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Dónde queda la “Venecia” colombiana: así puede llegar al pueblo que comparan con Italia

A pocas horas de Pasto, un rincón de Nariño sorprende a los viajeros con canales, góndolas y paisajes andinos: la llamada “Venecia colombiana”.

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Leidy Barbosa
04 de abril de 2026 - 09:00 p. m.
También llamada lago Guamuez, embalse natural ubicado en la localización de El Encano, corregimiento del municipio de Pasto, en el departamento de Nariño.
También llamada lago Guamuez, embalse natural ubicado en la localización de El Encano, corregimiento del municipio de Pasto, en el departamento de Nariño.
Foto: El Espectador - José Vargas
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Si su sueño es recorrer canales europeos y admirar arquitectura pintoresca, no hace falta salir del país. En Colombia existe un rincón que combina ese encanto con la riqueza natural de uno de los territorios más biodiversos del mundo: la llamada “Venecia colombiana”. Este destino, rodeado de paisajes verdes y aguas tranquilas, ofrece una experiencia única donde la serenidad y la belleza se encuentran en cada rincón.

Se trata de la laguna de La Cocha, ubicada en el departamento de Nariño, cerca de Pasto. Con sus casas coloridas, canales y entorno natural, este lugar se ha ganado su apodo por su parecido con Venecia, Italia, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan desconectarse y descubrir un paisaje diferente sin salir de Colombia.

¿Por qué se le llama así a este destino?

El nombre y el encanto de este destino turístico se explican por una mezcla de historia, cultura e imaginación. La conocida “Venecia en Pasto”, ubicada en la Laguna de la Cocha, recibe esta denominación por su propuesta de recrear la atmósfera romántica de la ciudad italiana Venecia.

Con una extensión de más de dos kilómetros, este proyecto transporta a los visitantes a través de canales y puentes que evocan el paisaje europeo. Las casas, construidas en madera y pintadas con colores vivos, refuerzan esta sensación. Su estilo no es casual: se remonta a la influencia de inmigrantes europeos, que, hacia 1930, construyeron un hotel en la zona y enseñaron a los habitantes locales estas técnicas de construcción.

Más allá de su atractivo visual, esta iniciativa ha tenido un impacto significativo en la economía local, generando empleo y dinamizando el turismo en Pasto y sus alrededores.

Sin embargo, mucho antes de su actual reinterpretación turística, la Laguna de la Cocha ya estaba envuelta en un profundo significado simbólico para los habitantes de la región. Según la tradición oral, su origen se remonta a una antigua leyenda indígena que narra la existencia de siete prósperas ciudades en el Valle de los Andes, gobernadas por un cacique y una princesa. Durante una celebración en honor al dios Sol, apareció un talentoso danzante que cautivó a todos, especialmente a la princesa. Entre ambos surgió un amor prohibido que rompió el equilibrio social y espiritual de la comunidad.

La relación desató el rechazo colectivo y la ira de los dioses. Como castigo, el agua comenzó a brotar sin control hasta inundar el valle y sepultar las siete ciudades, dando origen a la laguna.

No obstante, más allá de la leyenda, este territorio posee una enorme importancia ambiental y se ha consolidado como uno de los ecosistemas más valiosos del sur del país. Y es que en el corazón de la laguna se encuentra la Isla La Corota, un santuario natural de apenas 12 hectáreas que, pese a su tamaño, es el más pequeño y a la vez uno de los más significativos del sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Este espacio alberga, por ejemplo, un ecosistema único donde conviven musgos, helechos, orquídeas, anfibios y aves como el pato zambullidor, además de especies acuáticas como la trucha arcoíris.

¿Qué hacer en este sitio?

Visitar la Laguna de la Cocha es sumergirse en una experiencia que combina paisajes andinos, cultura local y propuestas turísticas únicas. Si desea visitar la “Venecia en Pasto”, esto es posible mediante góndolas que atraviesan canales rodeados de coloridas construcciones, creando un contraste singular entre lo europeo y lo andino.

La experiencia se complementa con una variada oferta gastronómica en restaurantes y cafeterías inspirados en la cocina italiana. Allí, los visitantes pueden disfrutar de pastas, pizzas y gelatos, mientras contemplan el paisaje lacustre y el movimiento de las embarcaciones, convirtiendo la visita en un plan tanto sensorial como visual.

Para quienes buscan un contacto más directo con la naturaleza, la Isla La Corota ofrece un recorrido ecológico de aproximadamente 500 metros. Este sendero atraviesa un ecosistema de gran riqueza ambiental y conduce a un mirador natural desde donde se obtienen vistas panorámicas de la laguna y las montañas que la rodean.

¿Cómo llegar?

Llegar a la Laguna de la Cocha es relativamente sencillo, y el trayecto en sí mismo hace parte de la experiencia por la riqueza paisajística del sur del país.

Para quienes viajan desde Bogotá, existen varias opciones.

  • Transporte aéreo: Debe tomar un vuelo de aproximadamente una hora y 45 minutos hasta Pasto, seguido del trayecto terrestre hacia la laguna.
  • Vía terrestre: En un recorrido que puede tomar cerca de 20 horas y que atraviesa ciudades como Ibagué, Armenia, Palmira y Popayán. Aunque es un viaje largo, ofrece paisajes diversos, desde zonas montañosas hasta el cálido valle del Patía.

Una vez en El Encano, el acceso a puntos clave como la Isla La Corota se realiza por vía fluvial. Desde el embarcadero se pueden tomar lanchas a motor que, en unos 10 minutos, conectan a los visitantes con este santuario natural en medio de la laguna.

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Leidy Barbosa

Por Leidy Barbosa

Periodista de la Universidad Externado de Colombia, con énfasis en la producción audiovisual y en animación digital. Apasionada por temas medioambientales y sociales.@leidyramirezbLbarbosa@elespectador.com

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