14 Mar 2018 - 3:26 p. m.

Jaisalmer, la Ciudad Dorada de India

Cuando el sol expone sus primeros rayos sobre la arena y el cielo toma un color naranja intenso, las edificaciones de Jaisalmer reflejan una brillante luz amarilla. Este fenómeno, cuyo origen se remonta a su fundación, en el siglo XII, la ha hecho merecedora del título de Ciudad Dorada.

Redacción Buen Viaje VIP

Los colores se hacen protagonistas en el estado de Rayastán. Su enorme extensión territorial alberga algunos de los lugares más hermosos de la India, cuya belleza se ve enmarcada por tonalidades. Allí, en el norte del país, se encuentra la Ciudad Dorada de Jaisalmer.

Inmersa en el desierto del Thar, esta ciudad es visitada por miles de turistas al año, quienes viajan curiosos por las imponentes estructuras que allí se encuentran, como el Fuerte de Jaisalmer, o por las actividades que ofrece, como los recorridos en camello a sus alrededores.

Visitar la Ciudad Dorada es deleitarse con la armonía de los detalles. Los artesanos de la zona tallan a mano, con martillo y cincel, las decoraciones de los muros y ventanas de las construcciones que hacen parte de su ciudadela medieval.

Sus calles son angostas y en ellas los locales invitan a los turistas a ingresar a sus hogares. Adentro, se ubican pequeños mercados llenos de artesanías, en las que priman figuras de todos los tamaños y colores. Camellos, elefantes y algunos tigres hacen parte de la oferta. Sus precios varían. Lo ideal es conversar con los vendedores hasta llegar a un precio que parezca justo.

Estos mercados también ofrecen prendas en telas livianas y frescas. Quienes las compran, frecuentemente se adentran al desierto con ellas.

Aunque en el día se presentan algunas de las temperaturas más altas del país, cuando la luna se posa sobre las inmensas dunas del Thar, el frío se hace presente y las anchas prendas locales le abren paso a unas acolchadas menos tradicionales.

Los recorridos en camello son comunes. Algunas parejas optan por planes de medio día, en el que disfrutan del atardecer en el desierto. Otros más aventureros deciden adquirir planes de dos o más días, en los que pasan la noche en campamentos, rodeados de la vida salvaje que habita en este ecosistema.

El desierto y la ciudadela enmarcan al Fuerte de Jaisalmer, construido en el siglo XII, bajo la orden de Rawal Jaisal, tiene una altura de 460 metros y 230 de ancho.

Esta estructura expresa su imponencia al posar sobre una colina. En su interior se encuentran numerosos templos, residencias y mercados. Pueden observarse grabados en la mayoría de los muros y ventanas. Como es común en la India, cada detalle es una expresión de arte.

Las muestras más autóctonas de la región se ven reflejadas en el Festival del Desierto. Durante tres días, los habitantes de la Ciudad Dorada se reúnen para llevar a cabo bailes y concursos. Algunos de los más conocidos son los que buscan al hombre con el bigote más largo, o el que premia a la persona que se ponga un turbante en el menor tiempo posible.

Los camellos cumplen un papel importante en la celebración. Con ellos se realizan carreras y concursos de accesorios.

Jaisalmer, la Ciudad Dorada de Rayastán reúne gran parte de las tradiciones de este país. Sus colores, figuras y estructuras son un encanto para los sentidos. Explorar sus calles, interactuar con sus habitantes y dejarse llevar por sus tradiciones, son las recomendaciones a tener en cuenta cuando se visita este lugar.

Tres imperdibles:

Fortaleza de Jaisalmer: El ícono de la ciudad está situado sobre una colina de 76 metros de altura. Cuenta con templos y habitaciones reales.

Patwon Ki Haveli: Es una importante expresión de arquitectura local. Es el Haveli (mansión) más grande de la ciudad.

Kuldhara: Muchas historias giran en torno a este lugar abandonado desde principios del siglo XIX. Estas ruinas de 410 edificios están ubicadas a 18 kilómetros de la ciudad.

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