En el mundo de la hospitalidad, no todo brilla con piscinas infinitas o menús con comida elegantes. Por ejemplo, algunos hoteles han encontrado su encanto precisamente en lo contrario: en los muros que guardan secretos, en los pasillos donde aún parece escucharse el eco del pasado. Y The New York Times se dio cuenta de esto.
El medio seleccionó estos hoteles priorizando espacios donde la arquitectura, la historia y el pasado conflictivo se entrelazan con la experiencia del hospedaje. Más que resaltar el lujo o la estética, el criterio se centró en cómo lugares marcados por tragedias, misterios o usos inusuales —como prisiones, hospitales o cuarteles— han sido transformados en destinos que invitan a la reflexión, combinando el atractivo turístico con una reapropiación simbólica del pasado.
He aquí siete lugares donde alojarse con un toque macabro.
McMenamins Edgefield
A unos 24 kilómetros de Portland, Oregón, McMenamins Edgefield es hoy un complejo turístico donde se combinan la cerveza artesanal, el arte, la historia y el descanso. Pero su historia es mucho más profunda y tal vez le gustaria saberla y es que en 1917 funcionó allí Los Cedros, un centro de detención para mujeres acusadas de portar “enfermedades de transmisión sexual” que al igual que la época de caza de brujas, muchas terminaban ahí por causas injustas.
Más tarde se convirtió en una “granja para pobres” que acogió a cientos de personas durante la Gran Depresión. Durante más de siete décadas, el lugar fue refugio, taller y hogar para una comunidad diversa de trabajadores, artesanos y ancianos, hasta que cerró en 1982, tras años de abandono y deterioro.
En 1990, los hermanos Mike y Brian McMenamin rescataron el lugar y lo transformaron en un espacio cultural y hotelero único. Convirtieron los antiguos edificios en cervecería, destilería, cine, restaurante, hotel, campos de golf y jardines, integrando el arte y la memoria en cada rincón.
Las habitaciones privadas cuestan entre 130 y 300 dólares.
The Richardson Hotel
En Búfalo, Nueva York, un complejo de edificios del siglo XIX diseñado por Henry Hobson Richardson y rodeado por un campus paisajístico de Frederick Law Olmsted fue transformado en el Hotel Richardson, un elegante alojamiento boutique de 88 habitaciones. ¿Lo especial? El lugar funcionó durante casi un siglo como hospital psiquiátrico basado en el modelo de Thomas Story Kirkbride, que promovía la luz natural, el contacto con la naturaleza y un trato humano hacia los pacientes.
Abandonado en 1974 y declarado Monumento Histórico Nacional en 1986, el complejo fue recuperado por la organización sin fines de lucro Richardson Center Corporation, que lo transformó en un hotel boutique con apoyo estatal y arquitectos reconocidos. Reabierto en 2023 bajo la gestión de Douglas Development, el Hotel Richardson conserva la elegancia románica original y se integra al corazón cultural de Búfalo, combinando historia, arte y hospitalidad a pocos pasos de la avenida Elmwood y sus museos.
Las habitaciones comienzan en 169 dólares la noche.
Hotel Pfister
El Hotel Pfister de Milwaukee, inaugurado en 1893 tras la muerte de su fundador, Guido Pfister, es conocido por sus supuestos fenómenos paranormales. Según la leyenda, fue construido sobre un antiguo cementerio, y muchos huéspedes aseguran haber sentido presencias extrañas o visto una figura sombría en el balcón del salón de baile.
Jugadores de las Grandes Ligas y celebridades como Megan Thee Stallion han relatado experiencias inexplicables, desde luces parpadeantes hasta ruidos misteriosos. Para algunos habitantes de Milwaukee, estos fantasmas forman parte del encanto del lugar y, con humor, los consideran aliados sobrenaturales de sus equipos locales.
Los precios de las habitaciones van de los 149 a los 899 dólares.
The Crescent Hotel and Spa
El Hotel y Spa The Crescent, construido en 1886 en Eureka Springs, Arkansas, nació como un lujoso refugio cerca de manantiales curativos. En 1937, el excéntrico millonario Norman Baker, que fingía ser médico, lo convirtió en un hospital donde afirmaba curar enfermedades, incluso el cáncer, lo que más tarde le costó una condena por fraude. En 2019, arqueólogos hallaron bajo el hotel frascos con extrañas muestras médicas, elixires y herramientas quirúrgicas, muchos de los cuales hoy se exhiben en la antigua morgue.
Considerado el “hotel más embrujado de Estados Unidos”, el Crescent organiza recorridos de fantasmas, fines de semana de misterio y una conferencia paranormal. Las experiencias de los visitantes, entre fotos y relatos, circulan en TikTok y YouTube, mientras el hotel combina su historia inquietante con el encanto de un alojamiento elegante, rodeado de lámparas de araña, jardines y vistas a los montes Ozarks.
Las habitaciones cuestan de 149 a 599 dólares.
Otros hoteles en la lista
- Hotel Kimpton Armory (Montana): Un hotel moderno que conserva el carácter militar de la antigua armería art déco de Bozeman, con espacios restaurados y guiños a su pasado bélico.
- Hotel Liberty (Boston): Una cárcel del siglo XIX transformada en hotel de lujo, donde aún se pueden ver celdas originales y detalles que recuerdan su historia carcelaria.
- Lodge at Marconi (California): Un refugio de lujo frente a la bahía de Tomales que antes fue estación de radio, sede de una secta y centro de rehabilitación.
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