8 May 2020 - 11:05 p. m.

¿Cómo logró Belice no tener casos activos de COVID-19?

Es el resultado de una acción inmediata para cerrar las fronteras del país e imponer estrictas medidas de cuarentena. Uno de los factores clave también fue el uso de la tecnología para manejar la crisis y el uso de datos en tiempo real para la toma de decisiones. Como medida preventiva, las fronteras de Belice permanecen cerradas.

Con información de madre.travel - mcastano@elespectador.com

Belice es un país muy pequeño, con tan solo 280 kilómetros de largo y 100 de ancho, pero a pesar de ser muy chico en dimensiones es enorme en riqueza natural. Cuenta con la segunda barrera de corales más importante del mundo, aguas cristalinas, una tupida selva tropical, templos mayas intactos e impresionantes cuevas con restos arqueológicos por descubrir. Belice ofrece cultura, aventura, bienestar y excelente gastronomía.

Pero, además, el país informó actualmente no tiene casos de COVID-19.

Belice confirmó su primer caso de coronavirus el 23 de marzo, casi dos meses después de que Estados Unidos confirmó su primera infección. El 30 de marzo, cuando el país tenía tres casos, el Gobierno de Belice anunció un estado nacional de emergencia durante 30 días.

Los últimos turistas se despidieron a fines de marzo con el cierre del aeropuerto internacional antes de que se reportaran casos en el país. Desde marzo hasta principios de mayo, Belice permaneció severamente bloqueado.

Uno de los factores menos conocidos que ha ayudado a lograr este logro es el uso de la tecnología para manejar la crisis y el uso de datos en tiempo real para la toma de decisiones por parte de la salud y otros altos funcionarios.

Desde el informe del primer caso importado por un beliceño que regresó de sus viajes a los Estados Unidos, la unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud ingresó al modo de seguimiento de contactos. Efectivamente aislaron el primer caso y pusieron en cuarentena toda la isla de Cayo Ambergris, donde vivía la familia de la persona infectada mientras rastreaban cuidadosamente sus pasos y contactos desde su llegada a Belice. Este ejercicio se repitió meticulosamente con los siguientes 17 casos, con un esfuerzo coordinado para localizar, segregar y rastrear contactos relacionados con cada caso.

Belice debía comenzar un censo nacional en mayo de 2020. Una decisión temprana de posponer el censo hasta 2021 dejó una gran cantidad de recursos inactivos en el Instituto de Estadística de Belice del gobierno y una decisión temprana del gobierno a fines de febrero para dedicar estos recursos a combatir el COVID-19 resultó ser una estrategia brillante.

Un pequeño grupo de desarrolladores de software, estadísticos y profesionales de la salud se unieron y diseñaron su propia plataforma interna de seguimiento e informes para COVID-19, posiblemente uno de los primeros esfuerzos integrados de este tipo en las Américas.

Esa plataforma comenzó con una aplicación de campo que convirtió a los funcionarios de campo para llevar a cabo el censo como "detectives de campo" de COVID-19 armados con tabletas cargadas en la aplicación de recolección e informes de vanguardia del instituto llamada Open Health.

Estos rescatistas y sus colegas de salud pudieron entrevistar a las PUI (personas de interés) en función de sus factores de riesgo y, en tiempo real, enviaron los datos que permitieron el mapeo de casos, contactos y áreas de riesgo. Al mismo tiempo, la línea directa del Ministerio de Salud se armó con su versión de la aplicación y logró convertir los datos recopilados de las llamadas que hacen referencia a síntomas y ubicaciones de PUI u otros riesgos en la misma base de datos común.

Como tercer paso, el equipo desarrolló y lanzó una aplicación de auto-informe que permite a los ciudadanos informar sus condiciones de salud, brindando al gobierno una visión más amplia de la salud pública y la capacidad de identificar riesgos que el agente de campo no puede capturar. o línea directa. Todos los datos de la aplicación de auto-informe van directamente a la base de datos común y proporcionan a las autoridades sanitarias una visión universal de la salud de la población, incluidos los ciudadanos que no informan síntomas.

Al final, se desarrollaron varias características, incluido el mapeo cruzado entre los encuestados de todas las fuentes contra los datos de seguimiento de casos conocidos, un mapa de todos los encuestados en tiempo real y una herramienta de pronóstico estadístico avanzado que ayuda a comparar el nivel de riesgo de COVID-19 y la capacidad del hospital en cada distrito en tiempo real.

A partir de hoy, el país comienza a autorizar la apertura de algunas empresas. Otras medidas preventivas se han hecho obligatorias. Como usar una máscara facial y distancia pública y social. Todavía existe un riesgo, ya que los vecinos de Estados Unidos aún confirman nuevos casos diariamente. Como medida preventiva, las fronteras de Belice permanecen cerradas.

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