
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Si hablamos del Faro del Fin del Mundo quizás la imagen que suele aparecer de inmediato es la del faro rojo y blanco que sobresale en el Canal Beagle, ese que atraviesa el archipiélago de Tierra del Fuego en el extremo sur de Suramérica y conecta los océanos Atlántico y Pacífico, convirtiéndose en una frontera natural entre Chile y Argentina. Es una de las postales más famosas de Ushuaia y uno de los lugares más fotografiados de la Patagonia austral. Sin embargo, pocos viajeros saben que ese no es el faro que inspiró a Julio Verne.
El verdadero Faro del Fin del Mundo es el Faro San Juan de Salvamento, una construcción inaugurada en 1884 en la Isla de los Estados y que sirvió de inspiración para la novela El Faro del Fin del Mundo, publicada por el escritor francés en 1905. Levantado para orientar a los barcos que navegaban cerca del Cabo de Hornos, su historia está marcada por el aislamiento, los naufragios y las duras condiciones climáticas del extremo sur del continente.
¿Se puede visitar el verdadero Faro del Fin del Mundo?
La respuesta es sí, aunque no de la manera que muchos imaginan. El faro original dejó de funcionar hacia 1900 y con el paso del tiempo quedó reducido a vestigios históricos. Actualmente, los restos de aquella construcción se conservan en el Museo Marítimo de Ushuaia.
Además, existe una réplica del faro, construida a escala reducida por impulso de personas comprometidas con la preservación del patrimonio local. Esta puede visitarse en el puerto de San Juan de Salvamento, manteniendo viva la memoria de uno de los faros más emblemáticos de la navegación austral.
El faro que todos visitan en Ushuaia
Aunque no sea el auténtico Faro del Fin del Mundo de Julio Verne, el Faro Les Éclaireurs se ha convertido en el gran símbolo turístico de Ushuaia.
Ubicado sobre un islote en el Canal Beagle, es mucho más accesible que el histórico San Juan de Salvamento. La forma más habitual de conocerlo es mediante las excursiones en barco que parten regularmente desde el muelle turístico de la ciudad.
Durante la travesía, además de contemplar el faro, los visitantes pueden observar fauna característica de la región, como cormoranes y lobos marinos. Muchas excursiones también incluyen recorridos por otros puntos destacados del canal, como la Isla de los Lobos y la Isla de los Pájaros.
¿Es posible llegar caminando a un faro en Ushuaia?
Para quienes buscan una experiencia más aventurera, existe una alternativa que combina senderismo y paisajes remotos: el trekking al Faro San Pío.
Se trata de una expedición de cuatro días que recorre la costa del Canal Beagle hasta alcanzar un acantilado rocoso donde se encuentra este faro. El recorrido atraviesa bosques y extensas turberas, ofreciendo una inmersión completa en algunos de los paisajes más salvajes de Tierra del Fuego.
La travesía comienza con un traslado desde Ushuaia hasta la Estancia Moat, un viaje de aproximadamente cuatro horas por carretera. A partir de allí, las jornadas de caminata pueden extenderse entre seis y nueve horas diarias sobre terreno variado.
¿Quiénes pueden hacer esta caminata?
El trekking al Faro San Pío no está pensado para principiantes absolutos. Requiere una condición física intermedia, experiencia previa en senderismo y disposición para cargar parte del equipo personal y alimentos durante la expedición.
El clima patagónico puede cambiar con rapidez, por lo que la preparación resulta fundamental. A cambio, la recompensa es una experiencia de naturaleza pura, lejos de las rutas turísticas más concurridas y con la posibilidad de descubrir uno de los rincones más remotos del sur argentino.
Quienes buscan una excursión accesible y una postal inolvidable encontrarán en Les Éclaireurs una visita imprescindible. Los amantes de la historia podrán acercarse al legado del verdadero Faro del Fin del Mundo a través de la historia del San Juan de Salvamento. Y para los senderistas que prefieren ganarse cada vista paso a paso, el trekking al Faro San Pío ofrece una de las aventuras más desafiantes y memorables que se pueden vivir en los alrededores de Ushuaia.
