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Costa Rica quedó en un ranking como uno de los destinos más felices del mundo: ¿qué resaltó?

Costa Rica hizo historia al ubicarse en el cuarto lugar del Índice Global de Felicidad 2026, convirtiéndose en el primer país de América Latina en entrar al top cinco.

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Leidy Barbosa
06 de abril de 2026 - 09:29 p. m.
Zona de Monteverde, en la provincia de Puntarenas (Costa Rica).
Zona de Monteverde, en la provincia de Puntarenas (Costa Rica).
Foto: EFE - Douglas Marín
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Si se busca un destino lleno de color, con planes atractivos y capaz de dejar una sensación de bienestar, no hace falta ir muy lejos. En América Latina hay un país que hoy llama la atención del mundo. En 2026, por primera vez en la historia del Índice Global de Felicidad de la ONU, Costa Rica logró ubicarse entre los cinco primeros, marcando un hito para la región y cambiando la conversación sobre dónde se vive mejor.

¿Por qué destacó Costa Rica?

El Índice Global de Felicidad, elaborado por Gallup, el Centro de Investigación de Bienestar de Oxford y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, no solo mide variables económicas. También recoge cómo las personas evalúan su propia vida a partir de factores como el apoyo social, la esperanza de vida, la libertad para tomar decisiones, la generosidad y la percepción de corrupción. Entre los países mejor posicionados este año, hay diferencias marcadas, pero un elemento se repite: la sensación de tener control sobre la propia vida.

En ese contexto, Costa Rica marcó un hito. Por primera vez en los 14 años del índice, un país de América Latina ingresó al top cinco. Su ascenso ha sido sostenido: pasó del puesto 23 en 2023 al cuarto lugar en 2026, rompiendo una tendencia históricamente dominada por países europeos. Más allá de los datos, su resultado refleja una combinación particular entre condiciones de vida y bienestar percibido, visible en la forma en la que sus habitantes experimentan el día a día.

Y es que, aunque el informe señala que sus indicadores económicos y de apoyo estatal no alcanzan los niveles de las naciones nórdicas, sí se evidencia un fortalecimiento en las redes de apoyo social en los últimos años, un factor clave para explicar su avance. El país destaca en variables como el PIB per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida saludable, la libertad para tomar decisiones, la generosidad y la percepción de corrupción.

Este posicionamiento también se da en un contexto en el que Costa Rica se ha consolidado como un referente en turismo sostenible. Según el Instituto Costarricense de Turismo, su modelo, basado en la conservación de la biodiversidad y en prácticas que articulan desarrollo económico con protección ambiental, ha fortalecido su imagen como un destino seguro y responsable en la región.

Para muchos viajeros —en especial mujeres— esto se traduce en experiencias que combinan bienestar personal, contacto con la naturaleza y una conexión más auténtica con las comunidades locales.

“Hoy el viajero no está buscando solo descansar, está buscando sentirse mejor. Costa Rica responde a esa necesidad con experiencias que combinan naturaleza, bienestar y transformación personal en un mismo destino”, afirma Ireth Rodríguez, del Instituto Costarricense de Turismo.

Las cifras respaldan esa percepción. Según el Instituto Costarricense de Turismo, en 2025 más de 2,6 millones de turistas ingresaron al país por vía aérea, entre ellos más de 34.000 colombianos, lo que representó un crecimiento del 11,82 % frente al año anterior. Más que un aumento coyuntural, este comportamiento refleja un cambio en la forma en que se conciben los viajes.

De acuerdo con el propio instituto, viajar ha dejado de asociarse únicamente con el descanso para convertirse en una búsqueda de bienestar integral. En esa lógica, el desplazamiento se entiende como una inversión en equilibrio emocional, desconexión del ritmo cotidiano y reconexión personal. Los datos lo confirman: los colombianos destinan entre el 11 % y el 20 % de sus ingresos mensuales a viajes, mientras que el 69 % de los viajeros en América Latina —y el 77 % en Colombia— prioriza destinos con entornos naturales.

Este giro en las motivaciones favorece a países como Costa Rica, donde la oferta turística no solo gira en torno al paisaje, sino a experiencias que integran naturaleza, sostenibilidad y bienestar. Así, el crecimiento del turismo no solo responde a su atractivo ambiental, sino a su capacidad de alinearse con una demanda cada vez más orientada a la salud física y mental.

¿Qué hacer en Costa Rica?

San José

Siendo la capital del país, el viaje comienza con una inmersión en la historia y la vida cotidiana del país. Su arquitectura de influencia colonial y neoclásica convive con una dinámica urbana movida, donde los museos —como el Museo Nacional de Costa Rica y el Museo del Oro Precolombino— permiten entender las raíces culturales del territorio.

La experiencia puede complementarse con una experiencia sensorial, pues se puede visitar el Mercado Central de San José, donde la gastronomía local y las tradiciones siguen vivas.

Heredia

Aquí el ritmo cambia hacia una conexión más directa con la naturaleza. Su cercanía con la capital la convierte en un escape accesible, donde lugares como el Bosque de la Hoja o el Monte de la Cruz ofrecen entornos para caminar, contemplar y desconectarse.

Además, el Volcán Barva permite explorar ecosistemas de altura dentro del Parque Nacional Braulio Carrillo, reforzando la idea de que en Costa Rica la naturaleza siempre está al alcance.

Monteverde

Otra ciudad que destaca yendo más al noroeste montañoso de Costa Rica es Monteverde, donde la experiencia gira en torno a la contemplación y la biodiversidad. El bosque nuboso, especialmente en la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, ofrece un entorno único donde la neblina, la humedad y la riqueza ecológica crean una atmósfera propicia para desacelerar.

Aquí puede encontrar caminatas, observación de aves y recorridos por puentes colgantes que no solo acercan a la naturaleza, sino que proponen una relación más consciente con el entorno.

Península de Nicoya

Reconocida como una de las zonas azules del mundo, esta región destaca por la longevidad de sus habitantes y por un estilo de vida ligado a la comunidad, la alimentación tradicional y la cercanía con el mar. Sus pueblos costeros y su gastronomía permiten una inmersión auténtica que va más allá del turismo convencional, conectando al visitante con prácticas y saberes locales.

La Fortuna

Dominado por el Volcán Arenal, este distrito del cantón de San Carlos, en la provincia de Alajuela, combina de manera equilibrada la aventura y el descanso. Y es que el destino reúne algunas de las experiencias más representativas del país: senderismo, cascadas, canopy y aguas termales naturales. Su paisaje imponente no solo ofrece escenarios memorables, sino también espacios para la relajación, lo que lo convierte en un punto clave dentro de cualquier recorrido por Costa Rica.

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Leidy Barbosa

Por Leidy Barbosa

Periodista de la Universidad Externado de Colombia, con énfasis en la producción audiovisual y en animación digital. Apasionada por temas medioambientales y sociales.@leidyramirezbLbarbosa@elespectador.com

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