Si usted quiere que el aroma del café marque el camino y que las montañas se abran ante sus ojos, el Paisaje Cultural Cafetero es el lugar indicado. En esta región, donde se encuentran cuatro departamentos, cada pueblo guarda una historia entre balcones coloridos, calles empinadas y fincas que han hecho del café mucho más que un cultivo.
Salento, conocido como el “padre del Quindío”, es uno de los destinos más representativos del Paisaje Cultural Cafetero. Fundado en 1842, es el municipio más antiguo del Quindío y durante el siglo XIX se convirtió en un punto clave para la colonización antioqueña, desde donde partieron expediciones que dieron origen a poblaciones como Armenia, Filandia, Circasia y Calarcá. Su desarrollo estuvo ligado al café, que desde el siglo XX se consolidó como base de su economía, hoy complementada por el turismo y cultivos como plátano, banano y flores.
Rodeado de montañas y con un clima templado, Salento destaca por su riqueza natural y cultural. Un ejemplo de esto es el Valle del Cocora, hogar de la palma de cera que se ha convertido en uno de sus principales atractivos, ideal para el ecoturismo y la aventura.
Foto: Tomada de redes