19 Oct 2010 - 10:08 p. m.

Gorgona, un paraíso para el descanso

Se encuentran especies típicas de la selva húmeda tropical, formaciones coralinas y una enorme variedad de vegetación marina.

Sandra del Castillo

Un curioso visitante da la bienvenida en compañía de su familia al Parque Nacional Natural Gorgona. Se trata de un mico carablanca, parado en su dos patas y con su cría en la espalda. Al comienzo parece agresivo y distante, pero con el rato se convierte en un personaje amistoso, divertido y si los huéspedes se descuidan se transforma en un habilidoso ladrón de bananos.

No importa la época del año, cualquier mes es ideal para visitar la isla, pero entre septiembre y octubre los visitantes se encontrarán con las ballenas jorobadas haciendo su aparición en el Pacífico colombiano después de haber atravesado 8.500 kilómetros desde la Antártida. Llegan en busca de las cálidas aguas para aparearse, dar a luz y alimentar a sus crías.

En la temporada es posible verlas desde cualquier punto de la isla, incluso desde el comedor, que tiene una panorámica hacia la playa, y en un atardecer se puede contemplar un par de colas o aletas asomándose sobre la superficie.

El recorrido que se hace alrededor de la isla en una lancha de motor rápido para el avistamiento de ballenas es emocionante. Y mejor aún si es testigo del canto del macho en época de cortejo para conquistar a la hembra. Y si está con suerte es posible observar cómo la ballena en cualquier momento sale a la superficie durante un par de segundos para tomar aire y volver a sumergirse nuevamente en el océano.

La isla es un paraíso en el Pacífico colombiano, pleno de selva tropical y arrecifes de coral. Junto a la masa insular se encuentran la pequeña Gorgonilla y tres islotes más que recrean la escena perfecta del paraíso terrenal. El 85% está cubierta por una espesa selva húmeda, rica en árboles jóvenes, helechos, hongos y hojarasca en descomposición. Habitada también por micos carablanca, osos perezosos de tres dedos, lagarto azul, rata semiespinosa, aves como el pájaro hormiguero y el mielero azul y numerosas especies de serpientes como la boa y la talla x.

Gorgona representa un altísimo valor biológico como un punto importante para la dispersión de especies marinas, principalmente de crustáceos y moluscos. No en vano, miles de turistas vienen desde lugares lejanos con el único propósito de bucear en el acuario Yandigua, El Planchón o El Horno, para apreciar a unos pocos metros la diversidad de tortugas marinas, peces globo, loro, morena, pargos y meros.

Por el equipo no se preocupe, pues el parque concesionado a Aviatur pone a disposición de los turistas, además del equipamiento, cómodas cabañas con capacidad para albergar entre cuatro y seis personas, y si es la primera vez de contacto con las profundidades puede tomar un curso teórico-práctico de buceo con una duración de tres horas, en el que el instructor, de acuerdo con las capacidades del alumno, le irá indicando hasta qué profundidad se puede sumergir, las técnicas básicas de respiración y la utilización correcta del equipo.

Recorrer los senderos de La Chonta, Antiguo Penal, Casa Payán o Yundigua es una excelente opción para desconectarse de la rutina e internarse durante un par de horas en el bosque húmedo tropical, contemplar de cerca los lagartos azules, el pájaro mielero, ranas, serpientes devorando sus presas, micos trepando árboles e insectos revoloteando. El recorrido más largo es el de Playa Palmeras, a 1 hora y 45 minutos del centro de visitantes entre Playa Azufrada y Piedra Redonda.

Pocos sitios en el país ofrecen la posibilidad de observar en un mismo lugar la naturaleza en estado puro, en concordancia con un conjunto de ecosistemas perfectamente conectados que brindan la posibilidad de contemplar lo maravilloso del ecoturismo.

 

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