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Si alguna vez ha soñado con recorrer Colombia siguiendo el pulso de su cultura más auténtica, hay un destino que inevitablemente aparece en el camino: el Chocó. Allí, donde la selva respira al ritmo de los tambores y la lluvia cae con una fuerza que parece no agotarse, comienza una experiencia distinta, profunda y transformadora.
Y el punto de partida no puede ser otro que Quibdó, capital del departamento y conocida como “La Perla Negra”. Rodeada por el imponente río Atrato y el río Tutunendo, es uno de los territorios más lluviosos del planeta, una condición que moldea su paisaje exuberante y el carácter de su gente.
Sin embargo, conocer este lugar va mucho más allá de contemplar su naturaleza: significa escuchar sus historias, comprender sus procesos y caminar el territorio de la mano de quienes lo habitan.
De esa convicción nació Tours de Rios, una iniciativa de turismo comunitario impulsada por habitantes de la región, quienes decidieron transformar actividades extractivas como la minería y la tala en una apuesta por el turismo responsable. La idea era clara: replantear la forma de generar ingresos, proteger el entorno y demostrar que el río, la cultura y la memoria pueden convertirse en el corazón de una nueva economía para el territorio.
¿Por qué conocerlo desde las manos de sus habitantes?
Conocer este territorio de la mano de sus habitantes no es solo una elección turística, es una forma distinta de viajar. Significa comprender el río desde quien lo navega todos los días, escuchar la selva desde quien ha crecido en ella y entender los cambios económicos desde quienes han tenido que reinventarse para proteger su entorno.
Su gerente Edwin Rengifo explica que la idea surgió de una realidad concreta: “Yo vivo en una zona que está muy cerca de Quibdó y tiene un río muy bonito. La gente normalmente vivía de actividades extractivas como la minería y la tala de árboles. Entonces pensé que podíamos cambiar ese modelo, replantear cómo obtenemos los recursos”. Así comenzó un proceso de organización del turismo comunitario como alternativa económica más sostenible.
La agencia tomó forma en 2019, aunque el trabajo venía gestándose desde años atrás. Con el tiempo, el proyecto dio un salto importante gracias al voz a voz y a su ubicación estratégica, a pocos minutos del aeropuerto de Quibdó, lo que ha facilitado la llegada de visitantes nacionales e internacionales.
¿Qué puede ver en Quibdó con esta agencia?
“Con Tour de Ríos no se trata solo de visitar un destino, sino de sumergirse en una experiencia comunitaria donde el río, la selva y la gente son protagonistas. La agencia diseña planes que combinan naturaleza, cultura y tradición, siempre de la mano de quienes habitan el territorio”, dijo Rengifo.
Uno de los programas más especiales son las tertulias nocturnas: encuentros que van más allá de disfrutar el río bajo el sol. Aquí el visitante comparte conversaciones, historias y gastronomía local en un ambiente íntimo y familiar. Como explican desde la agencia, la idea es que cada persona “no solo venga a bañarse o descansar, sino a intercambiar sabores y saberes”, probando platos típicos preparados en fogón de leña y entendiendo cómo se vive realmente en el Chocó.
Pero la naturaleza también ocupa un lugar central. En el corregimiento de Tutunendo, a pocos minutos de Quibdó, se realizan caminatas por un sendero de 1.220 metros con avistamiento de aves, contemplación de flora y fauna y experiencias de herpetología, donde es posible observar —con guía especializada— algunas de las ranas más representativas del Chocó.
A esto se suman actividades como snorkel en aguas dulces, body rafting, tubing y paseos en bote o canoa por ríos de aguas cristalinas. También está la experiencia en kayak por el río Aromas, un paraíso natural rodeado de selva exuberante y pequeñas cascadas.
“Entre los atractivos más visitados se encuentran Playa Pepa, reconocida por sus aguas claras y su entorno natural, y la mítica Piedra del Diablo, un imponente punto del territorio al que la tradición local atribuye propiedades mágicas”, dijo el gerente.
Además, el recorrido incluye un city tour por Quibdó, con paradas en el Malecón del río Atrato, la Catedral de San Francisco de Asís, la plaza de mercado y sectores históricos que permiten entender la identidad afrocolombiana que define a la ciudad.
“Lo más valioso es que cada actividad es desarrollada directamente por la comunidad. El visitante no es un espectador distante, sino parte de una dinámica donde aprende sobre plantas medicinales, costumbres y formas de vida transmitidas por generaciones. Así, más que un viaje, la propuesta se convierte en un encuentro auténtico con el territorio y su gente”, afirmó el gerente.
¿Cómo llegar?
Llegar al Chocó, y especialmente a Quibdó, es más fácil de lo que muchos imaginan. La capital del departamento cuenta con conexión aérea directa y también puede accederse por vía terrestre desde distintas ciudades del país.
Vía aérea (la opción más rápida):
- Desde Medellín: es la ruta con mayor frecuencia de vuelos hacia Quibdó y el principal punto de conexión.
- Desde Bogotá: también hay vuelos directos hacia la capital chocoana.
Vía terrestre (para quienes prefieren carretera y paisaje):
- Desde Medellín: existe conexión por carretera hacia Quibdó.
- Desde Bogotá: puede viajar por vía terrestre pasando por Pereira y el departamento de Risaralda, conectando luego con la vía hacia el Chocó.
“Una vez en Quibdó, el desplazamiento hacia corregimientos como Tutunendo es corto y permite comenzar rápidamente la experiencia entre ríos, selva y cultura viva”, dijo el gerente.
Si el emprendimiento fuera un animal o un color...
“Si el emprendimiento fuera un color, sería verde. Verde intenso, profundo, casi infinito. Porque así se ve el Chocó desde el aire: un tapete verde que lo cubre todo. Quienes llegan por primera vez lo dicen sin dudarlo: la selva parece no tener fin y los árboles, tan altos y frondosos, dan la sensación de que se abren paso para permitir que el avión aterrice. El verde no es solo un color en este territorio, es identidad, es biodiversidad, es vida latiendo en cada rincón”, dijo Rengifo.
Dato curioso de la región
Un dato curioso del Chocó es que su gente es tan intensa como su naturaleza: alegre, cálida y profundamente fiestera. Aquí el bunde —esa celebración que recorre las calles entre música, baile y saltos bajo el sol— hace parte del ADN cultural del territorio. Y mientras la energía humana desborda ritmo, la naturaleza no se queda atrás: Tutunendo es reconocido como uno de los lugares con mayor pluviosidad del mundo, ocupando el tercer lugar en registros de lluvia, además de destacar por su extraordinaria biodiversidad.
Datos de contacto:
- Número: 3219851549
- Redes sociales: @tourderios
- Página web: www.tourderios.com.co
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