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Guías sherpas reabren la ruta al Everest bloqueada por una gigantesca masa de hielo

Un grupo de guías nepalíes despejaron este martes la ruta que conduce a la cumbre del Everest, que se hallaba bloqueada desde hacía dos semanas por un enorme bloque de hielo que podía retrasar y poner en peligro las ascensiones.

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Con información de agencias
29 de abril de 2026 - 05:33 p. m.
Escalado por primera vez en 1953, el Everest atrae cada temporada a un número creciente de alpinistas.
Escalado por primera vez en 1953, el Everest atrae cada temporada a un número creciente de alpinistas.
Foto: AFP - LAKPA SHERPA
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El equipo especializado de guías sherpas logró reabrir este martes la ruta al Everest tras permanecer bloqueada por una gigantesca masa de hielo, un contratiempo que ha retrasado la preparación de la principal ruta para ascender al Monte Everest, justo cuando el país espera un gran número de escaladores por la temporada de primavera.

“Un equipo de 21 personas, incluidos ocho expertos en cascadas de hielo, subió esta mañana, abriendo la ruta hasta el campamento 1”, declaró a la AFP Lakpa Sherpa, de 8K Expeditions, que coordinaba la operación.

“El serac sigue ahí, así que el riesgo persiste... Esperamos que se derrita pronto”, prosiguió.

El Departamento de Turismo de Nepal confirmó que el equipo de guías de gran altitud, conocidos como los “médicos de cascadas de hielo” y encargados de fijar cuerdas y escaleras en este tramo crítico, consiguió establecer la ruta tras dos semanas de trabajo, lo que permitirá a las expediciones avanzar hacia los campamentos superiores.

“La ruta a través de la Cascada de Hielo ya ha sido abierta, y los escaladores comenzarán las rotaciones de aclimatación en los próximos días”, declaró a EFE el director general del Departamento de Turismo, Ram Krishna Lamichhane.

La cascada de hielo del Khumbu, situada entre los 5.486 y los 6.100 metros sobre el nivel del mar, por encima del campamento base del Everest, es un glaciar en constante movimiento lleno de grietas y bloques de hielo gigantescos.

Los escaladores suelen cruzarla por la noche o a primera hora de la mañana, cuando las temperaturas más frías reducen el riesgo de derrumbe del hielo.

El retraso de 19 días se debió a la presencia de un gigantesco ‘serac’ (bloques de hielo que se forman en glaciares) de unos 55 metros de largo y 28 de alto que amenazaba con colapsar sobre la vía.

Ante el riesgo extremo de desprendimiento, los guías se vieron obligados a paralizar los trabajos el pasado 8 de abril. Durante semanas, los equipos vigilaron la masa de hielo con drones a la espera de que cayera por su propio peso, pero gran parte de la estructura permaneció intacta.

Con la ventana de escalada de primavera a punto de cerrarse y sin alternativas viables, el Comité de Control de Contaminación de Sagarmatha (SPCC) tomó una decisión límite.

“Dado el tiempo limitado y la falta de alternativas más seguras, el equipo no tuvo más remedio que establecer la ruta por debajo del serac”, señaló el organismo en un comunicado.

Este nuevo y peligroso trazado exigirá a los alpinistas moverse con la máxima rapidez por la zona de riesgo para evitar ser aplastados si el bloque finalmente cede.

Las autoridades han exigido extremar la seguridad, aligerar las mochilas y cruzar las escaleras sobre las grietas estrictamente de uno en uno.

Listos para subir

Más de 400 escaladores, además de decenas de guías y personal de apoyo, aguardan en el campo base para iniciar el ascenso al Everest y a los picos vecinos del Lhotse y el Nuptse.

“Las rotaciones hacia el Campamento I comenzarán en breve”, confirmó a EFE el presidente de la agencia de expedición Seven Summit Treks, una de las mayores empresas de expedición de Nepal, Mingma Sherpa.

Según el experto, instalar los campamentos superiores llevará unos cuatro días, y equipar la ruta hasta la cumbre exigirá otros diez.

Los accidentes en la cascada de hielo han sido frecuentes y, a menudo, mortales. En 2014, el derrumbe de un ‘serac’ provocó una avalancha que causó la muerte de 16 guías sherpas, lo que obligó a cancelar la temporada de escalada. Tras la catástrofe, se modificó la ruta para reducir la exposición a los glaciares colgantes, pero los riesgos persisten.

Escalado por primera vez en 1953, el Everest atrae cada temporada a un número creciente de alpinistas, ya sean escaladores experimentados o principiantes en busca de sensaciones fuertes, hasta el punto de que algunos pasos estrechos quedan bloqueados por atascos humanos que ponen en peligro la seguridad de las cordadas.

Unas 700 personas alcanzaron la cumbre del Everest el año pasado por la vertiente nepalí, según el Ministerio de Turismo de Nepal, y un centenar más por la vertiente norte, a través de China.

Por Con información de agencias

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