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Hay una afición que une a millones de colombianos: montar en bicicleta. Para algunos es un deporte de fin de semana, para otros una forma de cuidar la salud y, para muchos más, el medio de transporte que los lleva todos los días al trabajo o al estudio.
Si usted hace parte de ese grupo que aprovecha cualquier oportunidad para pedalear, hay un municipio antioqueño que merece estar en su lista de destinos: La Ceja. Aquí la bicicleta no es una moda ni una actividad recreativa, sino parte de la identidad del lugar. Basta con sentarse unos minutos al atardecer para comprobar que sus calles parecen una gran ciclovía, especialmente por la cantidad de trabajadores de los cultivos de flores que han hecho de la bicicleta su inseparable compañera de viaje.
¿Por qué se destaca La Ceja?
La Ceja, en el Oriente antioqueño, no solo es reconocida por sus paisajes y su tradición floricultora. También se ha ganado el título de uno de los municipios más “bicicleteros” de Colombia. De acuerdo con la Alcaldía Municipal, se estima que en sus calles circulan más de 40.000 bicicletas, es decir, aproximadamente una por cada dos habitantes. De hecho, cerca del 60 % de los hogares cuenta con al menos una.
Aunque no existe un registro exacto sobre el origen de esta tradición, una de las teorías más aceptadas apunta al auge de la floricultura durante las décadas de 1960 y 1970. Miles de trabajadores comenzaron a desplazarse diariamente en bicicleta hacia los cultivos de hortensias, crisantemos y otras flores, consolidando este vehículo como el principal medio de transporte del municipio.
Con el paso del tiempo, la bicicleta dejó de ser únicamente una herramienta para ir al trabajo y se convirtió en un símbolo de identidad local.
Ese arraigo ha impulsado proyectos como, por ejemplo, el de BiciCeja, un sistema público y gratuito de préstamo de bicicletas que busca promover la movilidad sostenible y reducir el uso del automóvil. Actualmente cuenta con estaciones en la Central Integradora de Transporte y el sector Santa Cruz, facilitando los desplazamientos de residentes y visitantes.
La importancia de este vehículo también se refleja en las tradicionales Fiestas del Toldo, las Bicicletas y las Flores, celebración que desde 2015 rinde homenaje a tres elementos que representan la esencia del municipio. Cada edición inicia con un ciclopaseo y reúne actividades culturales, conciertos, muestras artísticas y el tradicional Desfile Nacional de Bicicletas en Flor, en el que decenas de bicicletas decoradas con flores exaltan tanto la cultura ciclista como el trabajo de los floricultores.
En los últimos años, la bicicleta también ha servido para impulsar el turismo y la cultura. Iniciativas como Zona Bici permiten recorrer plantaciones de flores mientras se conoce el proceso de cultivo, y proyectos como la futura Calle de las Flores y el Cuidado y el Parque Temático de la Flor buscan fortalecer la identidad del municipio alrededor de su patrimonio floricultor y bicicletero.
A esto se suman propuestas culturales como la Bibliocleta, la Cinecleta y la Museocleta, iniciativas que llevan libros, cine y exposiciones a parques, veredas y espacios públicos sobre dos ruedas, demostrando que en La Ceja la bicicleta no solo mueve personas: también transporta cultura, historia y comunidad.
¿Qué puede hacer en La Ceja?
La Ceja ofrece mucho más que una fuerte cultura de la bicicleta. Este municipio del Oriente antioqueño reúne naturaleza, tradición floricultora, patrimonio religioso y una variada oferta gastronómica, por lo que resulta un destino ideal para una escapada de uno o dos días desde Medellín.
Uno de sus mayores atractivos son los recorridos por los cultivos de flores. Empresas como Jardines de San Nicolás ofrecen la experiencia Zona Bici, una ruta que permite recorrer los invernaderos en bicicleta mientras los visitantes conocen el proceso de cultivo y exportación de las flores.
Además, el municipio impulsa proyectos como la futura Calle de las Flores y el Cuidado y el Parque Temático de la Flor, que buscan fortalecer el turismo alrededor de esta actividad que hace parte de la identidad cejeña.
Otras actividades son
- Conocer los cultivos de hortensias y orquídeas. También vale la pena visitar el cultivo San Isidro, reconocido por la producción de hortensias que se exportan a mercados como Japón. Allí los visitantes pueden conocer el proceso de cultivo y teñido de las flores.
- Muy cerca se encuentra Alma del Bosque, un espacio dedicado a la conservación y exhibición de orquídeas, liderado por el reconocido experto Daniel Piedrahita.
- Visitar la Basílica Menor de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Es el principal monumento religioso del municipio y uno de los santuarios marianos más importantes de Antioquia. Su arquitectura neogótica domina el parque principal y recibe durante todo el año a peregrinos y visitantes, especialmente el 9 de julio, día dedicado a la Virgen de Chiquinquirá.
- Descubrir el Salto del Buey. Esta cascada, con cerca de 90 metros de altura, es uno de los principales atractivos naturales del Oriente antioqueño. Para llegar es necesario realizar una caminata por senderos rurales, por lo que se recomienda contratar un guía local y verificar las condiciones del recorrido, especialmente durante la temporada de lluvias.
- Recorrer el Parque Principal. Es el corazón del municipio y un buen lugar para conocer el ambiente local. Alrededor encontrará cafeterías, restaurantes y comercios tradicionales donde puede hacer una pausa para tomar un café o un chocolate caliente mientras observa la vida cotidiana de este pueblo antioqueño.
Si desea aprovechar mejor la visita, puede contratar recorridos con agencias de turismo de La Ceja o de Medellín, que suelen incluir transporte y visitas guiadas a los principales atractivos. En el caso del Salto del Buey, lo más recomendable es reservar el tour con anticipación y llevar calzado adecuado para caminatas.
¿Cómo llegar?
Para salir desde Bogotá, la ruta más recomendada conecta con la Autopista Medellín-Bogotá, pasa por municipios como La Vega, Villeta y Guaduas, continúa por la Ruta del Sol y, al llegar a Marinilla, toma el desvío hacia Rionegro y finalmente hacia La Ceja. Tenga en cuenta que el trayecto incluye varios peajes.
Si prefiere viajar en transporte público, primero deberá desplazarse hasta la Terminal de Transportes del Sur o del Salitre para tomar un bus con destino a Rionegro o Medellín. Desde Medellín, por ejemplo, podrá tomar un bus directo hacia La Ceja desde la Terminal del Norte, con un recorrido aproximado de 1 hora y 15 minutos.
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