde otra perspectiva.
Huila: cultura, desierto y tradición en un solo destino
Las fiestas de San Pedro y San Pablo convierten a Neiva en uno de los principales escenarios culturales del país durante junio. Desfiles, muestras folclóricas, música y gastronomía atraen cada año a miles de visitantes que buscan acercarse a las tradiciones huilenses.
Sin embargo, el viaje puede extenderse más allá de la celebración. A poco más de una hora de la capital departamental, el Desierto de la Tatacoa ofrece una experiencia completamente distinta. Sus formaciones rocosas rojizas y grises, los senderos áridos y los cielos despejados crean un escenario que combina contemplación, fotografía y observación astronómica.
Para quienes desean profundizar en la riqueza histórica de la región, San Agustín es una parada obligada. Considerado uno de los principales destinos arqueológicos de Colombia, este municipio combina patrimonio cultural, paisajes andinos y una oferta turística donde los habitantes comparten con orgullo la historia y las tradiciones del territorio.
Santander: adrenalina entre cañones y ríos
Para quienes buscan emociones fuertes, San Gil continúa consolidándose como la capital colombiana de los deportes de aventura.
El rafting en los ríos Fonce y Chicamocha permite recorrer paisajes de montaña y cañones desde una perspectiva diferente, mientras que los vuelos en parapente sobre el Cañón del Chicamocha ofrecen vistas panorámicas de una de las formaciones geográficas más impresionantes del país.
La oferta se complementa con actividades como senderismo acuático, rápel, tirolesa y recorridos por puentes colgantes, ideales para quienes prefieren unas vacaciones activas.
Más allá de San Gil, municipios como El Peñón amplían la oferta turística del departamento con escenarios naturales poco explorados. Este destino sorprende por sus cavernas, entre ellas La Tronera, donde las formaciones rocosas, cascadas y cañones crean paisajes únicos para los amantes de la aventura y la naturaleza. A ello se suma el Bosque de Pandora, un entorno de exuberante vegetación que destaca por sus senderos y escenarios que evocan paisajes de fantasía.
Antioquia: Medellín y sus paisajes desde las alturas
Medellín suele asociarse con su transformación urbana, su agenda cultural y su oferta gastronómica. Sin embargo, los alrededores de la ciudad también permiten descubrir otra cara de la región.
Los vuelos en parapente sobre el Valle de Aburrá se han convertido en una de las experiencias más populares para observar la ciudad rodeada de montañas. A pocos kilómetros, municipios como Cocorná ofrecen escenarios naturales donde la aventura aérea se combina con paisajes verdes y rutas rurales.
La experiencia permite integrar naturaleza y ciudad en un mismo viaje de fin de semana.
Amazonas: una inmersión en la selva colombiana
En el extremo sur del país, Leticia ofrece una experiencia completamente distinta. Aquí la aventura ocurre en medio de la selva amazónica, uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.
Las actividades incluyen recorridos en kayak, tirolesa, senderismo y rápel, además de visitas a reservas naturales como Tanimboca, donde los viajeros pueden adentrarse en el bosque tropical y alojarse en cabañas construidas entre los árboles.
Más allá de la adrenalina, el destino invita a comprender la importancia ambiental y cultural de la Amazonía colombiana.
Cundinamarca: escapadas cerca de Bogotá
No todos los planes de puente requieren desplazamientos largos. A pocas horas de Bogotá existen alternativas para quienes buscan desconectarse de la rutina sin necesidad de tomar un vuelo.
Una de ellas es La Chorrera, donde los visitantes pueden realizar caminatas por bosque andino hasta llegar a la cascada más alta de Colombia. Otra opción es el desierto de Checua, un paisaje poco conocido que sorprende por sus formaciones áridas y contrastes naturales.
Para los amantes de la naturaleza, el Parque Nacional Natural Chingaza ofrece senderos rodeados de frailejones, lagunas de origen glacial y algunos de los paisajes de páramo más representativos del país, ideales para una escapada de fin de semana cerca de la capital.
Viajar para descubrir otra Colombia
Los puentes de mitad de año siguen siendo una oportunidad para celebrar las tradiciones del país, pero también para descubrir territorios que muchas veces permanecen fuera de las rutas habituales.
Entre festivales, montañas, ríos, selvas y desiertos, junio y julio se consolidan como una de las mejores temporadas para recorrer Colombia. Más allá del descanso, estos puentes festivos ofrecen la oportunidad de descubrir nuevas regiones, conectar con las tradiciones locales y vivir experiencias que combinan cultura, naturaleza y aventura en un mismo viaje.
Festivos de junio y julio
Los días festivos de junio y julio son:
- Lunes 8 de junio: Corpus Christi.
- Lunes 15 de junio: Sagrado Corazón de Jesús.
- Lunes 29 de junio: San Pedro y San Pablo.
- Lunes 13 de julio: Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
- Lunes 20 de julio: Día de la Independencia de Colombia.
Con estos cinco festivos, los colombianos tendrán varios fines de semana largos para viajar durante la temporada de mitad de año. En junio habrá tres puentes festivos y en julio se sumarán dos más.
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